En el vídeo preparatorio del Congreso, el presidente de los obispos norteamericanos ha querido explicar ese fenómeno, su contexto y cómo responder
| Arzobispo José Gómez |
El mismo Gómez ha enviado su ponencia en vídeo, ya que como actual presidente de los obispos norteamericanos sus compromisos le impedían acudir a España. La ponencia se ha difundido este jueves 4 de noviembre. El tema del congreso es la corrección política y lo woke, una corriente de tonos cada vez más totalitarios que desde Estados Unidos ha saltado a todo el mundo.
En el vídeo preparatorio del Congreso, el presidente de los
obispos norteamericanos ha querido explicar ese fenómeno, su contexto y cómo
responder. Lo resumimos a continuación:
1. Líderes poderosos que desprecian el cristianismo
"Dentro de esta cosmovisión elitista, no hay necesidad de
sistemas de creencias y religiones anticuados. De hecho, desde el punto de
vista de ellos, la
religión, y especialmente el cristianismo, es algo que sólo es un estorbo para
el tipo de sociedad que ellos esperan construir. Y, pienso que es importante
tenerlo presente. Como lo han señalado los Santos Padres, en la práctica, la
secularización significa una "descristianización".
2. Lo que quieren cancelar
son las creencias cristianas
"En la sociedad de ustedes y en la mía, el “espacio” que la
Iglesia y los cristianos creyentes pueden ocupar se está reduciendo. Las
instituciones eclesiásticas y las empresas cuyos propietarios son cristianos,
son cada vez más desafiadas y hostigadas. Lo mismo sucede con los cristianos
que trabajan en la educación, la atención médica, el gobierno y otros sectores. Se dice que tener ciertas
creencias cristianas es una amenaza para las libertades y hasta para
la seguridad de otros grupos de nuestras sociedades".
3. En EEUU sí existe
desigualdad racial y económica
El caso de Gerge Floyd, afroamericano que murió por la violencia
de un policía anglosajón, "se convirtió en un claro recordatorio
de que la desigualdad
racial y económica está todavía profundamente arraigada dentro de nuestra
sociedad. Y pienso que debemos tener presente esta realidad de la
existencia de esta desigualdad. Porque estos nuevos movimientos son parte de un
discurso más amplio, de un debate que es absolutamente esencial sobre la manera
de edificar una sociedad
estadounidense que amplíe las oportunidades para todos, sin importar
el color de su piel ni su procedencia o situación económica".
4. Son pseudo-religiones
rivales del cristianismo
"Mi argumento es éste. Creo que la mejor manera de que la
Iglesia entienda lo que son los nuevos movimientos de justicia social
es considerarlos como pseudo
religiones, e incluso como reemplazos y rivales de las creencias cristianas
tradicionales. Con el colapso de la cosmovisión judeocristiana y el
surgimiento del secularismo, los sistemas de creencias políticas basados en la
justicia social y en la identidad personal han llegado a llenar el espacio que
alguna vez ocuparon las creencias y prácticas cristianas".
"Como sea que llamemos a estos movimientos —“justicia social”, “cultura woke”,
“política identitaria”, “interseccionalidad”, “ideología sucesora”—
éstos afirman ofrecer lo
que la religión proporciona. Le dan a la gente una explicación de los
acontecimientos y de las condiciones del mundo. Le ofrecen un sentido de significado, un propósito
de vida y la sensación de pertenencia a una comunidad. Además, al igual que
el cristianismo, estos nuevos movimientos cuentan su propia “historia de
salvación”".
5. Hay que proclamar el
mensaje cristiano... porque el mensaje woke compite con él
"Jesús nos reconcilia con Dios y con nuestro prójimo; él nos
da la gracia de ser transformados a su imagen y nos llama a seguirlo en la fe,
amando a Dios y a nuestro prójimo y trabajando para construir su Reino en la
tierra. Todo esto, con la confiada esperanza de que obtendremos la vida eterna
con El, en el mundo venidero. Ésa es la historia cristiana. Y ahora más que nunca, la
Iglesia y todo católico necesita conocer esta historia y proclamarla en toda su belleza y
en toda su verdad".
"Es necesario que lo hagamos, porque actualmente, hay otra
historia rondando por ahí. Una narrativa antagonista de “salvación”
que escuchamos en los medios de comunicación y en nuestras instituciones,
proveniente de los nuevos movimientos de justicia social".
El movimiento woke proclama: "nuestro grupo está sufriendo y
está siendo alienado, y esto pasa, sin culpa nuestra. La causa de nuestra
infelicidad es que somos
víctimas de la opresión de otros grupos de la sociedad. Y conseguimos
la liberación y la redención a través de nuestra lucha constante contra nuestros opresores,
librando una batalla por
el poder político y cultural, en nombre de la creación de una sociedad
equitativa".
6. El movimiento woke atrae
porque divide en buenos y malos
"Éste es, ciertamente, un discurso poderoso y atractivo para
millones de personas, tanto en la sociedad estadounidense, como en
las sociedades de todo Occidente. De hecho, muchas de las principales
organizaciones, universidades e incluso escuelas públicas de Estados Unidos
están promoviendo y enseñando activamente esta perspectiva. Esta historia
obtiene su fuerza debido a la sencillez de sus explicaciones: el mundo está dividido en
inocentes y víctimas, aliados y enemigos. Pero esta narrativa es también
atractiva porque, como dije antes, responde a necesidades y sufrimientos
humanos reales. La gente
está sufriendo, se siente discriminada y excluida de las oportunidades
que hay en la sociedad. No debemos olvidar nunca esta realidad. Muchos de los
que se adhieren a estos nuevos movimientos y sistemas de creencias están
motivados por intenciones nobles".
