Las calles de la ciudad de Basilea, en Suiza, vieron pasar nuevamente una procesión eucarística, con la participación de decenas de fieles católicos orando y entonando cantos solemnes
| Procesión eucarística en Basilea, Suiza, el 5 de diciembre de 2021. Crédito: Cortesía de Misión Ruah |
En un comunicado remitido a ACI
Prensa, Misión Ruah, organización católica que coordinó la procesión, realizada
el 5 de diciembre, destacó la importancia de esta manifestación de fe en
Basilea, “una ciudad que había prohibido anteriormente las procesiones eucarísticas
por casi 100 años”, entre 1822 y 1911.
Se estima que alrededor de un
cuarto de la población de Basilea, de alrededor de 180 mil habitantes, es
católica.
Poco más del 23% de los
habitantes de Basilea pertenecen a la iglesia reformada suiza y un creciente
número, actualmente más del 31%, se declaran agnósticos o ateos.
Misión Ruah señaló que el
Santísimo Sacramento cruzó la ciudad, bendiciéndola a su paso.
El motivo especial de esta
procesión, señaló, fue “dar gracias por el Año de San José y pedir al protector
de la Santa Iglesia su intercesión”.
La procesión, indicó Misión Ruah,
es fruto de un constante trabajo y oración de los fieles de la parroquia de San
Antonio, que el 1 de septiembre de 2018 comenzaron con una jornada de 24 horas
de adoración eucarística.
El trabajo pastoral, señaló, creció
poco a poco, con adoraciones eucarísticas realizadas cada jueves.
A pesar de las restricciones
impuestas por las autoridades civiles a causa de la pandemia de COVID-19, que
incluyeron la suspensión de Misas con presencia de fieles, las jornadas de
adoración eucarística de los jueves pudieron continuar, y se convirtieron en
algo diario, desde las 7:00 a.m. hasta las 7:00 p.m.
Precisamente, destacó la Misión
Ruah, las adoraciones eucarísticas diarias en la parroquia San Antonio
comenzaron el 19 de marzo de 2020, en la fiesta de San José.
En la procesión eucarística del 5
de diciembre participaron fieles de muchas parroquias y nacionalidades, entre
ellos suizos, ingleses, franceses, polacos y españoles.
También participaron las Hermanas
Adoratrices del Real Corazón de Jesucristo Sumo Sacerdote.
Al cruzar el puente de
Dreirosenbrücke, el sacerdote que presidió la procesión eucarística pidió a los
fieles detenerse y bendijo desde ahí toda la ciudad de Basilea.
Para la Misión Ruah, “esta
procesión histórica nos recuerda lo que es verdaderamente esencial en tiempos
de oscuridad e incertidumbre”.
“Nos recuerda el papel singular
que ocupa San José como protector de la Santa Iglesia, y nos da esperanza para
el futuro para mantenernos cerca de Nuestro Señor”, expresó.
Por David Ramos
Fuente: ACI Prensa





