La instagramer Mar Dorrio exige que haya más información para que las mujeres no se vean abocadas al aborto. Es un modo de salvar la vida que las madres llevan en su interior
![]() |
| Una embarazada se somete a una ecografía. Doro Guzenda | Shutterstock |
En
2018, se nos encogía el corazón con la triste noticia de la muerte de un feto
de veinticuatro semanas de gestación. Lo encontraron en una depuradora de aguas
de Teruel. Después de cuatro años, la Policía Nacional ha detenido a sus
padres, una pareja de 34 y 29 años, respectivamente,
gracias a la recogida de muestras de perfil genético. Esta noticia tan triste
(esa niñita, esos padres detenidos), me ha dado mucho que pensar…
Lo primero es que nos tiene que llamar poderosamente la atención
que estas cosas sigan pasando actualmente. Nos deberíamos plantear una pregunta
importante: ¿Hemos
informado lo suficiente a la sociedad de lo fácil, de lo inmediato que resulta
dar a un bebé en adopción?
Dar el bebé en adopción al nacer
Parece increíble que se desconozca que el hecho de
dar a un bebé en adopción no acarrea ninguna carga legal y
que se cuenta con la protección del anonimato.
Este país tiene que asegurarse de que toda mujer sepa (también si
es menor), en el mismo momento que llegue al hospital, que puede mostrar
su deseo de dar a su bebé en adopción y de ser informada de cómo funciona todo
el procedimiento. Nadie que conozca bien el procedimiento
da a luz en un descampado y abandona a su bebé en el tanque de una depuradora.
Ojalá la adopción fuese objeto de campañas de radio, prensa,
televisión, vallas publicitarias, como, por ejemplo, las que se dedican a las
mascotas. Tengo una en la cabeza en la que un precioso perro miraba a la
cámara, mientras una voz en off decía: «No le abandones, él nunca lo haría».
Maravillosas campañas. Las aplaudo con las dos manos, pero no
puedo evitar sentir un poco de envidia, no puedo evitar un «¡ojalá
a la adopción le hiciesen alguna campaña como la de los animales de compañía!».
Que hagan campañas de apoyo a la adopción
Campañas que enseñaran la imagen de los finales felices que brinda
la adopción,
que mostraran a niños adoptados, felices, y agradecidos a la decisión generosa
de sus padres biológicos. Campañas de apoyo a las mujeres embarazadas
que les quiten el miedo, y que les planteen esta opción como lo que es: la
mejor solución para quienes no pueden cuidar de su bebé.
Sí, sé que muchos, al escuchar esto, me dispararán con el
relativismo moral, diciéndome: «La mejor solución para ti». Y yo les
contestaré: «No, la mejor objetivamente, porque es en la que no muere nadie”.
Por lo menos, que se apoye, se subvencione, se mime, a las asociaciones como Red Madre, Fundación
Madrina, etc. A todas las asociaciones que quieren ayudar y animar a
la mujer embarazada, y ofrecerle, con ilusión y esperanza, la opción de la adopción.
Pero no. Lejos de ser así, al gobierno le molestan estas
asociaciones que, sin juzgar, sin dañar, quieren animar a las mujeres
embarazadas a apostar por el caballo ganador, a apostar por la vida.
Ojalá Red Madre estuviera más
apoyada
La actualmente vicepresidenta segunda del Gobierno de España, Yolanda Díaz,
hacía las siguientes declaraciones el 20 de septiembre de 2011 al diario «La
Voz de Galicia», molesta porque el Ayuntamiento de Ferrol, gobernado en ese
momento por el Partido Popular y del que ella era concejal en la oposición,
había destinado a Red Madre la fabulosa cantidad de 1.000
euros: «Es escandaloso que se otorgue una ayuda pública a una entidad fantasma
y contraria a la legalidad democrática, y que, a juicio de esta formación,
atenta contra los derechos de la mujer».
Le recordaría a la vicepresidenta que también eran mujeres la bebé
de la depuradora de Teruel y su madre. Una madre que, ojalá, otra vez ojalá, se
hubiese cruzado con alguna voluntaria de Red Madre.
Y, por otra parte, resulta irónico que, unas pocas semanas (de
gestación) antes, esos mismos padres, en lugar de ser detenidos, habrían sido
custodiados hasta una clínica
abortiva para que nadie les disuadiera, para que nadie les
convenciera de apostar por la vida de esa chiquitina.
¿Ayudamos entre todos a difundir que la adopción es siempre la
mejor opción? Why
not?
Mar Dorrio
Fuente: Aleteia






