La venerable Sor Anne-Madeleine Remuzat recibió una revelación de Jesús que pedía la consagración de Marsella, su ciudad natal
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| Imagen del Sagrado Corazón de Jesús. La frase en la cruz significa "en este signo vencerás". Lawrence OP - Flickr (CC BY-NC-ND 2.0). |
Hace más de 300 años, los
pobladores de la ciudad de Marsella, en Francia, realizaron la primera
consagración y adoración pública del Sagrado Corazón de Jesús y lograron
librarse de la mortal peste bubónica, luego de que la venerable Sor
Anne-Madeleine Remuzat les comunicara una revelación de Cristo.
En un artículo del National
Catholic Register, la escritora católica Susan Klemond recordó que la
venerable Sor Anne-Madeleine Remuzat, que continuó con la misión de Santa
Margarita María de Alacoque de promover la devoción al Sagrado Corazón, recibió
una revelación de Jesús que pedía la consagración de Marsella, su ciudad natal.
Anne nació en
Marsella en 1696 y a los nueve años recibió el permiso de sus padres para
ingresar al monasterio de las Grandes Maries, de la Orden de la Visitación.
Como religiosa continuó con la misión de Santa Margarita María de Alacoque,
vidente del Sagrado Corazón.
Santa Margarita recibió de Cristo
la misión de fomentar la devoción a su Sagrado Corazón en reparación por los
pecados, la indiferencia y los abusos cometidos contra el Santísimo Sacramento.
Además, le comunicó las 12
promesas que concedería a sus devotos.
Sor Anne-Madeleine fundó una
asociación dedicada al Sagrado Corazón de Jesús, aprobada por el Vaticano en
1717, para agradecer a Cristo por su amor y reparar las afrentas que sufrió en
su vida terrenal y que todavía recibe en la Eucaristía, señaló Klemond.
Klemond indicó que en 1718 unas
60 personas que se reunieron para adorar a Jesús Sacramentado, en una iglesia
local, vieron el rostro de Cristo en el sacerdote durante más de media hora.
En esa ocasión, Dios le reveló a
Sor Anne-Madeleine que la ciudad de Marsella sería castigada si no se
arrepentía de su inmoralidad.
La escritora recordó que además
del relajamiento moral de los ciudadanos de Marsella, la herejía del jansenismo
había echado raíces en Francia. Como explicó Klemond, esta herejía sostiene que
el libre albedrío del hombre es incapaz de cualquier bondad moral y que Cristo
murió solo por un pequeño grupo de personas que recibieron la Gracia desde el
nacimiento.
En 1713, el Papa Clemente XI
condenó los errores jansenistas, pero en Francia algunas personas no aceptaron
la condena.
En mayo de 1720, un barco del
Medio Oriente llevó la peste bubónica a Francia e inició la Gran Plaga de
Marsella. Ante el aumento de casos de infectados, se estableció una cuarentena
y las iglesias tuvieron que cerrar. Pero el monasterio de Sor Anne-Madeleine se
salvó, y durante ese tiempo su comunidad hizo muchos actos de caridad, indicó
Klemond.
La escritora católica señaló que,
con permiso de su superiora, Sor Anne-Madeleine le pidió a Dios que le enseñara
cómo deseaba que se honrara su Sagrado Corazón para que la plaga en Marsella
terminara. Según precisó la abadía de
Clairval, Jesucristo le dijo a la religiosa que quería una fiesta solemne
para honrar su Sagrado Corazón.
Fue así que el entonces Obispo de
Marsella, Mons. Henri de Belsunce, instituyó la fiesta del Sagrado Corazón de
Jesús en la Diócesis de Marsella y consagró la ciudad el 1 de noviembre de
1720. Según indica Klemond, probablemente se trata de la primera consagración y
adoración pública al Sagrado Corazón.
La abadía de Clairval señaló que
desde la consagración al Sagrado Corazón de Jesús, la enfermedad disminuyó
gradualmente. Pero destacó que la gente no reformó sus vidas y en 1722
reapareció la plaga. Fue entonces que Mons. de Belsunce ordenó procesiones para
el Corpus Christi y la nueva fiesta del Sagrado Corazón.
Los concejales de la ciudad de
Marsella, que no habían asistido a la consagración y a la Misa de 1720,
participaron en las procesiones de 1722, según indica Visitation
Spirit. En septiembre de ese año terminó la peste. En solo dos años, la
peste bubónica causó la muerte de mil personas en la ciudad de Marsella y sus
alrededores.
En 1730 falleció la Venerable
Anne-Madeleine Remuzat y su causa de canonización está abierta.
Fuente: ACI Prensa/NCR






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