Escuché
cosas que tocan el corazón. Ha sido un viaje fuerte, afirmó el Santo Padre
![]() |
| El Papa Francisco durante la rueda de prensa en el vuelo de regreso de Panamá - Foto: Mercedes De la Torre (ACI Prensa |
Durante
el vuelo de regreso a Roma, luego de haber participado en la Jornada Mundial de
la Juventud realizada en Panamá, el Papa Francisco concedió una rueda de prensa
en la que respondió preguntas sobre Venezuela, los migrantes, el encuentro de
febrero con los presidentes de los episcopados para tratar los casos de abusos
sexuales, entre otros temas.
A
continuación el texto completo de la rueda de prensa:
Alessandro Gisotti,
Director Interino de la Sala de Prensa de la Santa Sede:
Buenas
noches, Santo Padre tenemos todavía en el oído el grito “la juventud del Papa”,
la juventud de Jesucristo, que decía Mons. Ulloa, esta alegría grande, días
intensos que han dado tanta energía y lo hemos visto en su rostro, la alegría
de este encuentro, así como también en la alegría de los jóvenes.
He
traído algo que muchos de los periodistas, casi todos, conocen, no será un
documento que entra en el magisterio del Papa, pero que a usted le gusta mucho.
Esta canción en contra del bullismo, elemento presente del dolor; así como la
alegría que vimos en muchas ocasiones… Una imagen que me ha tocado mucho:
cuando pasaba con el papamóvil los jóvenes se abrazaban, compartir la alegría,
lección para nosotros los adultos, cuando los jóvenes son felices comparten la
alegría, no se la guardan. Usted ha tenido también, entre las muchas sorpresas
que ha tenido en estos días, un encuentro con UNICEF precisamente en los
momentos antes de la despedida en la Nunciatura. No sé si antes de dar la
palabra a los periodistas quiere dar alguna palabra de saludo.
Papa Francisco:
Buenas
tardes, y después, buen descanso, porque seguro que todos están cansados
después de este viaje así de fuerte. Gracias por su trabajo. También para mí
fueron cosas que no imaginaba. Sorpresas. Como esta chica, que comentó Gisotti,
de esta chica de 16 años de Honduras, víctima del bullying, que ha cantado con
una voz bellísima y ha escrito ella esta canción, y también el encuentro antes
de salir de la Nunciatura con gente de UNICEF de Centroamérica, con el
testimonio de dos chicas y de aquellos que trabajan con ellos. Escuché cosas
que tocan el corazón. Ha sido un viaje fuerte, la palabra a ustedes.
Gisotti:
Un
viaje que tiene tantos viajes dentro. Les pido permanecer en el tema de este
gran viaje que ha representado a todo el mundo por medio de los jóvenes que
estaban presentes. La primera palabra va a la prensa local, a Panamá. Edwin
Cabrera Uribe de Radio Panamá hace dos preguntas a nombre de todo el grupo de
periodistas panameños.
Edwin Cabrera Uribe –
Radio Panamá:
Santo
Padre primero lo primero, muchas gracias. En nombre de mis seis compañeros y el
mío como panameños lo que usted nos ha regalado a los panameños es muy grande.
La pregunta, Santo Padre:
Usted
habló hoy a los voluntarios sobre que han de vivir una misión. Usted les dijo
hoy: ustedes ahora saben cómo palpita el corazón cuando se vive una misión. La
pregunta es: ¿Y la misión del Papa Francisco en Panamá? ¿Qué le impactó? ¿Qué
le movió? ¿Cumplió el Papa Francisco la misión en la JMJ centroamericana?
Porque fue en Panamá, pero desde Polonia se dijo que era centroamericana. Y en
el camino Santo Padre tenemos una misión pendiente con Nicaragua, me da la
impresión.
Papa Francisco:
Mi
misión en una Jornada de la Juventud es la misión de Pedro, confirmar en la fe.
Y eso no con mandatos fríos, o preceptivos, sino dejándome tocar el corazón y
respondiendo lo que ahí venía. Yo no concibo, porque en mí lo vivo así, me
cuesta pensar que alguien pueda cumplir una misión solo con la cabeza. Osea,
para cumplir una misión hay que sentir. Y cuando sentís, te golpean.
