5.11.21

PARA ESPAÑA Y AMÉRICA, EL ARZOBISPO GÓMEZ, DE LOS ÁNGELES, DESGRANA 9 CLAVES DEL PELIGRO WOKE

En el vídeo preparatorio del Congreso, el presidente de los obispos norteamericanos ha querido explicar ese fenómeno, su contexto y cómo responder

 Arzobispo José Gómez

José H. Gómez, arzobispo de Los Ángeles, nacido en México y antiguo alumno en la Universidad de Navarra, mediante un potente mensaje en vídeo ha presentado el Congreso Católicos y Vida Pública, que se celebra del 12 al 14 de noviembre en la Universidad San Pablo CEU de Madrid. Se trata de una gran cita con más de 700 inscritos ya, si bien sólo a unos 150 se les permite acudir presencialmente por prudencia sanitaria.

El mismo Gómez ha enviado su ponencia en vídeo, ya que como actual presidente de los obispos norteamericanos sus compromisos le impedían acudir a España. La ponencia se ha difundido este jueves 4 de noviembre. El tema del congreso es la corrección política y lo woke, una corriente de tonos cada vez más totalitarios que desde Estados Unidos ha saltado a todo el mundo.

En el vídeo preparatorio del Congreso, el presidente de los obispos norteamericanos ha querido explicar ese fenómeno, su contexto y cómo responder. Lo resumimos a continuación:

1. Líderes poderosos que desprecian el cristianismo

"En nuestros países han surgido cierto tipo de líderes elitistas que se interesan poco por la religión y no tienen verdaderos vínculos con las naciones en las que ellos viven o con las tradiciones o culturas locales. Este grupo, que está a cargo de corporaciones, gobiernos, universidades y medios de comunicación, y que se encuentra también en los establecimientos culturales y profesionales, quiere establecer lo que podríamos llamar una civilización global, basada sobre una economía de consumo y regida por la ciencia, la tecnología, los valores humanitarios y las ideas tecnocráticas acerca de la organización de la sociedad".

"Dentro de esta cosmovisión elitista, no hay necesidad de sistemas de creencias y religiones anticuados. De hecho, desde el punto de vista de ellos, la religión, y especialmente el cristianismo, es algo que sólo es un estorbo para el tipo de sociedad que ellos esperan construir. Y, pienso que es importante tenerlo presente. Como lo han señalado los Santos Padres, en la práctica, la secularización significa una "descristianización".

2. Lo que quieren cancelar son las creencias cristianas

"En el programa que establecieron para este Congreso, ustedes hacen alusión a la “cultura de cancelación” y al ser “políticamente correctos”. Y nos damos cuenta de que a menudo lo que se cancela y corrige son las perspectivas que están arraigadas en las creencias cristianas sobre la vida y la persona humanas, sobre el matrimonio, la familia y mucho más".

"En la sociedad de ustedes y en la mía, el “espacio” que la Iglesia y los cristianos creyentes pueden ocupar se está reduciendo. Las instituciones eclesiásticas y las empresas cuyos propietarios son cristianos, son cada vez más desafiadas y hostigadas. Lo mismo sucede con los cristianos que trabajan en la educación, la atención médica, el gobierno y otros sectores. Se dice que tener ciertas creencias cristianas es una amenaza para las libertades y hasta para la seguridad de otros grupos de nuestras sociedades".

3. En EEUU sí existe desigualdad racial y económica

El caso de Gerge Floyd, afroamericano que murió por la violencia de un policía anglosajón, "se convirtió en un claro recordatorio de que la desigualdad racial y económica está todavía profundamente arraigada dentro de nuestra sociedad. Y pienso que debemos tener presente esta realidad de la existencia de esta desigualdad. Porque estos nuevos movimientos son parte de un discurso más amplio, de un debate que es absolutamente esencial sobre la manera de edificar una sociedad estadounidense que amplíe las oportunidades para todos, sin importar el color de su piel ni su procedencia o situación económica".

