Ayer visitó su tumba en Roma
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| El Papa reza ante la tumba de Santa Mónica (C) Oficina de Prensa Santa Sede |
El
Papa Francisco tiene una gran devoción a santa Mónica y así lo ha demostrado
hoy: Este mediodía, 27 de agosto, día de santa Mónica, el Santo Padre fue
a visitar la basílica de San Agustín en Campo Marzio, Roma.
Según
ha informado la Oficina de Prensa de la Santa Sede en la tarde del jueves, el
Pontífice se detuvo a rezar en la Capilla de Santa Mónica, madre de la santa a
la que está dedicada la iglesia, cuya tumba está allí guardada. Después de
la oración, el Santo Padre ha regresado al Vaticano.
No
es la primera vez que Francisco acude personalmente a rezar antes los restos de
Santa Mónica en Roma. El prior de la orden de San Agustín, padre Alejandro
Moral, ha revelado en una entrevista a Vatican News que el Papa argentino ha
visitado con frecuencia la iglesia de san Agustín, en el centro de Roma.
“Siendo
Papa, una vez ha visitado la iglesia de san Agustín, porque allí están los
restos de santa Mónica, aquí en Roma. El Santo Padre, sin haber avisado ni
dicho nada, se acercó, entró y rezó a santa Mónica”, e incluso también “antes
de ser elegido papa, se acercaba cuando venía a Roma, y nos dice siempre que recemos
a santa Mónica por él”, relata el prior agustino.
Como
anécdota, el religioso relata que Francisco le pide que rece a santa Mónica por
él: “Yo recuerdo que algunas ocasiones en las que nos hemos encontrado un
minuto, siempre cuando nos encontramos, me dice: Padre, no se olvide de rezar a
santa Mónica por mí”.
Ejemplo para buscar la
Verdad
En
la fiesta de santa Mónica, convocada hoy, 27 de agosto, en vísperas de la
memoria litúrgica de su hijo, san Agustín, el Papa Francisco exhortó a que “su
ejemplo y su intercesión lleven a cada uno a una búsqueda sincera de la Verdad
del Evangelio”.
Dirigiendo
un cordial saludo a los fieles de lengua italiana, en la audiencia general celebrada ayer, 26
de agosto de 2020, el Papa Francisco invitó a todos a ser en todo ambiente
testigos generosos de la gratuidad del amor de Dios.
Rosa
Die Alcolea
Fuente:
Zenit






