Don Danilo Priori, "el sacerdote que le habla a Dios con las flores", es un gran experto del arte floral para la liturgia
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| Renata Sedmakova | Shutterstock |
Don
Danilo Priori, gran experto y apasionado en materia floral, se graduó en el
instituto italiano de decoración floral amateur, y dijo en una entrevista a
TV2000:
El arte floral
utiliza técnicas para embellecer los lugares, pero cuando esta belleza tiene que
ser trasladada al lugar donde se celebra al Señor, obviamente cambia. Ya no es
simplemente una decoración sino que debe ser la presencia de la belleza divina.
La pasión por las flores puesta al servicio de Dios
Y con estas palabras expresó el significado profundo de su
servicio:
Se me quedó
una frase de san Juan Pablo II cuando escribió a los artistas y dijo que al
utilizar la belleza en su expresión artística, y yo considero el arte floral
una expresión artística, se participa en el pathos creativo de Dios. Y, por
lo tanto, para mí, realizar una composición floral significa participar de esa
belleza y prestar mucha atención a lo que se celebra. El florista llega y pone
ahí su composición, quien lo hace como arte floral al servicio de la liturgia
obviamente está atento al lugar en que se encuentra, al tipo de celebración, y
sobre todo, presta atención a las lecturas que se proclaman.
Los 3 niveles del curso floral para la liturgia
El curso de arte floral para la liturgia se organiza en tres
niveles: habilidades teóricas en el campo litúrgico, en el campo bíblico y
habilidades técnicas para la creación de composiciones florales.
El arte floral para la liturgia: un humilde servicio
El sacerdote explica que los cursos de arte floral para la
liturgia nacen para preparar de manera consciente y bella los espacios
litúrgicos en los que se desarrollan las celebraciones. Por eso es necesario
unir a la técnica del arte floral la consciencia de la teología litúrgica. De
esta manera:
El saber se
vuelve hacer, un humilde servicio – el del arte floral para la liturgia – que
se pone a disposición de la comunidad parroquial.
La elección del color
La elección del color es fundamental para quienes quieren
prosperar a nivel litúrgico – explica el sacerdote en la entrevista a TV2000 –
porque la liturgia indica algunos colores, el blanco, el rojo, el violeta y el
verde, según el tiempo litúrgico que se va a celebrar. Específicamente, el
color mariano está asociado con el celeste. Pero es el blanco el que realmente
identifica las fiestas y solemnidades marianas.
Los colores del tiempo litúrgico
El blanco simboliza
la alegría y la pureza, está vinculado en particular a la adoración de Jesús y
la Virgen y a los Oficios pascuales y navideños. Simboliza también la
resurrección, el Cristo resucitado en el júbilo de la fe.
El verde, símbolo de esperanza, constancia
y escucha perseverante. Acompaña el tiempo ordinario.
El color violeta recuerda la
penitencia, la espera y el duelo. Se utiliza especialmente durante el Adviento
y la Cuaresma. Las vestimentas litúrgicas moradas caracterizan las misas de
difuntos, y pueden ser reemplazadas por vestiduras negras.
El rojo simboliza
la pasión de Cristo y la sangre derramada en el martirio por Él y los santos.
Por eso se usan para las vestimentas litúrgicas del domingo de Ramos, el
Viernes Santo, Pentecostés, y en las celebraciones dedicadas a la Pasión del
Señor, en las fiestas de los Apóstoles, de los evangelistas y los santos
mártires.
El celeste se usa sobre
todo para las celebraciones en honor de la Santísima Virgen María.
El rosa, indica
alegría y solemnidad por el III domingo de Adviento y el IV domingo de
Cuaresma.
El oro simboliza
la realeza y puede sustituir todos los colores en cada ocasión, aunque suele
utilizarse sólo en determinadas solemnidades de especial importancia. (holyart.it)
En el arte floral para la liturgia ¿cuáles son las flores de
María?
¿Cuáles son las flores de María y qué significado tienen? Don
Danilo, nuevamente en la entrevista que ya hemos mencionado, ofrece algunas
explicaciones interesantes:
La rosa
Ciertamente cuando proclamamos las letanías de Loreto encontramos
a María
Rosa Mística y por eso asociamos inmediatamente el nombre de
María con la rosa, que es considerada la reina del jardín, la flor más bella.
El narciso
El narciso es
el símbolo de la belleza, se remonta a la mitología. María es la que, en
cambio, es humilde y a pesar de ser la más bella de todas las mujeres, no
presume de su belleza, al contrario, la dona a sus hijos. El narciso se
menciona sobre todo en el Cantar de los Cantares.
El lirio
El lirio blanco en cambio es símbolo de pureza, de espera. Pero
sobre todo es necesario reconocer que el lirio es apertura, disponibilidad a la
voluntad de Dios. Una especie de confianza en el proyecto de Dios. Es el «sí»
de María. Lo encontramos a menudo en las pinturas de la anunciación a los pies
de María. Ya abierto porque está listo para acoger el anuncio del Señor, acoger
al Espíritu Santo.
Silvia Lucchetti
Fuente: Aleteia






