Sí, "este es el momento indicado" para una renovación suave y oportuna. Por un nuevo comienzo, por una resurrección pascual... ¡por una maravillosa primavera matrimonial!
![]() |
| Hannah Olinger/Unsplash | CC0 |
El momento propicio para una maravillosa primavera conyugal
Es un auténtico cuaresmal, el cónyuge cansado que se toma el
tiempo de escuchar a su pareja que tiene una verdadera necesidad de hablar, o
que deja de trabajar por la noche o de ver su película para ir a sentarse al
borde de la cama de un niño y hablar largo y tendido con él.
Y es una buena Cuaresma el cónyuge que no duda en pedir
perdón por los errores que nunca reconoció en el pasado, que encuentra el
camino de la dulce y desinteresada ternura, o que hace un gesto para intentar
renovar los lazos distendidos con sus padres o suegros. Hace una buena
Cuaresma, la pareja que restringe su estilo de vida para dar dinero a los
necesitados.
Pero a cada uno de los cónyuges le corresponde saber, en
definitiva, lo que el Señor les pide desde hace muchos años, y que hacen lo
posible por posponer. En realidad, se trata menos de un cuestionamiento de
fondo que de hacer fructificar esas riquezas no utilizadas, esas maravillosas
potencialidades que dormitan en el corazón de cada uno.
Sí, «este es el momento adecuado» para una remodelación
suave y oportuna. Por un nuevo comienzo, por una resurrección pascual… ¡por una
maravillosa primavera matrimonial!
Denis Sonet
Fuente: Edifa






