21 – Febrero. Domingo I de Cuaresma
COMENTARIO
Jesús en el desierto
«En un primer momento
vemos como Jesús, tras recibir la buena noticia del bautismo, es lanzado por el
Espíritu al desierto y allí recibirá las tentaciones de Satanás. Tentaciones en
las que no cae, tentaciones con las que no trata de tender un puente o de
negociar, si no a las que simplemente les dice ¡No!.
Juan el Bautista es
arrestado
A su vez vemos como
Juan el Bautista es arrestado, y Jesús, lejos de amedrentarse, de tener miedo,
esconderse o arrinconarse, se lanza a Galilea a anunciar la Buena Noticia.
Quizás ahí tenemos la clave para salir del azote de las tentaciones. Dejar de
pensar en un mismo, salir de “nuestro propio amor, querer e interés”, como
decía San Ignacio de Loyola.
La Buena Nueva:
"El tiempo ya ha llegado"
En un tercer momento
nos encontramos con la Buena Noticia. El tiempo ya ha llegado, el tiempo ya
está aquí y Jesús nos habla de la conversión del corazón y de la necesidad de
creer en el Él porque las cosas van a ser diferentes.
Es una Buena Noticia
que la gente estaba esperando. Nos encontramos con una comunidad, como la de
San Marcos, que sufriendo mucha prisión, dolor e injusticias se encuentra con
la Buena Noticia de Jesús de Nazaret que, a pesar de la dificultad de las
tentaciones, arrestos, prisión y dolor, Jesús ha llegado para cambiar las
cosas. Durante estas semanas de Cuaresma lo podremos vivir de una manera plena
y absoluta, llegado a Jerusalén donde recibiremos la gracia más grande, la
Resurrección.
Deseamos que el Señor
nos conceda la gracia para convertir nuestro corazón y acercarnos a lo que más
nos pide el Señor, a saber, la entrega absoluta de nuestra vida.
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