24 Martes. Santos Andrés Dung-Lag, presbítero, y compañeros, mártires
En aquel tiempo, como algunos
ponderaban la solidez de la construcción del templo y la belleza de las
ofrendas votivas que lo adornaban, Jesús dijo: “Días vendrán en que no quedará
piedra sobre piedra de todo esto que están admirando; todo será destruido”.
Entonces le preguntaron:
“Maestro, ¿cuándo va a ocurrir esto y cuál será la señal de que ya está a punto
de suceder?”
Él les respondió: “Cuídense de
que nadie los engañe, porque muchos vendrán usurpando mi nombre y dirán: ‘Yo
soy el Mesías. El tiempo ha llegado’. Pero no les hagan caso. Cuando oigan
hablar de guerras y revoluciones, que no los domine el pánico, porque eso tiene
que acontecer, pero todavía no es el fin”.
PALABRAS DEL SANTO PADRE
La destrucción del templo
anunciada por Jesús no es tanto un símbolo del final de la historia sino, más
bien, de la finalidad de la historia. De hecho, ante los oyentes, que quieren
saber cómo y cuándo tendrán lugar estas señales, Jesús responde con el típico
lenguaje apocalíptico de la Biblia. [...] Los discípulos de Cristo no pueden
permanecer esclavos de los temores y de las angustias, sino que están llamados
a vivir la historia, a detener la fuerza destructiva del mal, con la certeza de
que la ternura providencial y tranquilizadora del Señor acompaña siempre su
acción de bien. [...] El amor es superior, el amor es más poderoso, porque es
Dios: Dios es amor. ÁNGELUS 17 de noviembre de 2019
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