Si bien en la vida espiritual “los dones y las virtudes están mezclados, lo lógico suele ser que conforme se va avanzando en la vida espiritual, los dones cada vez alcanzan mayor protagonismo
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| Pintura de Pentecostés. Crédito: Museo Alberto Sampaio. Crédito: Joseolgon - Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0). |
El próximo domingo 5 de junio, la Iglesia Católica celebrará la
Solemnidad de Pentecostés, una fiesta litúrgica en la que recordamos la venida
del Espíritu Santo sobre los apóstoles y la Virgen María.
Esta fiesta litúrgica se celebra cincuenta días después de la Resurrección
de Jesucristo y pone fin al tiempo de Pascua. La Biblia narra
que tras la venida del Espíritu Santo, los apóstoles recibieron dones
especiales que les dieron el aliento y fuerzas para iniciar su misión
evangelizadora por todo el mundo.
En una entrevista concedida a ACI Prensa en 2021, Mons. José
Ignacio Munilla, actual Obispo de Orihuela-Alicante (España), recordó cuáles
son los dones del Espíritu Santo y cómo nos ayudan a avanzar en la búsqueda de
la santidad.
El Prelado recordó que el Catecismo de la Iglesia Católica señala que
los siete dones “son disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil para
seguir los impulsos del Espíritu Santo”.
Además, afirmó que estos sostienen y llevan a la cumbre la vida
moral y espiritual de los cristianos. “Sin los dones del Espíritu Santo no es
posible alcanzar la cima de la santidad”, subrayó.
El Prelado advirtió que estos dones son diferentes al ejercicio de
las virtudes y que para entender su importancia “podríamos poner la comparación
entre un velero impulsado por el viento con una barca desplazada con remos”.
Si bien en la vida espiritual “los dones y las virtudes están
mezclados, lo lógico suele ser que conforme se va avanzando en la vida
espiritual, los dones cada vez alcanzan mayor protagonismo”, agregó.
A continuación, compartimos cuáles son los siete dones del
Espíritu Santo y cómo estos nos ayudan en nuestro camino hacia la santidad:
1.- Don de entendimiento
El Prelado indicó que este don “perfecciona la virtud teologal de
la fe” y “abre el conocimiento de las Escrituras Sagradas”.
“Nos permite vivir la sinfonía de la fe, contemplando el conjunto
de la Revelación como una gran armonía”, agregó.
2.- Don de sabiduría
Mons. Munilla señaló que este don perfecciona la virtud de la
caridad y resaltó que “si tenemos en cuenta que la virtud de la caridad es la
más excelente, entenderemos porqué el don de Sabiduría es el más excelente”.
“Es el ‘don de los dones’”, indicó. “Así como lo propio del don
del entendimiento es la intuición de las verdades de fe, lo propio del don de
Sabiduría es saborearlas internamente”, añadió.
El Prelado indicó que este don nos lleva a un “conocimiento
sabroso y experiencial, que llena el alma del gusto interior por las cosas de
Dios”.
3.- Don de ciencia
“Al igual que el don de entendimiento, perfecciona también la
virtud teologal de la fe. Nos permite conocer las cosas creadas, el corazón del
hombre y la historia humana con una intuición penetrante. No se trata meramente
de un don de profecía, sino del don de apreciar las huellas de Dios en todo”,
indicó.
4.- Don de consejo
Mons. Munilla señaló que este don “perfecciona la virtud de la
prudencia y el discernimiento humano” y permite “pensar según la lógica
divina”.
“Nos permite conocer con prontitud la voluntad de Dios, así como
los caminos adecuados para abrazarla”, resaltó.
5.- Don de fortaleza
“Perfecciona la virtud cardinal de la fortaleza, al mismo tiempo
que perfecciona la virtud teologal de la esperanza. Robustece la voluntad más
allá de sus capacidades naturales para poder practicar las virtudes en grado
heroico, superando todo tipo de obstáculos”, subrayó.
6.- Don de piedad
Mons. Munilla indicó que este don “perfecciona la virtud de la
justicia y de la religión” e infunde “un profundo afecto filial a Dios, con un
sentimiento de fraternidad con todos los hombres”.
“El don de piedad es el que introduce el ejercicio de la oración
en la experiencia mística”, agregó.
7.- Don de temor de Dios
El Prelado resaltó que el temor de Dios “perfecciona la virtud de
la humildad” y “concede un profundo sentido reverencial hacia la majestad de
Dios”.
“Nos alcanza la conciencia de nuestra pequeñez y de la necesidad
de la gracia; así como una determinada determinación de evitar el pecado”,
concluyó.
Para más información sobre los dones del Espíritu Santo puedes
consultar el libro
“Reparte tus siete dones” de Mons. Munilla.
Por Harumi Suzuki
Fuente: ACI Prensa
2 junio 2022