Te
golpea la vida, te golpean los problemas. Estaba en el aeropuerto despidiéndome
del presidente, y trajeron a un chico, un negrito simpático, azabache. Chiquito
así. Y me dijo: este chico estaba pasando la frontera de Colombia. La madre
muerta, quedó solo. No sé, qué tendría, 5 años. Es de África, pero no sabemos
de qué país, porque no habla ni el inglés, ni el portugués, ni el francés…,
bueno habla la lengua tribal. Y lo adoptamos un poco nosotros, me dice. Y el
chico muy fresco, se movía muy bien. Pero el drama de un chico abandonado por
la vida, porque su mamá murió ahí. Y un policía lo entregó a las autoridades
para que se hicieran cargo. Eso te abofetea, y eso hace que la misión empiece a
tener color. Que vos podrás decir algo, acariciarlo..., no es una razón.
La
misión siempre te involucra. Al menos a mí me involucra. Será porque soy tano,
y me sale de adentro. Me involucra. Les digo siempre a los jóvenes: ustedes lo
que tienen que hacer en la vida, lo tienen que hacer caminando y con los tres
lenguajes: el de la cabeza, el del corazón y el de la mano. Y los tres
lenguajes armónicos. De tal manera que piensan lo que sienten y lo que hagan,
sientan lo que piensan y lo que hacen, hagan lo que sientan y piensan, etc.
Yo
no sé hacer un balance de la misión. Yo con todo esto siempre voy a la oración,
y me quedo allí, delante del Señor. A veces me duermo delante del Señor, pero
llevando todas estas cosas que he vivido en la misión. Y le pido que Él
confirme en la fe a través de mí. Esto es cómo confirmo la misión del Papa, y
cómo la vivo yo. Hubo casos, por ejemplo, que se plantearon algunas
dificultades de tipo dogmática. Y a mí no me sale contestarle sólo la razón, me
sale actuar de otra manera.
Edwin Cabrera Uribe –
Radio Panamá:
¿La
JMJ panameña llenó sus expectativas?
Papa Francisco:
Sí,
evidentemente. El termómetro de si un viaje llena las expectativas es el
cansancio. Y estoy “refiltrado”.
Edwin Cabrera Uribe –
Radio Panamá:
Y
finalmente, Santo Padre, hay un problema que es común en todo Centroamérica
incluyendo Panamá y buena parte de Latinoamérica. Embarazos de niñas, de
jóvenes. Embarazos precoces... Solamente en Panamá hubo 10 mil y tantos el año
pasado, y en Centroamérica no ha sido diferente. Los detractores de la Iglesia
Católica responsabilizan a la Iglesia porque se oponen a que se dé educación
sexual… La Iglesia Católica tiene muchas escuelas en Latinoamérica y universidades.
Me gustaría conocer la opinión del Papa Francisco sobre la educación sexual.
Papa Francisco:
Yo
creo que en las escuelas hay que dar educación sexual. El sexo es un don de
Dios. No es el cuco. Es el don de Dios para amar. Que algunos te lo usan para
ganar plata, para explotar a otros, es otro problema. Pero hay que dar
educación sexual. Objetiva, como es sin colonizaciones ideológicas. Porque si
de entrada le das una educación sexual llena de colonizaciones ideológicas
destruís a la persona. El sexo como don de Dios necesita ser educado. No con
rigidez. Educar es sacar lo mejor de la persona, acompañarlo en el camino. El
problema es en los responsables de la educación, ya a nivel nacional,
provincial o de cada unidad escolar, qué maestros escogen para esto o qué
libros de texto, etcétera. Yo vi cualquier verdura de estos. Hay cosas
realmente que maduran, y cosas que hacen daño. Pero creo que eso…, no sé si es
objetivo o no que no haya educación sexual en Panamá. Yo digo esto sin meterme
en el problema político en Panamá: tiene que haber educación sexual en los
chicos. Lo ideal es que empiecen en la casa, con los padres. No siempre es
posible por tantas situaciones en las familias, o porque no saben cómo hacerlo.
Entonces es la escuela que suple eso, porque si no, se crea un vacío que lo va
a llenar cualquier ideología.
Gisotti:
Santo
Padre, le dirige ahora la pregunta Javier Martínez Brocal, de Rome Reports.
Javier Martínez Brocal -
Rome Reports:
Santo
Padre, quería darle primero la enhorabuena porque ha marcado un record, en
cuatro días se ha hecho panameño. Han bastado sólo cuatro días para llevarse el
corazón de Panamá. Quería hacerle una pregunta. Usted estos días ha hablado con
muchas personas, con muchos chicos. Seguramente también ha hablado con jóvenes
que se han alejado de la Iglesia o que se encuentran en dificultades. Según
usted, ¿cuál es la dificultad que encuentran los jóvenes? ¿Cuáles son los
motivos que los alejan de la Iglesia? Gracias.
