Más de 6 mil miembros de cerca de 800 congregaciones religiosas trabajan en labores de prevención, rescate y acompañamiento a través de la Red Internacional de la Vida Consagrada Contra la Trata de Personas Talitha Kum
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| Imagen referencial. Crédito: Pixabay |
Lo hacen a través más de 50 redes
nacionales formadas por diferentes congregaciones que están presentes en más de
90 países de los cinco continentes que sólo en el año 2021 beneficiaron a cerca
de 340.000 personas.
De ellas, cerca de 260.000 se
beneficiaron de las actividades de prevención; unas 20.000 son víctimas y
supervivientes apoyadas por la red y cerca de 60.000 personas participan en
actividades de creación de redes, formación y capacitación.
Según la Organización de Naciones
Unidas (ONU), en 2018 hubo cerca de 50.000 víctimas de la trata de personas, la
mitad de ellas con fines de explotación sexual. Un 38% fueron explotadas para
realizar trabajos forzosos. La mayoría de las víctimas son mujeres (46%) y
niñas, casi dos de cada diez.
Este año, la ONU pone el foco en denunciar en especial
el abuso que se hace de las tecnologías en beneficio de los traficantes y
explotadores, que se ha intensificado también por la situación de aislamiento
social derivado de la pandemia.
A su juicio, “Internet y las
plataformas digitales ofrecen a los traficantes numerosas herramientas para
reclutar, explotar y controlar a las víctimas; organizar su transporte y
alojamiento; publicitar a las víctimas y llegar a clientes potenciales;
proporcionar vías de comunicación entre los perpetradores; y ocultar ganancias
criminales”.
Las Religiosas Adoratrices
Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad, fundadas por Santa María
Micaela, afirman en este sentido que “las plataformas en línea, las
aplicaciones móviles y la denominada Deep Web son cada vez más usadas”
por lo que se dificulta tanto la detección como el seguimiento de los actos de
explotación.
En este sentido, reclaman “más
medios para investigar los delitos que se realizan online para poder luchar
contra la trata de forma efectiva ante el auge de las nuevas formas de actuar
desplegadas por quienes los cometen”.
Al mismo tiempo, las Adoratrices
consideran que, además de la pandemia, la invasión rusa “ha empeorado
notablemente la situación del que ya era un país de origen significativo para
casos de trata como es Ucrania”.
En España, denuncian, han
aumentado las mujeres víctimas de trata procedentes de Colombia, Venezuela o
Uruguay en América, de Rumanía en Europa o de la India en Asia.
Por su parte, la Congregación de
las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor, que forma parte de Talita Kum,
participa en la coordinación de algunas de sus estrategias contra la trata
tanto en Europa como en América y Asia.
En España, desde su fundación, se
dedican a atender a las mujeres que viven en el mundo de la prostitución. En su
labor de prevención de la trata, tiene previsto realizar el próximo 15 de
septiembre la II Jornada de trata organizada por su Provincia Europa para
abordar el tema “Experiencias
y reflexiones en el acompañamiento a las víctimas”.
En esa jornada está prevista la
presentación de un informe sobre el impacto del confinamiento sobre las mujeres
prostituidas.
Por otro lado, a través del
Programa Daniela, se ha proyectado la celebración de unas jornadas, entre el 21 y 23
de septiembre, sobre los “Riesgos y retos” de la trata con fines de explotación
sexual.
Por Nicolás de Cárdenas
Fuente: ACI Prensa






