20 – Febrero. Sábado después de Ceniza
Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Y murmuraban los fariseos y sus escribas diciendo a los discípulos de Jesús: «¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?»
PALABRAS DEL SANTO PADRE
Llamando a
Mateo, Jesús muestra a los pecadores que no mira su pasado, la condición
social, las convenciones exteriores, sino que más bien les abre un futuro
nuevo. Una vez escuché un dicho bonito: «No hay santo sin pasado y no hay
pecador sin futuro». Esto es lo que hace Jesús. No hay santo sin pasado, ni
pecador sin futuro. Basta responder a la invitación con el corazón humilde y
sincero. La Iglesia no es una comunidad de perfectos, sino de discípulos en
camino, que siguen al Señor porque se reconocen pecadores y necesitados de su
perdón. La vida cristiana, entonces, es escuela de humildad que nos abre a la
gracia. (AUDIENCIA GENERAL 13 de abril de 2016)
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