Papa Francisco:
Son
tantos … Algunos son personales. Pero el más general, creo que el primero, es
la falta de testimonio de los cristianos, de los sacerdotes, de los obispos, no
digo de los papas porque es demasiado (ríe)… Pero también. La falta de
testimonio. Si un pastor es empresario o es organizador de un plan pastoral, si
un pastor no es cercano a la gente, este pastor no da testimonio de pastor. El
pastor debe estar con la gente. Pastor de la grey, digámoslo con en este
término.
El
pastor debe estar adelante de la grey, para marcar el camino, en medio a la
grey para sentir el olor de la gente y entender qué siente, qué necesita, cómo
siente, y detrás de la grey para custodiar la retaguardia.
Pero
si un pastor no vive con pasión, la gente se siente abandonada, o con cierto
sentido de desprecio, se siente huérfana. Y donde hay orfandad..., creo que he
subrayado los pastores, pero también a los cristianos, los católicos,
hipócritas, católicos hipócritas, que van todos los domingos a Misa pero no
pagan lo que corresponde, pagan en negro, explotan a la gente, y después se van
al Caribe…, no solo a los papeles, sino de vacaciones, con la explotación de la
gente. “No, yo soy católico, voy todos los domingos a Misa pero…,” si tú haces
esto, tú das un contratestimonio. Y esto, según mi opinión, es lo que más aleja
a las personas de la Iglesia.
También
los laicos, todos. No digas que eres católico si no das testimonio. Di que
tienes educación católica, pero eres tibio, mundano. “Pido disculpa, pero no me
miren a mí como ejemplo”, esto se podría decir. Yo tengo miedo de los católicos
así, que se creen perfectos. Pero la historia se repite, el mismo Jesús con los
doctores de la ley: “Te agradezco Señor porque no soy como estos, pobre
pecador”, no vale.
Esta
es la falta de testimonio. Hay otros, dificultades personales, discusiones a
veces, pero el más general es ese.
Gisotti:
Santo
Padre, le dirige ahora una pregunta Caroline Pigozzi de Paris Match
Papa Francisco:
Antes
de nada, quiero darle las gracias, localicé al Padre Benoist de Sinety, ha
concelebrado conmigo, un gran hombre, y también los 200 jóvenes de París.
Gracias por darme aquel libro.
Caroline Pigozzi - Paris
Match:
Santo
Padre hemos visto por cuatro días a todos estos jóvenes rezar con mucha
intensidad, se puede imaginar que todos estos jóvenes algunos quieran entrar a
la vida religiosa, se puede también pensar que algunos tengan vocación, quizá
alguno está dudando, pensando que es un camino difícil sin poder casarse ¿es
posible pensar que en la Iglesia Católica, siguiendo el rito oriental, usted
permitirá a hombres casados ser sacerdotes?
Papa Francisco:
La
Iglesia Católica en el rito oriental pueden hacerlo. Se hace la opción al
celibato o a casarse antes del diaconado.
Caroline Pigozzi - Paris
Match:
¿Se
puede hacer en el rito latino?
Papa Francisco:
En
el rito latino, me viene a la mente una frase de San Pablo VI “Prefiero dar la
vida antes de cambiar la ley del celibato”. En este momento esto me ha venido a
la mente y quiero decirlo porque es una frase valiente y lo dijo en una época
más difícil que esta. En el 68, 70.
Personalmente,
pienso que el celibato es un don para la iglesia.
Segundo,
yo no estoy de acuerdo con permitir el celibato opcional. No. Solamente,
quedaría alguna posibilidad en los puestos lejanísimos, pienso las islas del
Pacífico, pero algo es pensar cuando hay necesidad pastoral, ahí el pastor debe
pensar en los fieles.
Hay
un libro del padre Lobinger. Él es interesante, esto es una cosa en discusión
entre teólogos, no es una decisión mía. Mi decisión es el celibato. El celibato
opcional antes del diaconado, no. Cuestión mía, personal. Yo no lo haré. Esto
queda claro. Soy cerrado, quizás. No me siento para ponerme frente a Dios con
esta decisión.
Después,
el padre Lobinger dice: la Iglesia hace la Eucaristía y la Eucaristía la hace
la Iglesia. Pero donde no hay Eucaristía ni comunidad. Piensa en las islas del
Pacífico,
Caroline Pigozzi - Paris
Match:
¿También
la Amazonía?
