El Papa Francisco invitó a religiosos a imitar a San José para ser padres de la juventud que “hoy más que nunca necesita testigos creíbles”
| PapaFrancisco. Foto: ACIPrensa. SanJose. Crédito: Wikimedia Commons |
En una carta enviada a la Congregación de San José fundada por San
Leonardo Murialdo hace 150 años, el Pontífice alentó en este Año Jubilar
a dejarse “guiar
por el ejemplo manso y concreto de San José” y a
profundizar “el arte de captar las necesidades de los tiempos y proveerlas con
la creatividad del Espíritu Santo”.
“En este Año Jubilar les deseo que profundicen, en la escuela del
fundador, en el arte de captar las necesidades de los tiempos y proveerlas con
la creatividad del Espíritu Santo”, invitó el Papa.
Luego, el Santo Padre pidió recordar “en particular a los más jóvenes, que hoy
más que nunca necesitan testigos creíbles”.
“En su ministerio, déjense guiar por el ejemplo manso y concreto de San José; como él, no dejen nunca de
soñar con las sorprendentes maravillas de Dios; como él, que, haciendo todo lo posible por Jesús y María,
hizo de su propia vida el ‘signo’ de una paternidad superior, la del Padre
celestial, acojan la gran llamada a ser padres entregados a los jóvenes de
hoy”, sugirió el Papa.
Además, el Santo Padre señaló que San Leonardo Murialdo fundó esta
familia religiosa el 19 de marzo de 1873 y subrayó que este aniversario es
“una oportunidad
para recordar al Señor con gratitud y pedirle con
confianza que siga bendiciendo a la Congregación, sosteniendo su carisma,
orientado a la educación de los jóvenes, y conformándolo a la actualidad según
la voluntad del Espíritu”.
En esta línea, el Papa citó la frase de San Leonardo Murialdo “los nuevos
tiempos exigen nuevas obras” y destacó que este santo italiano supo “ofrecer
remedios eficaces en consonancia con los tiempos” al tomarse “en serio a los
jóvenes pobres y abandonados” y ayudar a muchos jóvenes con sus necesidades
inmediatas, pero también a “prepararse un futuro digno mediante la educación y el aprendizaje
de un oficio”.
“Inspirado por San José, trabajó con humildad y caridad, instando
a cada miembro de la Congregación a ser amigo, hermano y padre de los jóvenes
necesitados, sacando fuerzas de la convicción de que Dios ama a cada uno con
una predilección tierna, providente y misericordiosa”, escribió el Papa.
Por último, el Santo Padre alentó a continuar con su labor
apostólica en parroquias, casas hogar y oratorios recordando siempre la
enseñanza de San Leonardo Murialdo “estamos en manos de Dios y estamos en
buenas manos”.
Por Mercedes de la Torre
Fuente: ACI Prensa





