El Pontífice cerró el ciclo de catequesis sobre el
bautismo cristiano: "No se desalienten ante las dificultades y busquen a
Dios una y otra vez"
![]() |
| Antoine Mekary | ALETEIA | I.MEDIA |
El papa Francisco afirmó hoy que los
elegidos de Dios en el bautismo se visten de compasión, bondad, humildad, mansedumbre
y paciencia durante su catequesis en la audiencia general celebrada en la plaza
de San Pedro.
En la última
catequesis sobre el bautismo, el Papa habló de la “vestidura blanca” y “la vela
encendida”, que simbolizan “la dignidad del bautizado y su vocación cristiana”.
“Pónganse,
pues, el vestido que conviene a los elegidos de Dios, sus santos muy queridos.
(…) Sopórtense y perdónense
unos a otros si uno tiene motivo de queja contra otro. Como el
Señor los perdonó, a su vez hagan ustedes lo mismo” (Col 3, 12-25).
“Desde los
primeros siglos, los recién bautizados se revisten de una nueva vestidura
blanca, para expresar su condición, recibida en el sacramento, de criaturas
transfiguradas en la gloria divina”.
Francisco
invitó a vivir una vida cristiana plena ‘de la luz de Cristo’ buscando las
cosas de arriba; una santidad personal en la relación con los demás, en el
trabajo, en el hogar, en la sociedad. Los bautizados son “iluminados”.
“Estamos
llamados a preservar esta vestidura ‘sin mancha hasta la vida eterna’,
recorriendo el camino de la vida cristiana, cultivando las virtudes y, sobre
todo, viviendo la caridad”.
El Obispo
de Roma se refirió al otro símbolo del bautismo: la vela encendida “en
el cirio pascual, que indica que la luz procede de Cristo resucitado, de quien
recibimos su esplendor y su calor”.
“La vocación
cristiana nos impulsa a caminar en la luz de Cristo y a perseverar en la fe.
Los padres, como también los padrinos y las madrinas, tienen la responsabilidad
de alimentar esta llama bautismal para que los más pequeños vayan creciendo en
la fe”.
El Pontífice
insistió que la educación cristiana es un derecho de los niños. Pues, “tiende a
guiarlos gradualmente a conocer el plan de Dios en Cristo: así pueden ratificar
personalmente la fe en la que fueron bautizados”.
Sucesivamente,
el Papa explicó que la “celebración del bautismo se concluye con el Padre
Nuestro, que es la oración de los hijos de Dios. Los niños recién bautizados
aprenderán esta oración y lo que significa llamar a Dios Padre dentro de la
Iglesia”.
Francisco
invitó a la santidad. “Deja que la gracia de tu Bautismo fructifique en un
camino de santidad. Deja que todo esté abierto a Dios y para ello opta por él,
elige a Dios una y otra vez. No te desalientes, porque tienes la fuerza del
Espíritu Santo para que sea posible, y la santidad, en el fondo, es el fruto
del Espíritu Santo en tu vida”.
Por último,
saludó a los peregrinos presentes en la plaza de San Pedro y los invitó a poner
“los medios necesarios para que la gracia del bautismo crezca y fructifique en
sus vidas”.
Además, invitó:
“No se desalienten ante las dificultades y busquen a Dios una y otra
vez, porque el Espíritu Santo da la fuerza necesaria para alcanzar la santidad en
medio de las circunstancias que les toca vivir cada día”.
Ary Waldir Ramos Díaz
Fuente:
Aleteia






