Cristo no aparece como el hombre afectado por el dolor, sino
que está sorprendentemente vivo...
El padre François nos dice en este mensaje:
“Acabo de ver en una revista la imagen de un crucifijo moderno que me
hace reflexionar. ¿Cómo definirlo? Cristo no aparece como el hombre afectado
por el dolor, sino que está sorprendentemente vivo... Yo lo llamaré: el Cristo
de la acogida. Yo diría que sus brazos están extendidos con soltura, no por la
crueldad de los verdugos, sino por la voluntad de extenderlos.
Sus piernas están como en movimiento de marcha, una extendida, la otra
ligeramente doblada.
Todo en el aspecto de la cabeza, de la cara, indica la vida que se
comunica.
«Cuando yo sea elevado, lo atraeré todo hacia mí", dijo Él. Sí,
pero su forma de atraer es viniendo Él primero, con los brazos y el corazón
abiertos. Y se dirige preferentemente hacia los que sufren. Para Él eso es lo
más urgente, pues éstos están más cercanos a Él, ya que también están ligados a
una cruz, y corren más riesgo que los otros de dejarse llevar hasta la
incredulidad, hasta el abandono de toda esperanza.
Que PASCUA, queridos hermanos, os haga, pues, responder a Cristo que
va hacia vosotros. Pero en este impulso nosotros debemos encontrar una lección
de vida. Cristo es «la acogida»... ¿Y vosotros?
He aquí, solitarios, con nuestras ideas fijas, nuestras simpatías
naturales..., pero también con nuestras antipatías dispuestas a producir frutos
verdes en nuestro comportamiento; con bellas armonías... pero también con
estruendos que las romperán... Henos aquí dándole vueltas a nuestras penas, a
nuestras decepciones... y de repente, en nuestro campo de visión aparece alguien...
Han llamado a nuestra puerta, nos han encontrado en la calle, ha llegado a
nuestra sala del hospital un nuevo vecino de cama.
Un nuevo rostro. ¿Cómo se hará el contacto? ¿Cómo nos encontrará ese
«alguien»? ¿Hallará en nosotros un enemigo? No, pero quizá un indiferente, un
aburrido, un impaciente, un desatento...
Ese «alguien», a menudo poco habituado a presentarse, un poco
desorientado, tendrá quizá una actitud tensa, experimentará una cierta
incomodidad, se pondrá--y permitidme la expresión, dura pero cierta--una ligera
máscara en el rostro.
Es en ese momento cuando debemos darle la «acogida": no se trata
de adular, de abordarlo con palabras convencionales, o con una cortesía
superficial. Es necesario, de una sola vez, entrar en unión con este hermano
que se acerca a nosotros.
Queridos hermanos: vosotros tenéis un cierto don para poner en
práctica esta virtud de la acogida con más facilidad que aquellos que no han
sufrido.
Así nace la verdadera
FRATERNIDAD”. El más bello ejemplo nos fue dado por Cristo. Él no conoció el
egoísmo, ofreciéndose enteramente. Así pues, Él vivió la FRATERNIDAD.
Reunión General
Domingo 14 de abril
5.00 -
Nos vamos dando cita en el local. Por favor ser puntuales.
- Continuación del trabajo sobre los Contactos
Personales.
- Informaciones
7,30 -
Oración-Reflexión
Fuente: FRATER Segovia - "Entremeses"
Fuente: FRATER Segovia - "Entremeses"







