Sábado de la I semana del Tiempo Ordinario
Evangelio según Marcos 2,
13-17
En aquel tiempo, Jesús salió de
nuevo a la orilla del mar; toda la gente acudía a él y les enseñaba.
Al pasar vio a Leví, el de Alfeo, sentado al mostrador de los impuestos, y le
dice:
«Sígueme».
Se levantó y lo siguió.
Sucedió que, mientras estaba él sentado a la mesa en casa de Leví, muchos
publicanos y pecadores se sentaban con Jesús y sus discípulos, pues eran muchos
los que lo seguían.
«¿Por qué come con publicanos y pecadores?»
Jesús lo oyó y les dijo:
«No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he ven
do a llamar a justos, sino a pecadores».
PALABRAS DEL SANTO PADRE
Y los doctores de la Ley se
escandalizaron. Llamaron a los discípulos y dijeron: "Pero, ¿cómo es que
su Maestro hace esto, con esta gente? Pero, ¡se vuelve impuro!": comer con
un impuro te infecta con su impureza, y ya no eres puro. Y Jesús tomó la
palabra y dijo esta palabra: "Ve y aprende lo que significa 'misericordia
quiero, y no sacrificios'." La misericordia de Dios busca a todos, perdona
a todos. Sólo que te pide que digas: "Sí, ayúdame". Sólo eso. (Santa
Marta - 21 de septiembre de 2018)
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