Mensaje
de los obispos españoles
![]() |
| Corpus Christi en Toledo (C) Archidiócesis de Toledo |
En
un año especial, ya que no se verán las tradicionales procesiones del Corpus Christi por las calles de las
ciudades debido a la pandemia del coronavirus, la Conferencia Episcopal
Española (CEE) envía un mensaje y las diócesis preparan las
celebraciones dentro de las posibilidades actuales.
60
días después del Domingo de Resurrección, se rememora la institución de la
Eucaristía, la fiesta del Corpus Christi, que tuvo lugar el Jueves Santo
durante la Última Cena, cuando Jesús convirtió el pan y el vino en su Cuerpo y
en su Sangre. No obstante, en algunas diócesis de España la celebración se
traslada al domingo, pues en el calendario civil no se contempla como día
festivo.
En
su mensaje para esta fiesta de la Iglesia, la CEE alude al “singular ayuno
eucarístico” que la emergencia sanitaria de la COVID-19 ha generado, deseando
que este “haya acrecentado en nosotros el deseo de la Eucaristía y la necesidad
de profundizar en su ser y significado”.
Dios necesita de todos
Reflexionando
sobre el pasaje de los discípulos de Emaús, que abandonaron la comunidad porque
se sintieron abandonados por Jesús tras su muerte y cuyo encuentro con Jesús
como Peregrino “fue disipando sus dudas y tocando su corazón”, los obispos
recuerdan que en estos días también muchas personas se han sentido
desengañadas.
En
este sentido, resaltan que “Dios necesita de cada uno de nosotros para hacerse
presente a tantos caminantes de Emaús que avanzan sin rumbo y sin ánimo”, pues
“esta pandemia no solo nos está dejando dolorosas muertes, sino que está
provocando además una grave crisis económica y social”.
Ser discípulos misioneros
Con
respecto a la celebración del día de la Eucaristía indican que “además de
alabar y dar gracias a Dios por haberse quedado con nosotros hasta el fin de
los tiempos, hemos de acoger con gozo su invitación a colaborar con Él en el
anuncio del Reino, en la atención a los hermanos y en la transformación del
mundo”, pues en la Eucaristía “experimentamos la alegría de vivir y recibimos
el alimento necesario para reparar nuestras fuerzas desgastadas en el servicio
a los hermanos”.
Finalmente,
los prelados subrayan que “no podemos quedarnos bloqueados por el dolor”: “El
Señor nos llama constantemente a ser discípulos misioneros, a salir a los
caminos y encrucijadas de la historia para convocar a todos, especialmente a
los desesperanzados, a los pobres y excluidos, a los que experimentan la
violencia y la persecución y a los que habitan en las diferentes periferias de
nuestro mundo”.
A
continuación se describe la manera en la que algunas diócesis con gran
tradición en la celebración del Corpus Christi se han adaptado a las
condiciones sanitarias actuales para celebrar esta festividad de la Iglesia.
Toledo
La
Catedral Primada de Toledo acogerá el próximo 11 de junio la solemnidad
del Corpus Christi con la celebración de la Misa en rito
hispano-mozárabe. La ceremonia dará comienzo a las 11, pero este año el aforo
del templo será limitado y solo se podrá acceder a él mediante invitación.
A
la celebración eucarística solo podrán asistir algunas autoridades y una
pequeña representación de cada uno de los capítulos y de las cofradías que
habitualmente participan en procesión solemne que sigue a la Misa, así como del
clero de la ciudad y cinco representantes de cada una de las parroquias del
arciprestazgo de la ciudad de Toledo.
Finalizada
la Eucaristía, el Santísimo Sacramento procesionará por el interior de las
naves del templo. En la procesión solo participarán los miembros del cabildo
primado. En el atrio exterior, el arzobispo impartirá con el Santísimo la
bendición a la ciudad. A este acto podrán asistir algunos fieles, que deberán
ocupar los espacios señalados por las autoridades municipales en la plaza del
Ayuntamiento, hasta completar el aforo.
El
domingo por la tarde, alrededor de las 19 horas, tendrá lugar la procesión
eucarística por el interior del templo, conocida con el sobrenombre de “Corpus
Chico”.
Sevilla
Desde
el Cabildo de la Catedral de Sevilla han informado que la Misa comenzará a las
10 h. y el aforo se verá limitado a 611 personas. Para cumplir con el mismo,
solo serán invitadas las autoridades civiles, militares y universitarias.
La
procesión con el Santísimo Sacramento se realizará en el interior mismo de la
catedral. Igualmente, para evitar la aglomeración de personas, el cortejo
procesional quedará reducido al Consejo de Cofradías, la Junta de Gobierno de
la Archicofradía Sacramental del Sagrario, el Cabildo Catedral, el vicario
general, el obispo auxiliar, el arzobispo y las primeras autoridades.
Además,
se ha previsto que procesionen dos personas en representación de los colectivos
esenciales durante la pandemia (personal sanitario, farmacéuticos, centros de
personas mayores, UME, Guardia Civil, Policía, Protección Civil, Bomberos y
miembros de Cáritas y de Cruz Roja).
La
Eucaristía no contará con la compañía de los pasos de los santos sevillanos y
el arzobispo bendecirá a todos los fieles de la archidiócesis desde la puerta
de la Asunción de la Catedral. Finalmente, el Cabildo Catedral ha informado que
la Octava posterior al Corpus Christi de adoración al Santísimo con
el tradicional baile de Seises “queda suprimida”.
Granada
El
arzobispado de Granada ha informado en una nota que el jueves 11 de junio la
celebración de la Eucaristía será a las 10 horas. Esta será emitida por el
canal de televisión de la diócesis, Virgen de las Angustias Televisión.
A
continuación, se celebrará una Hora Santa y, acto seguido, habrá una procesión
claustral por el pasillo central con un trono pequeño. Durante el recorrido de
la procesión, el Santísimo Sacramento irá acompañado por miembros de las
distintas hermandades, cofradías y asociaciones eucarísticas.
Al
mismo tiempo, como cada año, se mantiene la Misa en la catedral durante toda la
Octava del Corpus. Esta se celebrará a las 19 horas hasta el jueves 18 de
junio inclusive y en ella participan distintas hermandades sacramentales y
asociaciones eucarísticas, así como el pueblo cristiano allí congregado.
Larissa
I. López
Fuente:
Zenit






