“En la Iglesia católica y
en los principios del cristianismo Italia encontrará siempre el mejor alegato
por el crecimiento de la sociedad, por su concordia y por su progreso”, afirmó
Francisco
El
Papa Francisco visitó esta mañana al Presidente de la República Italiana,
Sergio Matarella, en el Palacio del Quirinal. Junto a él acudieron el
Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Pietro Parolin, su Sustituto, Angelo
Becciu y el Presidente del Governatorato del Estado de la Ciudad del Vaticano,
Giuseppe Bertello, entre otros.
A
su llegada fue acogido por el Presidente de la República y tras los honores
militares y los himnos, el Pontífice y el Presidente se desplazaron hasta el
estudio de este para reunirse en privado.
Después
tuvo lugar el intercambio de regalos y la presentación de las delegaciones
oficiales para dar paso a un discurso en el que pidió también ayudar a los
jóvenes a encontrar empleo.
“En
la Iglesia católica
y en los principios del cristianismo, del cual está plasmada su rica y
milenaria historia, Italia encontrará siempre el mejor alegato por el
crecimiento de la sociedad, por su concordia y por su progreso”, afirmó.
“Miro
a Italia con esperanza, una esperanza que está radicada en la memoria grata
hacia los padres y los abuelos, que son también los míos, porque mis raíces
vienen de este país”.
El
Papa habló de la “memoria grata hacia las generaciones que nos han precedido y
que, con la ayuda de Dios, han llevado adelante los valores fundamentales: la
dignidad de la persona, la familia, el trabajo… Y
estos valores ahí han puesto también al centro de la Constitución Republicana,
que ha ofrecido y ofrece un estable cuadro de referencia para la vida democrática del pueblo”.
El
Santo Padre manifestó que todavía “vivimos un tiempo en el que Italia, junto a
Europa, está llamada a confrontarse con los problemas y riesgos de varia
naturaleza, como el terrorismo internacional, que encuentra su alimento en el
fundamentalismo, el fenómeno migratorio o las dificultades de los jóvenes para
acceder a un trabajo estable y digno”.
El
Pontífice agradeció al Presidente la acogida de tantos prófugos que
“desembarcan en las costas”, así el compromiso de Italia por la paz.
También
tuvo palabras para las víctimas de los terremotos que hace meses golpearon el
centro de Italia y que vivieron con “fe”. “El modo en el que el Estado y el
pueblo italiano están afrontando la crisis migratoria, junto al esfuerzo por
asistir a los pueblos golpeados por el sisma, son expresiones de sentimientos y
de actitudes que encuentran su fuente más genuina en la fe cristiana, que ha
plasmado el carácter de los italianos y que en los momentos dramáticos
resplandece mayormente”.
El
Papa hizo un llamado para que se “genere y acompañen procesos que den lugar a
nuevas oportunidades de trabajo digno”.
“El
trabajo estable, junto a una política comprometida a favor de la familia,
primer y principal lugar en el que se forma la persona en relación, son las
condiciones del auténtico desarrollo sostenible y de un crecimiento armonioso
de la sociedad”.
El
Papa también aseguró que “la Iglesia en Italia es una realidad vital,
fuertemente unida al alma del país, al sentir de su pueblo”. Por ello, vive sus
“alegrías y dolores, y busca, según sus posibilidades, aliviar sus
sufrimientos, reforzar la unión social, y ayudar a todos a construir el bien
común”.
Francisco
dio las gracias por el buen hacer del gobierno durante el Jubileo de la
Misericordia y aseguró que la Santa Sede y sus
instituciones colaborarán siempre con Italia en vista del bien común.
Por Álvaro
de Juana
Fuente:
ACI Prensa






