Audiencia
General, el Pontífice lanzó un mensaje de conversión para los ideólogos que
confunden la religión con la política
El papa Francisco aseguró que ideólogos apalean a
Cristo mismo buscando la “pureza” de la Iglesia e instó a no combatir a las
personas, sino el mal que inspira a sus acciones y advirtió: ¡Golpear
a un miembro de la Iglesia es golpear a Cristo mismo!”.
El Pontífice presidió
ayer por la mañana la audiencia general del miércoles, 9 de octubre de 2019, en
la Plaza de San Pedro y, sucesivamente, prosiguió la jornada que prevé su
participación en los trabajos de la mañana y de la tarde del Sínodo
sobre la Amazonía en el Vaticano.
La catequesis
del Papa se escucha con el ruido de fondo de los ataques y las voces que claman
herejía, error y cisma en la Iglesia por el sínodo. Mientras, 184 padres
sinodales, expertos e invitados, entre ellos representantes de los pueblos
originarios participan en el sínodo amazónico por motivos pastorales y por una
ecología integral (6-27 de octubre) en el Aula Nueva del Sínodo.
Golpear los discípulos de Jesús…
Francisco
explicó que los ideólogos están ciegos como Saulo (cegados por la rabia) porque
reducen todo a política, división, odio e incluso se valen de la religión para
sus objetivos.
“En el camino
hacia Damasco, el Resucitado se manifestó a Saulo y le pidió cuentas de su
furor fratricida, preguntándole: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?».
De esta manera, el Resucitado dejó claro que
perseguir a un miembro de la Iglesia era hacerlo a Él mismo”.
“Aquí el
Resucitado manifiesta ser una sola cosa con aquellos que creen en Él”,
entonces, advirtió: “¡Golpear a un miembro de la Iglesia es golpear a Cristo
mismo!”.
La verdadera batalla es contra el espíritu del mal
Asimismo, aseguró que también aquellos que son “ideólogos porque quieren la
‘pureza’ de la Iglesia golpean a Cristo mismo”. El Pontífice indicó que
Saulo era “un ideólogo” en ese momento. “Para Saulo la religión se convirtió en una
ideología, ideología religiosa, ideología política”.
“Solo después
de haber sido transformado por Cristo”, entonces Pablo “enseñará que la
verdadera batalla no es contra carne y hueso, sino contra […] el dominador de
este mundo oscuro, contra el espíritu del mal” (Efesios
6:12). Él enseñará que las personas no deben ser combatidas, sino el mal que
inspira a sus acciones”.
Las
dictaduras usaron el método de Saulo
En su
discurso en italiano, el Papa ha continuando la serie de catequesis sobre los
Hechos de los Apóstoles y centró su meditación en el tema: “El instrumento que
he elegido para mí” (Hechos 9:15). Saulo, de perseguidor a evangelizador”. (Hechos
de los Apóstoles, 9, 3-6).
Entretanto,
el Papa se dirigió a los presentes: “Ustedes que vienen de pueblos perseguidos
por las dictaduras entienden bien que significa cazar a la gente para
capturarla, así lo hizo Saulo”.
“Y esto lo
hace pensando en servir la Ley del Señor. Lucas dice que Saulo “respiró rabia” “proyectando violencias y muerte contra los
discípulos del Señor” (Hechos 9: 1): en él hay un aliento que huele a
muerte, no a vida”, explicó.
Los
enemigos pasaron a ser amigos
Después de
ese encuentro personal con Cristo, Saulo “perdió la vista y pasó de ser un hombre
fuerte e independiente a estar limitado y necesitado de los demás.
De hecho, comenzó para él una transformación, como una “pascua personal” que va
de la muerte a la vida: lo que antes estimaba gloria se transformó en “basura”,
porque su verdadero tesoro ya era Cristo”.
Luego,
afirmó: “El bautismo fue para Saulo el comienzo de una vida nueva, en la que se
ve a sí mismo y a los demás según la mirada de Dios: los enemigos pasaron a ser
amigos; y el ímpetu por perseguir a los que no pensaban como él, cambió en
pasión por evangelizar, suscitando la fe en muchos corazones”.
El amor transforma nuestro
corazón de piedra en un corazón de carne
Después de
resumir su catequesis en diferentes idiomas, el Pontífice dirigió expresiones
particulares de saludo a los grupos de fieles presentes. “Saludo cordialmente a
los peregrinos de lengua española. A todos los invito a experimentar, como
Saulo, el impacto del amor de Dios en nuestra vida, que transforma nuestro
corazón de piedra en un corazón de carne, capaz de acoger los sentimientos de
Cristo y hacerlos llegar a los que nos rodean. Que Dios los bendiga”.
La audiencia
general concluyó con el canto del Pater Noster (el Padre Nuestro) y la
bendición apostólica.
Ary Waldir Ramos Díaz
Fuente:
Aleteia