Papa Francisco:
En
tantos lugares dice Lobinger, ¿quién hace la Eucaristía? Esas comunidades, los
organizadores de la comunidad son diáconos, religiosas o laicos. ¿Se podría
ordenar a un anciano casado? Es la tesis de él ¿Se podría ordenar a un anciano
casado? Pero que solo ejercite el munis (misión) santificante: es decir, que
celebre la Misa, que administre el Sacramento de la Reconciliación y dé la
Unción de los Enfermos.
La
ordenación sacerdotal da tres formas de tareas: el regendi, lo que manda
el pastor, el docendi, lo que enseña; y el santificante, todo esto viene
con el orden. Pero el Obispo da la licencia solo para santificante. Esta es la
tesis. El libro es interesante.
Quizá
esto puede ayudar a pensar el problema. Yo creo que el problema tiene que ser
abierto en este sentido. Donde hay problema pastoral por la falta de sacerdote,
no digo que se deba hacer, porque no he reflexionado, no he rezado lo
suficiente sobre esto, pero los teólogos deben estudiar. Por ejemplo, el P. Lobinger,
él es un fidei donum en Sudáfrica. Uso este ejemplo para significar los puntos
donde se debe hacer.
Hablaba
con un oficial de la Secretaría de Estado, un obispo que tuvo que trabajar en
un país comunista al inicio de la revolución, cuando vieron cómo venía la
revolución, en los años 50 más o menos: los obispos ordenaron a escondidas
campesinos. Buenos, religiosos. Después, pasada la crisis, 30 años después, la
cosa se resolvió, y él me decía la emoción que tuvo cuando en una
concelebración veía a estos hermanos campesinos con las manos de campesinos
revestirse con el alba para concelebrar con los obispos. En la historia de la
Iglesia, esto se dio. Es algo para pensar y para rezar.
Caroline Pigozzi - Paris
Match:
¿Pero
hay también sacerdotes protestantes casados que se han convertido en católicos?
Papa Francisco:
Me
pregunta sobre lo que el Papa Benedicto XVI hizo. Preguntaré, yo había olvidado
eso. Anglicanorum coetibus: Sacerdotes anglicanos que se hicieron católicos y
mantienen la vida como si fueran orientales. Recuerdo en una audiencia del
miércoles, vi tantos con el cuello, y mujeres y niños, y me explicaron cómo era
la cosa. Es verdad. Gracias por recordarme esto.
Lena Klimkeit - DPA
Santo
Padre, durante el Vía Crucis el viernes, un joven dijo unas palabras muy
fuertes sobre el aborto. Le quiero repetir una parte: “Hay una tumba que clama
al cielo, y denuncia la terrible crueldad de la humanidad, es la tumba que se
abre en el vientre de las madres y arranca la vida inocente, Dios nos conceda humanizarnos
de verdad y defender con firmeza la vida, hacer que las leyes que matan la vida
inocente se borren para siempre”. Esta posición es muy radical en mi opinión,
le quisiera preguntar: si esta posición respeta también el sufrimiento de las
mujeres en estas situaciones y si corresponde con su mensaje de la
misericordia.
Papa Francisco:
El
mensaje de la misericordia es para todos, también para la persona humana en
gestación. Es para todos. Después de haber hecho este fracaso, hay misericordia
también. Una misericordia difícil porque el problema no está en dar el perdón,
el problema está en acompañar a una mujer que ha tomado conciencia de haber
abortado. Son dramas terribles. Una vez escuché a una doctora que hablaba de
una teoría, no recuerdo bien, que una célula del feto apenas concebido va a la
médula de la madre y allí hay una memoria física. Es una teoría, pero sirve
para decir que una mujer, cuando piensa en aquello que ha hecho, yo te digo la
verdad, hace falta estar en el confesionario, y ahí dar consuelo no puedo decir
nada, por eso he abierto la potestad de absolver el aborto por misericordia
porque muchas veces deben encontrarse con el hijo.
Yo
aconsejo muchas veces, cuando lloran y tienen esta angustia. Yo les digo que su
hijo esté en el cielo, habla con él, cántale la canción que no pudiste
cantarle. Y ahí se da una reconciliación de la madre con el hijo. Con Dios que
ya ha perdonado. Dios perdona siempre. La misericordia es algo que ella elabore
esto.
El
drama del aborto, para entenderlo bien, hace falta estar en un confesionario.
Es terrible.
