Jesús reza por mí. Cada uno de nosotros puede colocar esto dentro del corazón, no lo olviden, también en los momentos más difíciles
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| El Papa Francisco en la Audiencia General Foto: Pablo Esparza / ACI Prensa |
El Papa Francisco concluyó su serie de catequesis sobre la oración
en la Audiencia General de este miércoles 16 de junio con el tema “la oración
sacerdotal de Jesús” y advirtió que Cristo “no fue un filántropo que se hizo cargo de los
sufrimientos y de las enfermedades humanas” sino que “fue y es mucho más”.
Después de saludar personalmente y bendecir a muchos
de los fieles reunidos en el patio de San Dámaso del Vaticano, el Santo Padre
alentó a recordar que Cristo ha rezado y continúa a rezar por cada uno de
nosotros.
“Esto me parece lo más bonito para recordar… Recordar la gracia de que nosotros no solamente rezamos, sino que, por
así decir, hemos sido ‘rezados’, ya hemos sido acogidos en el diálogo de
Jesús con el Padre, en la comunión del Espíritu Santo. Jesús reza por mí. Cada uno de nosotros puede colocar esto dentro del corazón, no lo olviden, también en los momentos más difíciles”,
afirmó el Papa.
En esta línea, el Santo Padre reiteró que “ya somos
acogidos en el diálogo de Jesús con el Padre, en la comunión del Espíritu
Santo. Hemos sido queridos en Cristo Jesús, y también en la hora de la
pasión, muerte y resurrección todo ha sido ofrecido por nosotros”.
“Y entonces, con la oración y con la vida, no nos
queda más que tener valentía, esperanza, y con esta valentía y esperanza,
sentir fuerte la oración de Jesús e ir hacia adelante, que nuestra vida sea un
dar Gloria a Dios en la consciencia que Él reza por mí al Padre, que Jesús reza
por mí”, añadió el Papa.
Además, el Pontífice recordó que en esta serie de
catequesis dedicada a la oración ha explicado “en varias ocasiones cómo la
oración es una de las características más evidentes de la vida de Jesús.
Jesús rezaba y rezaba mucho. Durante su misión, Jesús se sumerge en ella,
porque el diálogo con el Padre es el núcleo incandescente de toda su
existencia”.
De este modo, el Santo Padre señaló que “los
Evangelios testimonian cómo la oración de Jesús se hizo todavía más
intensa y frecuente en la hora de su pasión y muerte. De hecho, estos
sucesos culminantes en su vida constituyen el núcleo central de la
predicación cristiana” y añadió que “esas últimas horas vividas por Jesús en
Jerusalén son el corazón del Evangelio no solo porque a esta
narración los evangelistas reservan, en proporción, un espacio mayor, sino
también porque el evento de la muerte y resurrección –como un rayo – arroja
luz sobre todo el resto de la historia de Jesús”.
Por ello, el Papa indicó que Jesús “no fue un
filántropo que se hizo cargo de los sufrimientos y de las enfermedades
humanas: fue y es mucho más” y explicó que "en Él no hay
solamente bondad: está la salvación, y no una salvación episódica
–la que me salva de una enfermedad o de un momento de desánimo– sino la
salvación total, la mesiánica, la que hace esperar en la victoria definitiva
de la vida sobre la muerte”, explicó el Papa.
En este sentido, el Santo Padre subrayó que “en los
días de su última Pascua, encontramos por tanto a Jesús, plenamente inmerso
en la oración” y agregó que Cristo “reza de forma dramática en el huerto del
Getsemaní, asaltado por una angustia mortal”.
Sin embargo, el Papa resaltó que Jesú en el huerto
del Getsemaní reza “precisamente en ese momento, se dirige a Dios llamándolo
‘Abbà’, Papá” y añadió que “esta palabra aramea –que era la lengua de Jesús–
expresa intimidad y confianza. Precisamente cuando siente la oscuridad que lo
rodea, Jesús la atraviesa con esa pequeña palabra: ¡Abbà! Papá”.
“Jesús reza también en la cruz, envuelto en tinieblas por el silencio de Dios. Y sin
embargo en sus labios surge una vez más la palabra ‘Padre’. Es la oración
más audaz, porque en la cruz Jesús es el intercesor absoluto: reza por
los otros, por todos, también por aquellos que lo condenan, sin que nadie,
excepto un pobre malhechor, se ponga de su lado. Todos estaban contra él, o
eran indiferentes, solamente ese malhechor reconoce el poder. Padre,
perdónales, porque no saben lo que hacen”, advirtió el Papa.
En esta línea, el Santo Padre describió que “en medio
del drama, en el dolor atroz del alma y del cuerpo, Jesús reza con las
palabras de los salmos; con los pobres del mundo, especialmente con los
olvidados por todos, pronuncia las palabras trágicas del salmo 22: Dios mío,
Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Él sentía el abandono y rezaba”.
“En la cruz se cumple el don del Padre, que ofrece el
amor, es decir, se cumple nuestra salvación, y una vez más lo llama ‘¡Dios
mío!’. ‘Padre, en tus manos pongo mi espíritu’. Todo, todo es oración en las
tres horas de la Cruz”, indicó el Papa.
Por ello, el Santo Padre destacó que “Jesús reza
en las horas decisivas de la pasión y de la muerte. Con la resurrección
el Padre responderá a su oración. La oración de Jesús es intensa, la oración
de Jesús es única, y también se convierte en el modelo de nuestra oración”.
“Jesús ha rezado por todos, también ha rezado por mí,
por cada uno de ustedes. Cada uno de nosotros puede decir Jesús en la cruz ha
rezado por mí, ha rezado. Jesús puede decirnos a cada uno: ‘He rezado por ti,
en la Última Cena y en el madero de la Cruz’. Incluso en el más doloroso
de nuestros sufrimientos, nunca estamos solos”, añadió el Papa.
Ante eso, el Santo Padre dijo de forma espontánea que
“la oración de Jesús está con nosotros” y añadió: “Y ahora padre, que estamos
aquí escuchando esto, ¿Jesús reza por nosotros? Sí, continúa a rezar, para que
su palabra nos ayude a ir hacia adelante, para que podamos soportar el sol
también, Él reza por nosotros”, afirmó.
Finalmente, el Papa dijo durante su saludo “a los
fieles de lengua española, que hay muchos” el Santo Padre invitó a no olvidar que
“Jesús no solo nos ‘amó’ primero, sino que también ‘rezó’ primero por
nosotros”.
“Por eso, con nuestra oración y nuestra vida demos
Gloria a Jesús, y vivamos seguros porque Él rezó, y reza, por cada uno de
nosotros aún ahora delante al Padre”, concluyó el Papa.
Por Mercedes de la Torre
Fuente: ACI Prensa






