En declaraciones a TRECE, el arzobispo emérito de Madrid ha destacado la "extraordinaria humildad y sencillez" de Ratzinger, figura con quien tuvo una relación cercana
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| COPE |
El arzobispo emérito de Madrid, Antonio María Rouco Varela, ha
destacado de Benedicto XVI “su extraordinaria
humildad y sencillez”, así como una figura “del
pensamiento europeo de la segunda mitad del siglo XX y no solo en el campo de
la Teología, también de la Filosofía o la gran cultura... es una figura
excepcional”, ha remarcado el cardenal en declaraciones a 'El Cascabel' de TRECE.
A juicio de Rouco Varela, el
Papa emérito figurará “con letras brillantes” en la
historia que, desde este momento, se escriba sobre “las corrientes culturales,
filosóficas y de la Teología”.
Entre las preocupaciones de
Joseph Ratzinger sobre nuestro tiempo, el arzobispo emérito de Madrid ha hecho
hincapié en la “apostasía silenciosa de Europa”, lo que ha derivado a su juicio
en la “dictadura
del relativismo”, una expresión que el propio Benedicto
XVI empleó en la homilía de la celebración eucarística que presidió antes del
cónclave en la que fue elegido Papa.
“Usó esa fórmula que tenía que
ver con el problema de Dios, que si no crees en Dios crees en ti mismo, el
hombre cree en si mismo y si vas por ese camino se llega a una dictadura de lo
relativo, y si hay tantas opiniones con temas fundamentales como individuos,
estados o la cultura, pues la verdad se te ha escapado”, ha argumentado.
Prueba de esta preocupación fue
en el año 2012, cuando Benedicto XVI atribuía la crisis económica que azotaba a
Europa a una crisis de la fe: “Por eso acabó proclamando ese año como el de la fe, que
acabó con el sínodo de los obispos con el tema de la nueva evangelización y
culmina su obra 'Jesús de Nazaret', una
biografía amplia que es Teología e historia de Jesús, una unidad de expresión y
vivencia”, ha explicado.
Preguntado por Antonio Jiménez
si Ratzinger debe ser proclamado 'Doctor de la Iglesia',
el arzobispo emérito de Madrid pide paciencia, ya que recuerda que ninguna
figura eclesiástica ha contado con este reconocimiento sin previamente ser
santo: “Puede ser si se hace el proceso correspondiente por el
Derecho Canónico. Esto se estudia en el contexto de las competencias del
Dicasterio para las Causa de los Santos y la Doctrina de la Fe. Podría ser”.
Fuente:
Ecclesia






