Yesica
Patiachi, del pueblo Harakbut (Perú)
![]() |
| Yesica Patiachi Tayori © Vatican Media |
En
su intervención durante el Sínodo de la Amazonía, Yesica Patiachi Tayori hizo
un llamamiento urgente para la supervivencia de los pueblos indígenas.
Ayer,
16 de octubre de 2019, a mitad de los trabajos del Sínodo, Yesica Patiachi,
docente bilingüe del pueblo indígena Harakbut y miembro de la pastoral indígena
del Vicariato Apostólico de Puerto Maldonado (Perú) participó en el briefing informativo
diario.
Denuncia
La
profesora denunció en esta sesión con los medios de comunicación la situación
de los pueblos originarios, declarando que “quieren hacernos desaparecer” y
cuestionando “¿Dónde está la ONU, las instancias internacionales? (…). Los
abusos, los asesinatos, tantas víctimas de la trata de personas, abusos
sexuales, el maltrato a la mujer: ¿dónde podemos denunciar estos delitos?”.
Al
mismo tiempo, indicó que “ningún periodista se enfocó en nuestra protesta”, por
lo que verdaderamente no presentan una “tribuna” donde exponer estos crímenes y
desean que su causa llegue “a la conciencia humana”.
“Los
pueblos indígenas somos y seremos los guardianes de los bosques”, dijo Yesica,
lamentando que, aunque el cuidado de la casa común constituye “una
responsabilidad de todos”, estos pueblos originarios son los que experimentan
los “crímenes contra la casa común”.
Ayuda del Papa
Además,
la docente expresó el “miedo” que ostentan los indígenas porque están olvidando
su lengua, asfixiados “por modelos de desarrollo que vienen de fuera y no
respetan la vida”. Y agregó, que se sienten discriminados “por hablar una
lengua distinta” y considerados como objetos de exhibición “y no como una
cultura viva”.
Finalmente,
Yesica Patiachi pidió ayuda al Papa Francisco para llevar el mensaje de los
pueblos indígenas “a los organismos nacionales e internacionales”, para evitar
“que nos extingamos”, ser respetados y dueños de su propio destino.
Los Harakbut
Tayori,
que, ante el Papa, en Puerto Maldonado (Perú) fue la
encargada de pronunciar el discurso de los pueblos indígenas, habló sobre la
historia de su tribu amazónica, los Harakbut, que viven en Perú.
Según
indica la página de los Misioneros de la Consolata, en el siglo XIX, durante la
época de extracción del caucho, los hombres blancos explotaron la mano de obra
indígena hasta el límite de la esclavitud.
Cuando
los indígenas se negaron a esto último, los ejecutaron. En un solo día, cuenta
la profesora, asesinaron a 10.000 miembros de esta tribu. Sus cuerpos fueron
arrojados al río Madre de Dios y las personas que bebieron de su agua también
murieron. Se estima que el 90% de la población fue diezmada.
José Álvarez, Apaktone
A
principios del siglo XX llegó la misión católica de los dominicos. Entre ellos
destaca la figura del padre José Álvarez, a quienes los Harakbut llamaban Apaktone (papá
anciano), que se encargó de su evangelización y los defendió de los extractores
del caucho.
Así,
Yesica lo recordó con gratitud porque, quizás, si no hubiese sido por él, “yo
no estaría acá para contarles mi versión, para dar a conocer mi protesta”.
Larissa I. López/Anne Kurian
Fuente: Zenit






