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| El Papa Francisco en el Vaticano. Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa |
“Todos somos responsables de la comunicación que hacemos,
de las informaciones que damos, del control que juntos podemos ejercer sobre
las noticias falsas, desenmascarándolas. Todos estamos llamados a ser testigos
de la verdad: a ir, ver y compartir”, advirtió el Papa.
El tema del Mensaje de 2021 se basa en el pasaje del
Evangelio de San Juan (Jn 1,46) en el que Jesús invita a sus discípulos a
seguirlo para “ir y ver”, para después anunciar la buena noticia.
En esta línea, el Papa destacó “la invitación a ‘ir y ver’
que acompaña los primeros y emocionantes encuentros de Jesús con los
discípulos, es también el método de toda comunicación humana auténtica” y
añadió que “para poder relatar la verdad de la vida que se hace historia es
necesario salir de la cómoda presunción del ‘como es ya sabido’ y ponerse en
marcha, ir a ver, estar con las personas, escucharlas, recoger las sugestiones
de la realidad, que siempre nos sorprenderá en cualquier aspecto”.
“Deseo, por lo tanto, dedicar el
Mensaje de este año a la llamada a ‘ir y ver’, como sugerencia para
toda expresión comunicativa que quiera ser límpida y honesta: en la redacción
de un periódico como en el mundo de la web, en la predicación ordinaria de la
Iglesia como en la comunicación política o social. ‘Ven y lo verás’ es el
modo con el que se ha comunicado la fe cristiana, a partir de los primeros
encuentros en las orillas del río Jordán y del lago de Galilea”, afirmó el
Papa.
En este sentido, el Santo Padre citó al beato Manuel Lozano
Garrido, periodista español conocido como “Lolo”, quien invitó a sus compañeros
periodistas a abrir “pasmosamente tus ojos a lo que veas y deja que se te llene
de sabia y frescura el cuenco de las manos, para que los otros puedan tocar ese
milagro de la vida palpitante cuando te lean”.
Periódicos fotocopia
Luego, el Papa Francisco alertó sobre “el riesgo de un
aplanamiento en los ‘periódicos fotocopia’ o en los noticieros de radio y
televisión y páginas web que son sustancialmente iguales, donde el género de
la investigación y del reportaje pierden espacio y calidad en beneficio de una
información preconfeccionada, ‘de palacio’, autorreferencial, que es cada vez
menos capaz de interceptar la verdad de las cosas y la vida concreta de las
personas, y ya no sabe recoger ni los fenómenos sociales más graves ni las
energías positivas que emanan de las bases de la sociedad”.
“La crisis del sector editorial puede llevar a una
información construida en las redacciones, frente al ordenador, en los
terminales de las agencias, en las redes sociales, sin salir nunca a la calle,
sin ‘desgastar las suelas de los zapatos’, sin encontrar a las personas para
buscar historias o verificar de visu ciertas situaciones”, lamentó.
Por ello, el Santo Padre dijo que “el ‘ven y lo verás’ es
el método más sencillo para conocer una realidad. Es la verificación más
honesta de todo anuncio, porque para conocer es necesario encontrar, permitir
que aquel que tengo de frente me hable, dejar que su testimonio me alcance”.
En esta línea, el Pontífice agradeció “la valentía y
compromiso de tantos profesionales -periodistas, camarógrafos, montadores,
directores- que a menudo trabajan corriendo grandes riesgos” y que, gracias a
ellos, conocemos, “por ejemplo, las difíciles condiciones de las minorías
perseguidas en varias partes del mundo; los innumerables abusos e injusticias
contra los pobres y contra la creación que se han denunciado; las muchas
guerras olvidadas que se han contado”.
Por último, el Papa reconoció que “la tecnología digital
nos da la posibilidad de una información de primera mano y oportuna” que a
veces es muy útil porque “gracias a la red tenemos la posibilidad de relatar
lo que vemos, lo que sucede frente a nuestros ojos, de compartir testimonios”.
Sin embargo, el Santo Padre señaló “los riesgos de una
comunicación social carente de controles”, pues las noticias y las imágenes
son fáciles de manipular, por lo que alentó a “no a demonizar el instrumento,
sino a una mayor capacidad de discernimiento y a un sentido de la
responsabilidad más maduro, tanto cuando se difunden, como cuando se reciben
los contenidos”.
Al finalizar, el Santo Padre destacó que “desde hace más de
dos mil años es una cadena de encuentros la que comunica la fascinación de la
aventura cristiana” por lo que “el desafío que nos espera es, por lo tanto, el
de comunicar encontrando a las personas donde están y como son” y concluyó con
esta oración:
“Señor, enséñanos a salir de nosotros mismos, y a
encaminarnos hacia la búsqueda de la verdad. Enséñanos a ir y ver,
enséñanos a escuchar, a no cultivar prejuicios, a no sacar conclusiones
apresuradas. Enséñanos a ir allá donde nadie quiere ir, a tomarnos el tiempo
para entender, a prestar atención a lo esencial, a no dejarnos distraer por lo
superfluo, a distinguir la apariencia engañosa de la verdad. Danos la gracia
de reconocer tus moradas en el mundo y la honestidad de contar lo que hemos
visto”.
Por Mercedes de la Torre
Fuente: ACI Prensa






