Cómo dedicar tiempo a la oración: La clave es apartar este tiempo todos los días
Seré
honesto y diré que apartar tiempo para una hora de oración diaria puede ser muy
difícil. En el seminario era fácil y un hecho básico de la vida diaria. Incluso
hace algunos pocos años no tenía problemas para encontrar una hora para mi hora
quieta. Sin embargo, cuando metes varios niños en la mezcla, apartar una hora
se vuelve un verdadero reto.
Es
por eso que esta intrigado por el nuevo libro titulado “La Solución de los 15
minutos de Oración: Como el 1% de tu tiempo puede transformar tu vida” de Gary Jansen.
Puede parecer un poco raquítico el pensar en solo 15 minutos al día, pero
cuando llevas una vida ocupada o estas comenzando tu vida espiritual, 15
minutos son suficientes. Todos podemos encontrar 15 minutos.
Pero,
¿es eso suficiente? ¿Simplemente necesitamos 15 minutos? ¿Qué hacemos
durante este tiempo?
En
este libro, Jansen nos provee de instrucciones detalladas sobre como orar por
15 minutos, basados en prácticas antiguas, muchas de las cuales fueron
inspiración de San Ignacio de Loyola.
Ejercicios Diarios para la
oración
Antes
que nada, Jansen nos exhorta para que apartemos tiempo para oración de nuestra
vida diaria. Este es un pre-requisito de la vida espiritual y es algo que
debemos hacer si queremos progresar en nuestra relación con Dios.
Algunos
de nosotros podemos ser intimidados con esta tarea, pero eso no debería ser un
problema para nosotros. No tenemos que comenzar a dedicar desde un inicio
una hora completa. En lugar de eso, podemos comenzar dándole a Dios un
porcentaje de esa hora. Jansen, nos explica:
"¿Sabías
que hay 1,440 minutos en un día? Es verdad, ya hicimos los números. ¿Sabías
también que un uno por ciento de ese tiempo son catorce minutos y veinticuatro
segundos? ¿Qué pasaría si tu tomaras la decisión consciente, todos los días, de
ejercitar tu alma dándole apenas quince minutos de tu tiempo a Dios? Un pequeño
porcentaje de tu vida. ¿Quisieras que tu vida cambie? La mía lo hizo". (La
Solución de Oración de 15 minutos, 3)
La
clave es apartar este tiempo todos los días. Como dice el dicho, “El que
persevera, alcanza”. La oración perseverante tiene un efecto mucho más
grande en nuestra vida diaria que intensas jornadas de oración que se van
agotando con el tiempo.
Semillas de mostaza
En
conexión con este pensamiento de darle a Dios un porcentaje de nuestro día,
está la idea de la fe que tiene el tamaño de una “semilla de mostaza”. Jesús
dijo a Sus discípulos:
“El
reino de los cielos es como una semilla de mostaza que un hombre siembra en su
campo. Es, por cierto, la más pequeña de todas las semillas; pero cuando
crece, se hace más grande que las otras plantas del huerto, y llega a ser como
un árbol, tan grande que las aves van y se posan en sus
ramas". (Mateo 13,31-32)
"Porque
ustedes tienen muy poca fe. Les aseguro que si tuvieran fe, aunque sólo fuera
del tamaño de una semilla de mostaza, le dirían a este cerro: “Quítate de aquí
y vete a otro lugar”, y el cerro se quitaría. Nada les sería imposible."
(Mateo 17,20)
Orar
durante quince minutos al día puede parecer un tiempo muy corto, pero cuando se
hace con fe puede crear efectos que duren toda la vida. No solo eso, la
meta es que quince minutos de oración nos lleven a orar “sin descansar”.
Debemos
comenzar con poco, tener la fe como una semilla de mostaza y dejar que Dios
haga el resto.
La oración de Jesús,
Lectio Divina y el Examen de conciencia
Jansen
no se involucra mucho en la parte teórica antes de comenzar a explicar que
hacer durante esos 15 minutos. Él nos da muchas formas diferentes de orar que
pueden ser complementadas durante ese marco de tiempo.
Oración de Jesús
Durante
la mayor parte Hansen se enfoca en formas antiguas de oración que buscan
tranquilizar el alma. El primer tipo de oración que describe es la famosa
“Oración de Jesús”, que se popularizó por medio del libro ruso "El Camino
del Peregrino" Es una oración muy simple que consiste en repetir las
palabras: "Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí, que soy
pecador". Mientras inhalamos y expiramos. La respiración es una parte
esencial de la oración y nos ayuda a calmar la mente de la persona y permite
que nos enfoquemos en Dios.
Lectio Divina
Luego
de decir La Oración de Jesús, Jansen sugiere que meditamos en un corto pasaje
de la escritura y que nos involucremos en lo que se llama “Lectio Divina”
(Lectura Divina). Éste tipo de oración con la escritura se enfoca en
sumergirnos dentro del pasaje de la escritura y escuchar la voz de Dios.
El examen
Otra
opción es la oración “El Examen”. Éste tipo de oración apunta a encontrar
a Dios en las diferentes personas, cosas y eventos del día.
A
menudo el examen es hecho al final del día donde meditamos como Dios ha traído
diferentes personas a nuestra vida y le agradecemos a Él por su divina
Providencia. Es una buena forma de recordarnos a nosotros mismos que Dios está
presente en todas las cosas y que nada pasa por casualidad.
Siete días de ejercicios
para la oración
El
libro por sí mismo no es muy largo (lo que hace sentido) en definitiva es una
simple guía de oración para siete días. Incluye siete días de Lectio Divina y
es una gran forma de comenzar, especialmente para aquellos que no saben
por dónde hacerlo. Esta es probablemente una de las más útiles partes del libro
y nos permite practicar lo que hemos aprendido.
Para
concluir, recomiendo de todo corazón obtener una copia del libro. Jansen tiene
un estilo de escritura que es muy fácil de manejar para cualquiera.
Él
escribe sobre una verdad teológica en una forma en la que una persona que no
tiene ninguna educación religiosa puede comprender. Mucho de lo que escribe es
de su experiencia y da muchas historias cortas para explicar cómo la oración ha
influenciado su vida personal.
Seré
honesto, mucho de lo que Jansen escribe te puede retar, a ti y a tu idea
de oración. Él se enfoca mucho más en relaciones de tipo relacional que en
oraciones basadas en fórmulas.
En
otras palabras, mientras extrae de la rica tradición de la Iglesia Católica
Jansen se enfoca más en calmar tu alma para escuchar al Espíritu Santo que en
recitar diferentes oraciones para obtener lo que tú quieres.
Yo
sé que te beneficiarás del libro de Jansen y volverás a él constantemente.
Por: Philip Kosloski
Fuente:
PhilipKosloski.com // PildorasdeFe.net






