En
la audiencia general, invita a comunicar con la vida que Cristo está aún aquí
vivo
El
cristianismo no es una ideología ni un sistema filosófico, sino un camino de fe
que tiene su inicio en un acontecimiento, es decir, en la resurrección de
Jesús, de la cual fueron testigos los primeros discípulos de Cristo. Lo afirmó
el Papa Francisco ayer 19 de abril de 2017, miércoles de la Octava de
Pascua, prosiguiendo con su ciclo de catequesis sobre la esperanza
cristiana.
A
partir de la carta de san Pablo a los Corintios (1Cor 15, 1-5), el Pontífice
hizo el punto en la resurrección de Cristo en la cual el apóstol insiste. Esto
precisamente para explicar que si de hecho todo hubiera terminado con la muerte
de Jesús, tendríamos en Él, sí, un ejemplo de suprema entrega, pero esto no
podría generar nuestra fe, que nace de Cristo Resucitado. De ahí, dijo el Papa,
nace la sonrisa de los cristianos en la mañana de Pascua, porque Jesús está aún
aquí, vivo en medio de nosotros.
A
continuación el resumen de la catequesis que el Papa pronunció en español:
Queridos
hermanos y hermanas:
Nos
encontramos hoy, en el contexto de la Pascua, que hemos celebrado y seguimos
celebrándola en la liturgia. Cristo resucitado es nuestra esperanza. El cristianismo
es un camino de fe que nace de un evento, testimoniado por los discípulos de
Jesús. Como nos dice San Pablo: Cristo murió por nuestros pecados, fue
sepultado, resucitó al tercer día y se apareció a Pedro y a los Doce. Si todo
hubiese terminado con la muerte de Jesús, sólo tendríamos en él un ejemplo de
entrega y generosidad, pero no sería suficiente para generar nuestra fe, porque
la fe nace en la mañana de Pascua.
San
Pablo, al relatarnos la experiencia de las personas que han entrado en contacto
con el Resucitado, hace referencia primero a Cefas, luego a los Doce, después a
más de quinientas personas, a Santiago y por último se cita a sí mismo. Jesús
quiso salir al encuentro de Pablo, perseguidor de la Iglesia, cuando iba camino
de Damasco, y para el Apóstol ese fue un acontecimiento que cambio su vida.
También
el Señor quiere hacerse presente en nuestras vidas para conquistarnos y no
abandonarnos jamás. Ser cristianos significa reconocer y abrazar el amor que
Dios tiene por nosotros, que vence el pecado y la muerte.
Saludo
cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los venidos
de España y Latinoamérica. Los invito a llevar a todos el gozo de la
resurrección del Señor. Que podamos comunicar con nuestra vida que Él está aquí
y vive en medio de nosotros. Muchas gracias.
Artículo publicado originalmente por Radio Vaticano
Fuente:
Aleteia





