"Jóvenes - concluye
el Cardenal Turkson - sean fuertes y perseverantes en la búsqueda de trabajo y
no se dejen desanimar"
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| Jóvenes en China. (AFP or licensors) |
Entrevista
al Cardinal Peter Turkson, Prefecto del Dicasterio del Desarrollo Humano
Integral sobre la dignidad laboral y el desempleo juvenil: “Para un padre y una
madre, el salario adecuado debería conferir también los medios económicos para
promover el desarrollo integral de los niños"
En
unas declaraciones para la revista católica italiana más antigua, Civiltà
Cattolica, fundada en el 1850 y perteneciente a la Compañía de Jesús, el
Cardenal Turkson aseguró que sólo se puede hablar de ‘trabajo digno y humano’
“si la dignidad de la persona es respetada en el contexto laboral”.
“No
todos los trabajos son dignos” dijo Turkson, pues el trabajo “que humilla la
dignidad de las personas, incluidos los que alimentan las guerras con la
construcción de armas, que venden el valor del cuerpo con el tráfico de la
prostitución y explotan a los niños: son indignos”. Y además de ser indignos,
“ofenden la dignidad del trabajo" - agregó el cardenal - "incluso el
trabajo en negro, los trabajos que discriminan a las mujeres y aquellos que no
incluyen a los discapacitados".
Necesarias políticas
apropiadas para apoyar el trabajo
El
Prefecto del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral recuerda que las
consecuencias de la grave crisis económica y financiera “han sido muy fuertes
en el mundo del trabajo” y han generado “un aumento de la tasa de desempleo
juvenil y de las personas de más de 50 años".
Frente
a este gran problema de desempleo, Turkson señala que las elecciones políticas
deben estar dirigidas “a devolver la dignidad de la persona humana al centro
del mundo laboral” optando por el fomento de la innovación empresarial, la
alternancia entre el trabajo y la escuela, las inversiones en infraestructuras
y por un sistema financiero llamado a apoyar la economía real y no a emprender
transacciones financieras arriesgadas.
El papel de la Iglesia en
la promoción del trabajo digno
El
Cardenal además afirma que “el hombre no puede vivir sin trabajo, porque el
trabajo es lo que le permite darse cuenta de la plenitud de su dignidad humana”
y explica que es por este motivo que en el magisterio social de los Papas “el
trabajo se trata como una parte integral de la dignidad del hombre".
Y
en este sentido la Iglesia juega un papel importante: el de donante. La Iglesia
Católica promueve el trabajo digno y tiene como función “denunciar contextos
ocupacionales en los que no existen condiciones de trabajo dignas” señala
Turkson.
Salario justo que permita
el desarrollo integral de toda la familia
Centrándose
en la relación entre el trabajo y la justicia, el Cardenal Turkson observó que
la remuneración es indubitablemente una herramienta importante y a tener en
consideración: "cada trabajador debería disfrutar de una remuneración que,
además de su propio sustento, también le permita invertir en su desarrollo
humano integral". Y en el caso de una familia, el Cardenal subrayó que tal
remuneración debería sustentar también a todos sus miembros: “Para un padre y
una madre, el salario adecuado debería conferir también los medios económicos
para promover el desarrollo integral de los niños, garantizándoles la
posibilidad de estudiar y formarse como personas y como trabajadores".
La mano de obra barata y
su repercusión en el empleo
El
cardenal además explica que la entrada al mercado laboral de inmigrantes,
dispuestos a aceptar salarios más bajos, “ha llevado a una devaluación de los
costos laborales". “Las empresas – dice Turkson - bajo el fin de maximizar
las ganancias, fueron en busca de mano de obra barata en los países más pobres
y reubicaron sus actividades allí, o parte de ellas, para explotar la ventaja
comparativa de la mano de obra menos costosa” algo que ha tenido “claras
repercusiones” en el empleo en los países europeos. Frente a esto, el Cardenal
plantea como solución: “mejorar las condiciones de vida de los trabajadores de
bajo costo en los países en desarrollo y de los inmigrantes en nuestros países,
con un salario justo”.
Llamamiento a los jóvenes
que no encuentran trabajo
Finalmente,
el Cardenal Turkson expresa cercanía “a todos los jóvenes desempleados, a
aquellos que no estudian y a aquellos que no buscan trabajo porque han perdido
la confianza en la posibilidad de encontrar uno" y les exhorta a “no darse
por vencidos, a continuar comprometiéndose, a estudiar, a sacrificarse, a
estimular su espíritu de iniciativa y colaboración” y que de esta manera –
puntualiza – “desarrollen nuevas ideas y nuevos proyectos de trabajo".
"Jóvenes - concluye el Cardenal Turkson - sean fuertes y perseverantes en
la búsqueda de trabajo y no se dejen desanimar".
Mireia
Bonilla – Ciudad del Vaticano
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