La
Universidad Eclesiástica busca abrirse a todos: “Nuestros cursos en la
Complutense pretenden entablar un diálogo abierto y libre”
El
decano de la Facultad de Teología de San Dámaso (UESD), Gerardo del Pozo, es el
impulsor de los cursos de verano que esta universidad eclesiástica organiza en
el marco de las jornadas de verano del Escorial de la Universidad Complutense
de Madrid. El objetivo de estas jornadas es abrir un debate libre en una
universidad laica.
En declaraciones
a Religión Confidencial, manifiesta el empeño y la ilusión que le ha llevado a
organizar estos cursos desde hace cuatro años: “Queremos dejar constancia que
el cristiano no tiene miedo a debatir y dialogar en un contexto laico como
puede ser la Universidad Complutense. Por eso, el primer curso se centró en la
fe cristiana y el ateísmo en el siglo XXI, el segundo fe en Cristo y búsqueda
de lo humano en el siglo XXI, y el año pasado fe en Dios Creador, ciencia y
ecología en el siglo XXI”.
Este
año el tema, “Una
aproximación teológica a la relación entre corporalidad y sacramentalidad”,
abierto a todo el mundo, se darán respuestas a aquellos que quieren reducir la
religión solo al ámbito de la espiritualidad, olvidando que Dios se ha hecho
hombre, se ha hecho carne. Una de las ponencias a cargo de José Granados,
profesor del Pontificio Instituto Juan Pablo II de Italia, hablará de cómo
abrir espacios cristianos en la era secular.
Del
Pozo explica otros de los objetivos de estos cursos: “Creo que la vocación de
la Universidad Eclesiástica San Dámaso debe abrirse a todos y no reducirse
exclusivamente a la formación de los seminaristas o religiosas, sino que
debemos intentar hacernos presentes en la sociedad secularizada en todos
los ámbitos. Por eso, acudimos a la Complutense para ofrecer nuestros
conocimientos”, declara a RC.
Rector de la Complutense
El
antiguo José Carrillo permitió estos cursos con tal de que se mantuviera el
rigor científico. “En la presentación del segundo año de los cursos de verano,
el rector Carrillo mencionó que la universidad debía abrirse a todas las
realidades de la sociedad, y mencionó también el cristianismo. Creo que
fue gracias a nuestra presencia”, confiesa del Pozo.
Para
el decano de teología estos cursos son como “una tienda de encuentro en
la universidad civil al servicio de la hospitalidad de Dios para que
se ponga de manifiesto la libertad que tienen los cristianos para debatir de
cualquier tema”.
Del
Pozo explica asimismo que a veces se rechaza a Dios por las imágenes falsas que
tenemos de Él. “Quien venga a estos cursos tienen que salir con la idea de que sería
una lástima que Dios no existiera”.
Amigo de feministas
En
este empeño de entablar un diálogo con todos, el teólogo invitó a San Dámaso a
una de las feministas más reconocidas de España: Amelia Valcárcel. “Profesores
de la universidad mantuvimos un diálogo constructivo con ella sobre el
feminismo. Ahora es amiga mía, es muy inteligente y muy racional. “Estamos en
conversaciones para organizar unas jornadas sobre los vientres de alquiler
en la Asociación Católica de Propagandistas. Ella está en contra”, desvela a
RC.
Otro
de los filósofos que han participado en estos cursos es el filósofo Gabriel
Albiac, con el que se entabló un diálogo muy interesante sobre el ateísmo. Y
también han contado con el científico y físico catalán David Joy.
“Es
nuestra obligación como universidad llegar también a tantos cristianos muy
competentes que no les falta formación para dar argumentos. Tenemos la
obligación de ofrecerles nuestro conocimiento. Por eso, estos cursos son
como un espectáculo para que la gente saque la impresión que la Iglesia es
libre para debatir. Las personas que se participan en estos cursos están entusiasmados”.
Cultura laicista
El
decano de Teología considera que San Dámaso debe ser un punto de referencia
para hacer frente a la cultura laicista. “No nos damos cuenta en el momento tan
secular en el que estamos. Por eso, tenemos que tender puentes y darnos a
conocer a los que están más alejados de Dios. Podemos nos ha robado parte de la
clientela de la Iglesia sobre todo en el aspecto social, y nosotros tenemos un
mensaje mucho más bonito para ofrecer”.
En
esta época en la que impera un “rechazo a toda norma moral” –según del Pozo- la
fe no puede reducirse solo al ámbito privado, porque la fe debe fundamentar
todas las actividades del hombre. “El Papa Francisco ha traído algo
muy providencial ante esta sociedad tan fuertemente secularizada en la que
estamos inmersos, y es la cultura del encuentro. Tenemos el Papa que exige esta
sociedad tan secularizada”, afirma.
Fuente:
ReligionConfidencial






