Respuesta a un lector que pregunta sobre las
oraciones a los dolores de María de santa Brígida
La Iglesia ha aprobado las revelaciones privadas de muchos santos. Y al aprobar estas revelaciones privadas, en términos generales, aprueba también implícitamente y en su conjunto las oraciones derivadas, así como también su contenido, pues pueden introducir nuevos énfasis, alentar nuevas expresiones de piedad y profundizar algunas de las ya existentes.
¿En qué consiste una aprobación
eclesiástica de alguna revelación privada?
La aprobación eclesiástica de
una revelación privada sólo indica ausencia de errores teológicos y que tal
revelación no contiene nada en contra de la fe y de la moral.
Aun así, los católicos no están
obligados a aceptar el contenido de las revelaciones privadas ni a hacer los
ejercicios de piedad propuestos.
¿Y por qué no hay obligación a
tener en cuenta las revelaciones privadas y/o visiones? Porque no
forman parte del depósito de la fe y menos aún pueden completarlo,
redondearlo ni sellarlo.
Tampoco pretenderán corregir la
revelación pública, que la Iglesia considera verdad divina, absoluta.
“La fe cristiana no puede aceptar
“revelaciones”
que pretenden superar
o corregir la Revelación de la que Cristo es la plenitud. Es el caso de ciertas Religiones no cristianas y también de
ciertas sectas
recientes que se
fundan en semejantes “revelaciones”, dice el
Catecismo de la Iglesia católica (67).
El motivo por el cual la Iglesia
no puede obligar a acoger las revelaciones privadas es porque no
puede tener certeza absoluta de su origen divino.
Es decir, la aprobación o, en
caso extremo, la recomendación concedida por la Iglesia a algunas revelaciones
privadas no significa que ella garantice el origen divino de dichas
revelaciones o que su contenido en toda su totalidad sea verdadero, sino únicamente
que, interpretadas razonablemente, pueden contribuir incluso a la edificación
de las personas.
Para los creyentes no hace falta
más promesa que la vida eterna prometida por Jesús a quienes le aman, aceptan
su mensaje en su totalidad y le ayudan a construir su reino.
En la pregunta concreta sobre
santa Brígida, la Iglesia ha aprobado sus revelaciones privadas, y no consta
ninguna prohibición para tener en cuenta la oración a los dolores de María de
santa Brígida.
Henry Vargas Holguín