Valentina Alazraki -
Televisa:
Papa
Francisco, usted ha dicho en estos días aquí en Panamá que estaba muy cerca de
Venezuela, que se sentía muy cerca de los venezolanos, y hoy ha pedido una
solución justa, pacífica, en el respeto de los derechos humanos de todos. Los
venezolanos quisieran entender qué significa esto. Quieren saber si esta
solución pasa por el reconocimiento de Juan Guaido, que ha sido respaldado por
muchos países, otros piden elecciones a corto plazo, elecciones libres para que
la gente pueda votar. Sienten que usted es un Papa latinoamericano y quieren
sentir su apoyo, su ayuda y su consejo.
Papa Francisco:
Yo
apoyo en este momento a todo el pueblo venezolano porque es un pueblo que está
sufriendo. Incluso los que están de una parte y de otra. Todo el pueblo sufre.
Y si yo entrara a decir “háganle caso a estos países, háganle caso a estos
otros que dicen esto”, me metería en un rol que no conozco. Sería una
imprudencia pastoral de mi parte y haría daño.
Las
palabras las pensé, las repensé, y creo que con esto expresé mi cercanía, lo
que siento. Yo sufro por lo que está pasando en Venezuela en este momento. Y
por eso deseo que se pongan de acuerdo, no sé, tampoco decir ponerse de acuerdo
está bien. Una solución justa y pacífica. ¿Qué es lo que me asusta? el
derramamiento de sangre. Y ahí también pido grandeza para ayudar a los que
pueden ayudar a resolver el problema.
El
problema de la violencia, a mí me aterra. Después de todo el esfuerzo hecho en
Colombia, lo que pasó en la escuela de cadetes el otro día fue terrorífico. No
es solución la sangre. Por eso tengo que ser…no me gusta la palabra
“equilibrado”. Tengo que ser pastor, todos, a ver Y si necesitan ayuda, de
común acuerdo, la pidan. Eso creo. Gracias.
Juno Arrocho - Catholic
News Service:
Durante
su almuerzo con un grupo de jóvenes peregrinos, una joven estadounidense nos
dijo que le había hablado del dolor de tantos católicos, particularmente en
Estados Unidos, por la crisis de los abusos. Tantos católicos estadounidenses
rezan por la Iglesia, pero muchos se sienten traicionados, abatidos ante las
recientes noticias de abusos y encubrimiento de parte de algunos obispos y han
perdido la confianza en los obispos.
Santidad,
¿cuáles son sus expectativas o esperanzas para el encuentro de febrero para que
la Iglesia pueda reconstruir la confianza entre los fieles y sus obispos?
Papa Francisco:
Este
es “furbo”… Empezó por la JMJ y después terminó allí… felicidades. Gracias por
la pregunta.
La
idea de esto nació en el G9. Nosotros ahí veíamos que algunos obispos no
entendían bien o no sabían qué hacer o hacían una cosa buena y otra equivocada.
Sentimos
la responsabilidad de dar una catequesis sobre este problema a las conferencias
episcopales, y por eso se llama a los presidentes. Una catequesis que en primer
lugar, se tome conciencia del drama.
¿Qué
es un niño abusado? Yo recibo con regularidad a gente abusada. Recuerdo a uno,
de 40 años que no podía rezar. Es terrible el sufrimiento. Primero, que sean
conscientes de esto.
Segundo,
que sepan qué se debe hacer, el procedimiento. Porque a veces el Obispo no sabe
qué hacer, es algo que creció muy fuerte pero no llegó a todos los ángulos,
digamos así. Y después, que se hagan programas generales pero que lleguen a
todas las conferencias episcopales. Qué tiene que hacer el obispo, qué cosa
tiene que hacer el arzobispo, el metropolitano, qué cosa debe hacer el
presidente de la conferencia, pero que sea claro. De tal manera que haya
protocolos que sean claros. Esto es lo principal.
Pero
antes del qué se debe hacer, es lo que he dicho antes, ser conscientes. Allí se
hará oración, habrá algún testimonio para ayudar a tomar consciencia, y luego
alguna liturgia penitencial para pedir perdón por toda la Iglesia. Están
trabajando bien en la preparación de esto.
Yo
me permito decir que he percibido un poco una expectativa inflada. Hace falta
desinflar las expectativas a estos puntos que digo, porque el problema de los
abusos continuará. Es un problema humano. Humano en todos lados. Leí
estadísticas el otro día, de aquellas estadísticas que dicen que el 50% es
denunciado, el 20% escuchado y disminuye. Y terminaba así: el 5% es condenado.
