En la fiesta de la Traslación del apóstol Santiago, el arzobispo compostelano considera «urgente» recuperar el sentido trascendente de la vida
| Foto: Arzobispado de Santiago |
El arzobispo de Santiago, Julián
Barrio, ha hecho este jueves una defensa de la «identidad cristiana», que,
en su opinión, «comporta siempre un contraste con las actitudes de quienes se
acomodan a las realidades de este mundo y se rigen por el saber humano y no por
la sabiduría de Dios», informa Europa Press.
«En una sociedad plural el
cristianismo no puede replegarse sobre sí mismo o defender agresivamente la
propia identidad. Alejarse para distinguirse no es bueno», ha aseverado Barrio
durante la Eucaristía en la fiesta de la Traslación, que recuerda el traslado
de los restos del apóstol desde el puerto de Jaffa (hoy Israel) hasta las
costas gallegas.
«Es un urgente recuperar el
sentido trascendente de la vida, la visión de futuro, la corresponsabilidad y
la fraternidad que fundamentan la confianza en los distintos ámbitos de la
vida. No podemos construir una sociedad diferente con gente indiferente. Hay
problemas que no pueden resolverse sin la aportación del pensamiento
religioso», ha remarcado.
Ofrenda marcada por la pandemia
La ofrenda al apóstol Santiago
fue realizada por el alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, en calidad de
delegado regio. En su intervención, muy marcada por la pandemia, ha hecho un
llamamiento a combatir la crisis sanitaria y sus consecuencias a nivel social,
económico y de salud mental. «Cuando pensábamos que la COVID-19 ya casi era
cosa del pasado, esta enfermedad obstinada y tenaz vuelve para recordarnos
nuestra fragilidad», ha manifestado, al tiempo que ha apelado a «seguir
luchando sin desfallecer».
El alcalde de Santiago ha
iniciado su ofrenda con unas palabras de reconocimiento a los reyes de España,
a quienes ha agradecido su «apoyo» a los «símbolos más universales» de la
ciudad de Santiago, el Camino y la catedral, expresados, según Bugallo, con la
presencia en las ceremonias del 25 de julio de los últimos dos años.
A continuación, se ha
detenido en la rehabilitación acometida durante los últimos años en la basílica
compostelana: «El resultado ha sido excelso y permitirá a esta joya del
patrimonio mundial encarar el futuro con renovada fuerza y belleza para acoger
en su seno a los millones de peregrinos y de fieles que están por llegar».
En otro orden de cosas, ha puesto
el foco en otras problemáticas que «tienen que seguir» preocupando a la
sociedad como la violencia machista, el desempleo, el cambio climático, las
desigualdades económicas o la situación de los trabajadores, como los de la
planta de Alcoa en la comunidad gallega.
Antes de la entrada en la
catedral para el inicio de celebración, Bugallo ha pasado revista a las tropas
y ha saludado a las autoridades, entre las que se encontraba la ministra de
Industria, Comercio e Industria, Reyes Maroto; el presidente del Parlamento de
Galicia, Miguel Ángel Santalices; todos los miembros del Gobierno gallego,
salvo su presidente, Alberto Núñez Feijóo, que ha reducido agenda por un
contacto estrecho con un positivo por coronavirus; y el delegado del Ejecutivo
estatal en Galicia, José Miñones.
Fuente: Alfa y Omega