4. Son pseudo-religiones rivales del cristianismo

"Mi argumento es éste. Creo que la mejor manera de que la Iglesia entienda lo que son los nuevos movimientos de justicia social es considerarlos como pseudo religiones, e incluso como reemplazos y rivales de las creencias cristianas tradicionales. Con el colapso de la cosmovisión judeocristiana y el surgimiento del secularismo, los sistemas de creencias políticas basados en la justicia social y en la identidad personal han llegado a llenar el espacio que alguna vez ocuparon las creencias y prácticas cristianas".

"Como sea que llamemos a estos movimientos —“justicia social”, “cultura woke”, “política identitaria”, “interseccionalidad”, “ideología sucesora”— éstos afirman ofrecer lo que la religión proporciona. Le dan a la gente una explicación de los acontecimientos y de las condiciones del mundo. Le ofrecen un sentido de significado, un propósito de vida y la sensación de pertenencia a una comunidad. Además, al igual que el cristianismo, estos nuevos movimientos cuentan su propia “historia de salvación”".

5. Hay que proclamar el mensaje cristiano... porque el mensaje woke compite con él

"Jesús nos reconcilia con Dios y con nuestro prójimo; él nos da la gracia de ser transformados a su imagen y nos llama a seguirlo en la fe, amando a Dios y a nuestro prójimo y trabajando para construir su Reino en la tierra. Todo esto, con la confiada esperanza de que obtendremos la vida eterna con El, en el mundo venidero. Ésa es la historia cristiana. Y ahora más que nunca, la Iglesia y todo católico necesita conocer esta historia y proclamarla en toda su belleza y en toda su verdad".

"Es necesario que lo hagamos, porque actualmente, hay otra historia rondando por ahí. Una narrativa antagonista de “salvación” que escuchamos en los medios de comunicación y en nuestras instituciones, proveniente de los nuevos movimientos de justicia social".

El movimiento woke proclama: "nuestro grupo está sufriendo y está siendo alienado, y esto pasa, sin culpa nuestra. La causa de nuestra infelicidad es que somos víctimas de la opresión de otros grupos de la sociedad. Y conseguimos la liberación y la redención a través de nuestra lucha constante contra nuestros opresores, librando una batalla por el poder político y cultural, en nombre de la creación de una sociedad equitativa".

6. El movimiento woke atrae porque divide en buenos y malos

"Éste es, ciertamente, un discurso poderoso y atractivo para millones de personas, tanto en la sociedad estadounidense, como en las sociedades de todo Occidente. De hecho, muchas de las principales organizaciones, universidades e incluso escuelas públicas de Estados Unidos están promoviendo y enseñando activamente esta perspectiva. Esta historia obtiene su fuerza debido a la sencillez de sus explicaciones: el mundo está dividido en inocentes y víctimas, aliados y enemigos. Pero esta narrativa es también atractiva porque, como dije antes, responde a necesidades y sufrimientos humanos reales. La gente está sufriendo, se siente discriminada y excluida de las oportunidades que hay en la sociedad. No debemos olvidar nunca esta realidad. Muchos de los que se adhieren a estos nuevos movimientos y sistemas de creencias están motivados por intenciones nobles".

7. Es una mezcla de ateísmo, pelagianismo, maniqueísmo y otras herejías

"Las teorías e ideologías críticas de hoy son profundamente ateas. Niegan el alma, así como también la dimensión espiritual y trascendente de la naturaleza humana; o piensan que eso es irrelevante para la felicidad humana. Reducen lo que significa ser humano a cualidades esencialmente físicas como el color de nuestra piel, nuestro sexo, nuestras nociones de género, origen étnico y posición en la sociedad. Sin duda, podemos ver que se trata de algunos elementos de la teología de la liberación, arraigada en una visión cultural marxista".

"Se parecen mucho también a varias herejías y evangelios falsos que encontramos a lo largo de la historia de la Iglesia. Como los maniqueos, estos movimientos ven el mundo como una lucha entre el bien y el mal, lo justo contra lo injusto. Y como los gnósticos, rechazan la creación y el cuerpo, creyendo que los seres humanos pueden llegar a hacer de sí mismos lo que ellos quieran. Estos movimientos son también pelagianos, pues creen que la redención puede lograrse a través de nuestros propios esfuerzos humanos, sin tener en cuenta a Dios. Finalmente, estos movimientos son utópicos, porque parece que creen que podemos crear una especie de ‘cielo en la tierra’, una sociedad perfecta, a través del poder político".

