Las Misioneras Claretianas de María Inmaculada celebran estos días su Capítulo General Ordinario
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| El Papa con las Misioneras Claretianas de María Inmaculada. Crédito: Vatican Media |
“La Iglesia y el mundo de
hoy necesitan con urgencia el testimonio fiel y valiente de sus vidas
consagradas”, dijo el Papa Francisco a las Misioneras Claretianas que recibió
en la mañana de este lunes 24 de julio en el Vaticano.
Las Misioneras Claretianas de
María Inmaculada celebran estos días su Capítulo General Ordinario.
El Santo Padre comparó este
acontecimiento con el pasaje de Emaús, donde los discípulos se encuentran con
Jesús resucitado y entran “en comunión con Él”.
Para el Papa Francisco, este
relato muestra los principales elementos del proceso sinodal en el que se
encuentra la Iglesia: encuentro, participación, diálogo, comunión y misión.
Más tarde, el Pontífice destacó 3
elementos a partir del nombre de su Congregación: “Ustedes son marianas,
misioneras y claretianas”, afirmó.
Explicó que, al ser marianas,
el Inmaculado Corazón de María “las acompaña, les señala al Sagrado Corazón de
su Hijo y les dice: ‘Hagan todo lo que Él les diga’”.
“Es curioso —continuó el Santo
Padre—, la actitud del alma de María es siempre esta: señalar a Jesús. Esa es
la misión de la Madre, señalar a Jesús”.
“Como misioneras, llevan el
mensaje de Jesús allí donde son enviadas, con la confianza y la ternura
de María, encarnando las palabras y los gestos del Señor para hacer presente en
el mundo su Reino de amor”, señaló.
Y por último, destacó que son “claretianas,
hijas de San Antonio María Claret; un santo pastor, misionero y fundador que
intercede por ustedes y es el modelo al que siempre pueden mirar para aprender
a cultivar la relación filial con María, la pasión por la evangelización y la
audacia misionera”.
En esta línea, el Papa Francisco
les invitó a profundizar “en sus raíces carismáticas, en esas tres notas
congregacionales que las identifican, es el legado que han recibido y que están
llamadas a transmitir a quienes las rodean, contagiándoles la alegría del
Evangelio”.
“No tengan miedo de atravesar
fronteras geográficas e incluso fronteras existenciales, como lo hizo el Padre
Claret, para que todos conozcan el amor desbordante del Corazón de Dios. La
Iglesia y el mundo de hoy necesitan con urgencia el testimonio fiel y valiente
de sus vidas consagradas”, remarcó el Papa Francisco.
Por Almudena Martínez-Bordiú
Fuente: ACI Prensa






