41ª
edición celebrada virtualmente
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| Conferencia durante el meeting Rimini (Oficina De Prensa) |
Con
ocasión de la 41ª edición del “Encuentro para la amistad entre los pueblos”, tradicionalmente
celebrado por la Fraternidad Comunión y Liberación en Rímini
(Italia) y este año organizado de manera virtual, el Papa ha enviado un mensaje
al obispo Mons. Francesco Lambiasi y a los participantes, a través del secretario
de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin.
La special
edition 2020 del evento, conocido por todos como “el encuentro de Rímini”,
comenzará el 18 de agosto de 2020 y se desarrollará online hasta el 23 de este
mes, con el lema Sin asombro, permanecemos sordos a lo sublime, una
frase del filósofo judío Abraham Joshua Heschel, citada por don Giussani en El sentido religioso:
Lo sublime, esa promesa, “algo que despierta nuestra persona y la sostiene en
su deseo, el factor más concreto, incluso el más operativo a la hora de
afrontar nuestro tiempo”.
El
asesor del Papa Francisco dirige unas palabras a los miembros de la Fraternidad
que parten de la experiencia de “la dimensión del asombro que toma la forma de
compasión ante el sufrimiento, la fragilidad y la precariedad de la
existencia”, en la misma línea del tema elegido para esta especial edición,
marcada por las difíciles circunstancias de la pandemia.
Este
sentimiento humano, escribe, “ha empujado a los médicos y enfermeras a
enfrentarse al grave desafío del Coronavirus con una dedicación intensa y un
compromiso admirable”. Este mismo sentimiento, afirma, lo encontramos en los
profesores que han acogido la fatiga de la enseñanza a distancia para asegurar
la conclusión del año escolar y “ha permitido a muchos encontrar en los rostros
y la presencia de sus familias la fuerza para enfrentar la incomodidad y la
fatiga”.
Sentimiento original de
maravilla
“¿Cómo
no sentir un sentimiento original de maravilla frente al espectáculo de un
paisaje montañoso, o escuchando música que haga vibrar el alma, o simplemente
frente a la existencia de los que nos aman y el don de la creación?” expresa
monseñor Parolin, asegurando que el tema del asombro es un “poderoso llamado a
descender a las profundidades del corazón humano a través de la cuerda de la
maravilla”.
En
el marco del duro golpe de la pandemia mundial, el cardenal hace un llamamiento
sobre un hecho que puede ser considerado paradójico: “en lugar de saciar su sed
más profunda, el confinamiento ha despertado en algunas personas la capacidad
de maravillarse frente a personas y hechos dados por sentados antes. Una
circunstancia tan dramática ha devuelto, al menos por un tiempo, una forma más
genuina de apreciar la existencia, sin ese complejo de distracciones y
preconceptos que contaminan el ojo, desdibujan las cosas, vacían el asombro y
nos distraen de preguntarnos quiénes somos”.
Rosa
Die Alcolea
Fuente:
Zenit






