8. Jueves
de la XXVII semana del Tiempo Ordinario

Evangelio según Lucas 11,
5-13
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Suponed que alguno de vosotros tiene un amigo, y viene
durante la medianoche y le dice:
“Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido
de viaje y no tengo nada que ofrecerle”; y, desde dentro, aquel le responde:
“No me molestes; la puerta ya está cerrada; mis niños y yo
estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos”; os digo que, si no se
levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por su importunidad se levantará
y le dará cuanto necesite.
Pues yo os digo a vosotros: pedid y se os dará, buscad y
hallaréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, y el que
busca halla, y al que llama se le abre.
¿Qué padre entre vosotros, si su hijo le pide un pez, le dará
una serpiente en lugar del pez? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?
Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a
vuestros hijos, ¿cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que
le piden?».
PALABRAS DEL SANTO PADRE
"El Señor nos ha dicho:
Pedid y se os dará." Tomemos también esta palabra y tengamos confianza,
pero siempre con fe y disponiéndonos a poner manos a la obra. Y este es el
valor que tiene la oración cristiana: si una oración no es valiente no es
cristiana". (Santa Marta 12 de enero de 2018)





