En su discurso, el Santo Padre agradeció a los miembros de la Comisión para el diálogo teológico entre la Iglesia católica y las Iglesias ortodoxas orientales, por el valioso trabajo que vienen realizando desde hace tres años atrás
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| Vatican News |
“Las
dimensiones bautismal, pastoral y local, son tres perspectivas ecuménicas
importantes en el camino hacia la plena comunión”, este es el centro del
discurso del Santo Padre a los miembros de la Comisión Mixta Internacional para
el diálogo teológico entre la Iglesia católica y las Iglesias ortodoxas
orientales, a quienes recibió en audiencia este 23 de junio, en el Vaticano.
“El ecumenismo
teológico debe reflexionar no sólo sobre las diferencias dogmáticas que han surgido
en el pasado, sino también sobre la experiencia actual de nuestros fieles… El
diálogo sobre la doctrina podría adaptarse teológicamente al diálogo de la vida
que se desarrolla en las relaciones locales y cotidianas de nuestras Iglesias,
que constituyen un verdadero lugar teológico”, lo dijo el Papa Francisco a los
miembros de la Comisión Mixta Internacional para el diálogo teológico entre la
Iglesia católica y las Iglesias ortodoxas orientales, a quienes recibió en
audiencia la mañana de este jueves, 23 de junio, en el Vaticano.
Un amplio consenso hacia la plena comunión
En su discurso,
el Santo Padre agradeció a los miembros de la Comisión para el diálogo
teológico entre la Iglesia católica y las Iglesias ortodoxas orientales, por el
valioso trabajo que vienen realizando desde hace tres años atrás. Asimismo,
alentó el trabajo que están a punto de concluir, es decir, un importante
estudio sobre los Sacramentos, un documento que demuestra la existencia de un
amplio consenso y que, con la ayuda de Dios, puede marcar un nuevo paso hacia
la plena comunión. Es a partir de este tema que el Papa les dirigió tres breves
reflexiones sobre el ecumenismo.
El ecumenismo
es esencialmente bautismal
El primer
aspecto que resaltó el Papa Francisco fue señalar que, es en el Bautismo donde
encontramos el fundamento de la comunión entre los cristianos y el anhelo de la
plena unidad visible. Por medio de este sacramento podemos afirmar con el
apóstol Pablo: "Todos hemos sido bautizados por un solo Espíritu en un
solo cuerpo" (1 Cor 12,13). En un solo cuerpo: avanzar en el
reconocimiento mutuo de este Sacramento fundamental me parece esencial para
confesar junto al Apóstol "un solo Señor, una sola fe, un solo
bautismo" (Ef 4,5).
El ecumenismo
tiene siempre un carácter pastoral
De ahí deriva
el segundo aspecto, es decir, que entre las Iglesias que comparten la sucesión
apostólica, el amplio consenso constatado por su Comisión no sólo sobre el
Bautismo, sino también sobre los demás Sacramentos, debería animarnos a
profundizar en un ecumenismo pastoral. En este sentido, el Pontífice recordó
los diferentes acuerdos pastorales firmadas con algunas Iglesias ortodoxas
orientales desde 1984 hasta nuestros días. “Todo esto fue posible – precisó el
Papa – mirando la realidad concreta de los miembros del Pueblo de Dios y su
bien, superior a las ideas y diferencias históricas: la importancia de que
nadie se quede sin los medios de la Gracia”.
El ecumenismo
ya existe como una realidad principalmente local
El tercer
aspecto que resaltó el Papa Francisco se refiere al ecumenismo que experimentan
muchos creyentes en la vida, en el día a día de sus familias, de su trabajo, de
sus conocidos cotidianos. Y a menudo experimentan juntos el ecumenismo del
sufrimiento, en el testimonio común del nombre de Cristo a veces incluso a
costa de sus vidas. “Por tanto, el ecumenismo teológico debe reflexionar no
sólo sobre las diferencias dogmáticas que han surgido en el pasado, sino
también sobre la experiencia actual de nuestros fieles. En otras palabras, el
diálogo sobre la doctrina podría adaptarse teológicamente al diálogo de la vida
que se desarrolla en las relaciones locales y cotidianas de nuestras Iglesias,
que constituyen un verdadero lugar teológico”. A este respecto, para aumentar
el conocimiento fraterno, acojo con satisfacción su iniciativa de promover
visitas de estudio de jóvenes sacerdotes y monjes de cada Iglesia.
Este es el
camino, reunirse fraternalmente para escucharse, compartir y caminar juntos. Y
es bueno involucrar a las generaciones más jóvenes, activas en la comunidad
local, en el acercamiento de nuestras Iglesias, para que el diálogo sobre la
doctrina proceda junto con el diálogo de la vida.
La Virgen María
en la enseñanza y vida de la Iglesia
Finalmente, el
Santo Padre les renovó su gratitud por su visita y, a través de ellos, envió
sus saludos a sus venerables y queridos hermanos jefes de las Iglesias
ortodoxas orientales. Asimismo, el Pontífice destacó que, la siguiente fase de
su diálogo se centrará en la Virgen María en la enseñanza y la vida de la
Iglesia. Ya desde ahora encomendamos su trabajo a la intercesión de la Madre de
Dios. La audiencia terminó con la invocación a la Virgen María.
Renato Martínez
– Ciudad del Vaticano






