En 1987 compuso una canción a la Virgen: «Santa Madre, ¿dónde estás? No puedo dejar de llorar»
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| ReL |
"Debería haber muerto hace mucho tiempo. Por alguna razón me sacaron de las garras del
infierno y me dieron otra oportunidad", con esta frase resumía el
genial Eric Clapton lo que ha sido su vida en las
últimas décadas.
No es ningún secreto que durante los años ochenta el alcoholismo se
convirtió para el músico inglés en un gran problema. Estaba en un centro de
rehabilitación cuando se dio cuenta de que su vida había tocado fondo. En Clapton: The
Autobiography, menciona que durante este tiempo estaba
"completamente desesperado". En ese momento de oscuridad se dio
cuenta de que tenía que entregar
su vida a un poder superior.
"Porque funciona"
"Mis piernas cedieron y caí de rodillas. En la intimidad de
mi habitación pedí ayuda.
No tenía idea de con quién estaba hablando, solo sabía que había llegado al
final de mis fuerzas, no tenía nada
con lo que luchar. Entonces recordé lo que había escuchado sobre la
rendición, algo que sabía que nunca podría hacer, mi orgullo no me lo
permitiría, aunque sabía que por mi cuenta no lo iba a lograr, así que pedí
ayuda, y, poniéndome de
rodillas, me rendí", comentó el artista en 2018.
Aquel momento de intimidad le marcaría para siempre. "A los
pocos días me di cuenta de que algo me había sucedido. Un ateo probablemente
diría que fue solo un cambio de actitud, y hasta cierto punto es cierto, pero hubo mucho más que eso.
Había encontrado un lugar al que recurrir, un lugar que siempre supe que estaba
allí pero que nunca quise o necesité creer en él. Desde ese día hasta hoy, por
la mañana, nunca he dejado
de orar de rodillas, pidiendo ayuda... y por la noche, para agradecer
la vida y mi sobriedad. Elijo arrodillarme porque siento que necesito humillarme, es lo
mejor que puedo hacer", relató Clapton.
A partir de ahí la oración le haría cambiar su estilo de vida. "Si
me preguntan por qué hago todo esto, les diré: porque funciona. Es tan simple como eso", expresó el
músico. Durante esta época, Clapton terminó de trabajar en su canción llamada "Holy
Mother", inspirada en la genialidad del artista Prince
cuando interpretó Purple Rain.
Eric estaba en su habitación de hotel, deprimido y rodeado de latas de cerveza vacías,
cuando se compuso este tema. Más tarde él se la dedicaría a Richard Manuel, el
teclista de The Band, que se había ahorcado en marzo de 1986. "Holy
Mother" es una canción sobre la imagen de una persona que
agoniza, que no sabe qué
hacer con su dolor ni a dónde acudir.
Letra de la canción Holy Mother:
La peor tragedia
A pesar su áurea de mito de la música, la vida de Clapton no ha
sido nada fácil. Además de combatir sus adicciones, tuvo que sufrir una pérdida muy dolorosa.
Fruto de la relación con la modelo italiana Lory Del Santo nació su hijo Conor,
en 1986. Trágicamente el niño murió en 1991 cuando se cayó por la ventana de un piso 53 de un edificio de
apartamentos de Manhattan (Nueva York). Su muerte fue la inspiración para la
canción Tears in Heaven.
A pesar de tantas desgracias, el artista se siente bendecido.
"Ha sido un buen viaje. Y todavía estoy aquí. De momento va bien. Mi vida está bendecida. Tengo
una familia maravillosa, una esposa hermosa, hijos geniales y todavía puedo
jugar. Me siento con una guitarra en un rincón de nuestro salón, toco por la
mañana y descanso por la tarde... La vida es buena", relató.
J. Cadarso
Fuente: ReL