Es terrible. Terrible.
Es
un drama humano del que tenemos que tomar consciencia. Incluso nosotros,
resolviendo el problema en la iglesia, pero tomando conciencia ayudaremos a
resolverlo en la sociedad, en las familias. Donde la vergüenza hace encubrir
todo y la víctima, y tantas otras cosas, no sé. Pero primero debemos tomar
conciencia, tener los protocolos, y seguir adelante.
Manuella Tulli - ANSA:
Usted
durante esta JMJ ha dicho que es absurdo e irresponsable considerar a los
migrantes los portadores de males sociales. En Italia, las nuevas políticas
sobre los migrantes han llevado a cerrar Cara de Castelnuovo di Porto, que
usted conoce bien. Era una experiencia donde se veía semilla de integración.
Los niños iban a la escuela, y ahora estas personas están en riesgo de ser
desraizadas. Usted escogió celebrar con ellos el Jueves Santo del 2016. ¿Qué
siente ante esta decisión de cerrar el Cara de Castelnuovo?
Papa Francisco:
Yo
sentí rumores de lo que pasaba en Italia, pero estaba sumergido en esto (la
JMJ). Precisamente no conozco bien este asunto, pero me lo imagino. Es verdad
que el problema de los migrantes es muy complejo, muy complejo. Es un problema
que requiere memoria, preguntarse si mi patria estuvo hecha de migrantes.
Nosotros, los argentinos, todos migrantes. Estados Unidos, todos migrantes.
Memoria. Un obispo o cardenal no recuerdo, escribió un artículo bellísimo, “Un
problema de falta de memoria”, se llamaba.
Este
es un punto.
Después,
las palabras que yo uso: “recibir”. El corazón abierto para recibir, acoger,
acompañar, hacer crecer, e integrar. Y también digo: el gobernante tiene que
usar la prudencia, porque la prudencia es la virtud del gobernante. Esto lo he
dicho aquí en el último vuelo.
Es
una ecuación difícil. Me viene a la mente el ejemplo sueco que en los años 70,
con las dictaduras, el operativo Cóndor, en América Latina ha recibido tantos,
tantos, pero todos integrados. También veo qué hace San Egidio, por ejemplo:
integra inmediatamente. Los suecos dijeron “esperen, porque no podemos terminar
el camino”. Esta es la prudencia del gobernante.
Es
un tema de caridad, de amor, de solidaridad. Y yo reitero que las naciones más
generosas, en recibir, en lo otro no todas pueden, han sido Italia y Grecia, y
un poco Turquía. Pero Grecia, fue muy generosa, e Italia también.
Cuando
fui a Lampedusa era el inicio. Pero es verdad que se debe pensar
realísticamente. Después hay otra cosa importante para tener en cuenta: un modo
de resolver el problema de la migración es ayudar a los países de donde vienen.
Los migrantes vienen por hambre o por guerra. Invertir donde hay hambre. Europa
es capaz de hacerlo, es un modo de ayudar a crecer. Ayudar a crecer.
Pero
hablando del África, siempre está en el imaginario colectivo que tenemos en la
conciencia: África es explotada. Esto es histórico y esto hace mal. Los
migrantes de Medio Oriente encontraron otras vías para salir. El Líbano es una
maravilla de generosidad: tiene más de un millón de sirios. Lo mismo Jordania,
abierta, hacen lo que pueden. Y también Turquía ha recibido algunos. Y en
Italia también hemos recibido. Es un problema complejo del cual se debe hablar
sin prejuicios. Todas estas cosas me vienen en mente.
Les
agradezco mucho por su trabajo, solo quiero decir una cosa sobre Panamá. Sentí
un sentimiento nuevo, yo conozco América Latina, pero no Panamá. Y me vino esta
palabra: Panamá es una nación noble. Yo encontré nobleza. Esto quiero decir. Y
otra cosa que dije volviendo de Colombia, hablando de Cartagena y otras
ciudades. Una cosa que en Europa no vemos. Cual es el orgullo de los panameños:
alzar a los hijos y dicen esta es mi victoria, mi futuro, mi orgullo. Este en
el invierno demográfico que estamos viviendo en Europa, en Italia, bajo cero,
nos debe hacer pensar. ¿Cuál es mi orgullo? ¿El turismo, la villa, el cachorro,
o alzar un hijo?.
Recen
por mí, lo necesito.
Fuente:
ACI Prensa






