Al finalizar los eventos de la mañana de este domingo 7 de marzo en su viaje apostólico a Irak, el Papa Francisco hizo una pausa de unas horas a mitad del día para descansar en el seminario de San Pedro en Erbil, capital de la región autónoma del Kurdistán iraquí
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| El Papa Francisco y la imagen de San José que regaló al seminario. Foto: ACI / Vatican Media |
Según un comunicado difundido por
la Sala de Prensa del Vaticano, la imagen responde a la iconografía de San José
“custodio silencioso” de Cristo.
En la imagen, San José sostiene
en sus brazos al Niño, mostrando cómo “en el seno de la Sagrada Familia asistió
al nacimiento de Jesús, lo tuvo en sus brazos, lo defendió de quien quería
matarlo y le ayudó a crecer colmándolo de afecto y enseñándole los principios
religiosos”. San José, “esposo de María, formó parte de una familia muy especial:
la Sagrada Familia”.
La imagen transmite a la
perfección la humildad de San José, su profunda espiritualidad, la importancia
de su “silencio” y su paternal actitud hacia Jesús. San José, se puede leer en
el simbolismo de esta imagen, es el “Custodio silencioso del Redentor”.
La entrega de esta imagen como
regalo del Papa al Seminario de Erbil se enmarca en el contexto del Año de San
José convocado por el Pontífice el pasado 8 de diciembre. El Santo Padre, en
más de una ocasión, destacó la importancia de los sueños de San José.
Para el Santo Padre, San José es
“el hombre de los sueños, pero no era un soñador”. San José “tenía los pies en
la tierra y dejó que la Palabra de Dios entrase en sus sueños, en su libertad,
en su corazón abierto. Comprendió y realizó aquel sueño. Sin fantasía, porque
él no era un soñador: era un hombre concreto”.
Fuente: ACI Prensa






