Tomando
como ejemplo el coraje evangélico de Arrupe y de Pablo VI, el Papa pidió a los
jesuitas “valentía, creatividad y rodillas fuertes para orar”
El
Santo Padre recibió en el Vaticano a un grupo de jóvenes jesuitas que
participan en un encuentro europeo de formación en Roma. Francisco les recordó
que hace falta inventiva humana: "tenemos que hacer muchas cosas. Hay que
ensuciarse las manos”, dijo.
Comienza
el mes de agosto y el Papa Francisco ha retomado su agenda de actividades, tras
una breve pausa estival. Así, el miércoles 1 de agosto, antes de iniciar la Audiencia
general, el Pontífice recibió a un grupo de jóvenes jesuitas
europeos que participan en un encuentro de formación en Roma, con quienes
mantuvo un diálogo en el Aula Pablo VI del Vaticano.
El
Santo Padre pidió a los jóvenes religiosos que pongan al centro de todo
"la dignidad de la persona", especialmente en un mundo acostumbrado a
poner al centro "al dinero, la economía y las finanzas", un hecho que
podría definirse como el “gran pecado de hoy"-dijo Francisco- a la vez que
pidió promover el diálogo entre “la economía, el humanismo y la
espiritualidad”.
Desempleo y suicidio
juvenil
En
alusión al alto índice de desempleo, el Obispo de Roma exhortó a los jesuitas
a acompañar especialmente a los jóvenes sin trabajo o con empleos que
no los dignifican.
"Este
es uno de los problemas más agudos y dolorosos para los jóvenes, ya que va
directamente al corazón de la persona porque quien no tiene un empleo no puede
llevar el pan a casa", subrayó Francisco haciendo también hincapié en el
alarmante aumento de suicidios juveniles derivados de depresiones:
“¡Es
escandaloso!”, -añadió- poniendo en guardia además, sobre las consecuencias
perjudiciales del consumo de las drogas: "una industria que mueve millones
y que destruye la vida del ser humano".
El peligro de usar mal las
Redes Sociales
Y
con respecto a las nuevas formas de comunicación y el auge de las Redes
Sociales, el Papa advirtió sobre el riesgo de caer en el mal uso de la
tecnología, "haciendo de ellas un proyecto de vida", o
convirtiéndolas en "campos de cultivo" donde germinan ideologías
extremistas y fundamentalistas como lo es el ISIS, por citar un ejemplo.
“Los
suicidios, las adicciones y formar parte de una guerrilla son tres opciones que
los jóvenes tienen hoy en día, cuando no hay trabajo”, señaló Francisco,
pidiendo a los jesuitas que comprendan a fondo y acompañen de cerca a la
juventud ayudándola a encontrar el camino.
“En
una palabra profética, necesitamos inventiva humana, necesitamos creatividad.
Tenemos que hacer muchas cosas. Hay que ensuciarse las manos”, concluyó.
Seguir el modelo del padre
Arrupe y Pablo VI
Por
último, el Papa defendió la variedad del ministerio pastoral de la Compañía de
Jesús: “se necesita una gran libertad, sin libertad no se puede ser jesuita”,
algo que se combina con la obediencia fruto del discernimiento para responder a
la llamada de Dios porque - dijo Francisco- "la originalidad de la
Compañía es la unidad en medio de una gran diversidad”.
Y
recordando las palabras de Pablo VI, en su intervención de la XXXII
Congregación General, el Sucesor de Pedro señaló que “allí donde hay
encrucijadas de ideas, de problemas, de desafíos...allí hay un jesuita”.
“En
mi opinión, es el discurso más hermoso que un Papa ha hecho a la Compañía”,
declaró el Santo Padre espontáneamente, destacando que fue formulado en un
momento de incertidumbre en el que el pontífice invitó a todos a ser valientes.
Un
punto que Francisco también relacionó con el último sermón del padre Arrupe
antes de sufrir un ictus, el llamado “Canto del cisne” pronunciado tras visitar
un campo de refugiados en Asia. En sintonía con estos discursos, y tomando como
ejemplo el coraje evangélico de Arrupe y de Pablo VI, el Papa pidió a los
jesuitas “valentía, creatividad y rodillas fuertes para orar”.
Sofía
Lobos - Ciudad del Vaticano
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