"Yo creo que es importante que la Iglesia comprenda y enfoque estos nuevos movimientos, no en términos sociales o políticos, sino como peligrosos sustitutos de la verdadera religión. Al negar a Dios, estos nuevos movimientos han perdido la verdad sobre la persona humana. Esto explica su extremismo y su duro, intransigente e implacable enfoque de la política. Y desde el punto de vista del Evangelio, como estos movimientos niegan a la persona humana, por muy bien intencionados que sean, no pueden promover el auténtico florecimiento humano".

8. ¿Qué hacer? Proclamar a Cristo con audacia

"¿Qué se debe hacer? ¿Cómo debería responder la Iglesia a estos nuevos movimientos seculares que buscan el cambio social? Mi respuesta es sencilla. Necesitamos proclamar a Jesucristo. Proclamarlo audazmente, con creatividad. Necesitamos narrar nuestra historia de salvación de una manera nueva. Con caridad y confianza, sin miedo. Ésta es la misión de la Iglesia para todas las épocas y para todos los momentos culturales".

"No deberíamos dejarnos intimidar por estas nuevas religiones de justicia social y de identidad política. El Evangelio sigue siendo la fuerza más poderosa de cambio social que jamás haya existido en el mundo. Y la Iglesia ha sido 'antirracista' desde el principio. Todos están incluidos dentro de su mensaje de salvación".

"El mundo no necesita una nueva religión secular para reemplazar al cristianismo. Más bien, necesita que ustedes y yo seamos mejores testigos, mejores cristianos. Empecemos por perdonar, por amar, por sacrificarnos por los demás, desechando los venenos espirituales como son el resentimiento y la envidia. En lo personal, yo encuentro inspiración en los santos y en los personajes que vivieron una vida de santidad en la historia de mi país. Pienso especialmente en la Sierva de Dios, Dorothy Day. Para mí, ella ofrece un testimonio importante de la manera en que los católicos pueden trabajar para cambiar el orden social a través del desprendimiento radical y del amor a los pobres basado en las Bienaventuranzas, en el Sermón de la Montaña y en las obras de misericordia".

"También me inspira el testimonio del Venerable Padre Augustus Tolton. La suya es una historia impresionante y verdaderamente estadounidense. Él nació en la esclavitud, escapó para conseguir la libertad con su madre y se convirtió en el primer afroamericano ordenado sacerdote en mi país. El Padre Tolton dijo una vez: “La Iglesia Católica deplora una doble esclavitud: la de la mente y la del cuerpo. Ella se esfuerza por liberarnos de ambas”".

"La verdad es que todos somos pecadores, todos somos gente que quiere hacer lo correcto, pero que con frecuencia no lo hace. Eso no significa que haya que permanecer pasivos ante la injusticia social. ¡Eso nunca! Pero tenemos que insistir en que la fraternidad no puede construirse a través de la animosidad o de la división. La verdadera religión no busca dañar o humillar, ni arruinar los medios de subsistencia o la fama de las personas. La verdadera religión ofrece un camino para que incluso los peores pecadores encuentren la redención".

9. Esta década veremos un despertar espiritual

"En los Estados Unidos, como en México, la Iglesia se está preparando para celebrar el 490 aniversario de la aparición de Nª Sª de Guadalupe, que conmemora la verdadera fundación espiritual del continente americano. Y ya estamos viendo señales de un despertar religioso en nuestro país, por debajo de las controversias políticas, de las nubes de la pandemia y la incertidumbre del futuro. Tengo la convicción de que en la próxima década veremos un despertar espiritual y un crecimiento en la fe, al prepararnos para el 500 aniversario de la aparición. Y las palabras de María de Guadalupe en el Tepeyac me llenan de inspiración y de fortaleza: “No estoy yo aquí, que soy tu madre. ¿No estas bajo mi sombra, y resguardo?”

Pablo J. Ginés


Fuente: ReL

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