7. Es una mezcla de ateísmo,
pelagianismo, maniqueísmo y otras herejías
"Las teorías e ideologías críticas de hoy son profundamente ateas. Niegan el
alma, así como también la dimensión espiritual y trascendente de la
naturaleza humana; o piensan que eso es irrelevante para la felicidad humana.
Reducen lo que significa ser humano a cualidades esencialmente físicas como el
color de nuestra piel, nuestro sexo, nuestras nociones de género, origen étnico
y posición en la sociedad. Sin duda, podemos ver que se trata de algunos
elementos de la teología de
la liberación, arraigada en una visión cultural marxista".
"Se parecen mucho también a varias herejías y evangelios
falsos que encontramos a lo largo de la historia de la Iglesia. Como los maniqueos, estos
movimientos ven el mundo como una lucha entre el bien y el mal, lo justo contra
lo injusto. Y como los
gnósticos, rechazan la creación y el cuerpo, creyendo que los seres
humanos pueden llegar a hacer de sí mismos lo que ellos quieran. Estos
movimientos son también
pelagianos, pues creen que la redención puede lograrse a través de
nuestros propios esfuerzos humanos, sin tener en cuenta a Dios.
Finalmente, estos movimientos son
utópicos, porque parece que creen que podemos crear una especie de
‘cielo en la tierra’, una sociedad
perfecta, a través del poder político".
"Yo creo que es
importante que la Iglesia comprenda y enfoque estos nuevos
movimientos, no en términos sociales o políticos, sino como peligrosos sustitutos de la
verdadera religión. Al negar a Dios, estos nuevos movimientos han
perdido la verdad sobre la persona humana. Esto explica su extremismo y su
duro, intransigente e implacable enfoque de la política. Y desde el punto de
vista del Evangelio, como estos movimientos niegan a la persona humana, por muy bien intencionados que
sean, no pueden promover el auténtico florecimiento humano".
8. ¿Qué hacer? Proclamar a
Cristo con audacia
"¿Qué se debe hacer? ¿Cómo debería responder la Iglesia a
estos nuevos movimientos seculares que buscan el cambio social? Mi respuesta es
sencilla. Necesitamos
proclamar a Jesucristo. Proclamarlo audazmente, con creatividad. Necesitamos
narrar nuestra historia de salvación de una manera nueva. Con caridad y confianza, sin miedo.
Ésta es la misión de la Iglesia para todas las épocas y para todos los momentos
culturales".
"No deberíamos dejarnos intimidar por estas nuevas religiones
de justicia social y de identidad política. El Evangelio sigue siendo la fuerza más poderosa de cambio
social que jamás haya existido en el mundo. Y la Iglesia ha sido
'antirracista' desde el principio. Todos están incluidos dentro de su mensaje
de salvación".
"El mundo no necesita una nueva religión secular para
reemplazar al cristianismo. Más bien, necesita que ustedes y yo seamos mejores
testigos, mejores cristianos. Empecemos por perdonar, por amar, por
sacrificarnos por los demás, desechando los venenos espirituales como son el
resentimiento y la envidia. En lo personal, yo encuentro inspiración en los santos y
en los personajes que vivieron una vida de santidad en la historia de mi país.
Pienso especialmente en la Sierva de Dios, Dorothy Day. Para
mí, ella ofrece un testimonio importante de la manera en que los católicos
pueden trabajar para cambiar el orden social a través del desprendimiento
radical y del amor a los pobres basado en las Bienaventuranzas, en el Sermón de
la Montaña y en las obras de misericordia".
"También me inspira el testimonio del Venerable Padre Augustus Tolton.
La suya es una historia impresionante y verdaderamente estadounidense. Él nació
en la esclavitud, escapó para conseguir la libertad con su madre y se convirtió
en el primer afroamericano ordenado sacerdote en mi país. El Padre Tolton dijo
una vez: “La Iglesia
Católica deplora una doble esclavitud: la de la mente y la del cuerpo. Ella se
esfuerza por liberarnos de ambas”".
"La verdad es que todos somos pecadores, todos somos gente
que quiere hacer lo correcto, pero que con frecuencia no lo hace. Eso no
significa que haya que permanecer pasivos ante la injusticia social. ¡Eso
nunca! Pero tenemos que insistir en que la fraternidad no puede construirse a
través de la animosidad o de la división. La verdadera religión no busca dañar
o humillar, ni arruinar los medios de subsistencia o la fama de las
personas. La verdadera religión ofrece un camino para que incluso los peores pecadores encuentren la redención".
9. Esta década veremos un
despertar espiritual
"En los Estados Unidos, como en México, la Iglesia se está
preparando para celebrar el 490 aniversario de la aparición de Nª Sª de Guadalupe,
que conmemora la verdadera fundación espiritual del continente americano. Y ya
estamos viendo señales de un despertar religioso en nuestro país, por debajo de
las controversias políticas, de las nubes de la pandemia y la incertidumbre del
futuro. Tengo la convicción de que en
la próxima década veremos un despertar espiritual y un crecimiento en la fe, al
prepararnos para el 500 aniversario de la aparición. Y las palabras de María de
Guadalupe en el Tepeyac me llenan de inspiración y de fortaleza: “No estoy yo
aquí, que soy tu madre. ¿No estas bajo mi sombra, y resguardo?”
Pablo
J. Ginés
Fuente: ReL





