Lo explica Juan Ignacio Damas López, vicario general y de Evangelización en Jaén
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| José Ignacio Damas, vicario general de Jaén, explica cómo el kerigma llevó a la transformación pastoral de la diócesis - foto P.J.Ginés |
Muchas cosas se están moviendo en el tema de la conversión pastoral en
España, es decir, en reestructurar
parroquias y diócesis y su trato con los feligreses y alejados para
que sea todo mucho más evangelizador.
El 11 y 12 de octubre, en el Santuario de los Mártires Oblatos de
Pozuelo de Alarcón, tuvo lugar el "Encuentro de responsables diocesanos de Primer Anuncio",
organizado por la Comisión Episcopal de Evangelización, Catequesis y
Catecumenado.
Hubo un encuentro similar hace dos años, al que acudieron unos 15
inscritos. A este han
acudido 45 interesados: el triple que al anterior. Muchas diócesis
españolas en los tres últimos años están creando sus delegaciones de "Nueva
Evangelización", de "Primer Anuncio" o de "Conversión
pastoral", y desde 2020 también Conferencia Episcopal tiene un espacio
dedicado a eso.
A menudo, antiguos
delegados de Pastoral Juvenil son los que se han convertido en delegados de
Evangelización. Y como eso cada vez más requiere poder para reestructurar
parroquias y sistemas de catequesis y acogida, alguno va llegando a vicario de
zona o incluso vicario general.
Uno de los lugares
punteros en Nueva Evangelización y transformación pastoral es Jaén y
los que buscan renovar la diócesis y las parroquias para que sean más
evangelizadoras, miran ahora lo que se ha ido haciendo allí.
Juan Ignacio
Damas López, que en Jaén no sólo es vicario de Evangelización, sino que desde
mayo, con el nuevo obispo, es
también vicario general de la diócesis, explicaba en ese encuentro a
sacerdotes y laicos lo que ha ido sucediendo en Jaén y cómo puede servir a
otras diócesis. La clave de todo, dice, es "crear las posibilidades para acompañar a las
personas".
Los comienzos: "Cómo
tomamos conciencia"
"La cosa se
inició con unas pocas parroquias que empezaban con Cenas Alpha.
En la diócesis las miraban como 'cosas raras', 'un cura que le ha dado por hacer eso'. Pero lo cierto es que había
insatisfacción por todas partes, porque 'lo de siempre' no bastaba. Algunas
parroquias se fueron a Alpha, a probar. Yo fui de esos segundos", señala Damas.
En esa época se veía Alpha, que es un método de kerigma o primer anuncio, como un método de
evangelización y ya está. Pero poco a poco se transformaba la mentalidad de
laicos y sacerdotes: creaba
un deseo de evangelizar, mostraba algunos resultados tangibles y planteaba la pregunta de cuántas cosas debían cambiar para
que la parroquia fuera más evangelizadora.
"En el curso 2018-2019, la diócesis de Jaén lanzó una misión diocesana,
con la idea de que las mismas parroquias generaran evangelizadores, gente que
invitara, que entrara en casas. Se creó entonces la Delegación de Primer Anuncio, que ya era un logro. ¡El Primer
Anuncio existe! Celebramos una Feria de la Fe en el Espacio Ferial de
Jaén, un lugar civil, mundano. Dijimos: 'si hacen la feria del aceite de oliva,
o de los coches, allí vamos nosotros también'. Fue impresionante: visitaron aquello unas cien mil
personas. Vimos que teníamos que seguir", recuerda Damas.
Más parroquias se sumaron a hacer Alpha. "Nuestro obispo Amadeo nos pidió
que reinstauráramos Cursillos de
Cristiandad, que se habían perdido en Jaén. Vinieron unos
cursillistas de Córdoba a ayudarnos y al tercer cursillo ya lo hacíamos solos.
Aquello resurgía como un fuego de la ceniza. También relanzamos de nuevo Acción Católica",
va detallando Damas.
Después del Anuncio,
acompañar
Alpha y Cursillos habían mostrado el poder evangelizador del
kerigma, del primer anuncio. Había personas y familias que volvían así a la fe, o que
descubrían por primera vez a Cristo y se relacionaban con Él. Pero ahora la
pregunta era: ¿quién les podía acompañar, cómo formar a esos acompañantes?
"Empezamos a pensar en los catequistas como acompañantes,
hermanos que les acompañaran en lo importante y también en lo cotidiano. Convocamos un encuentro sobre
acompañamiento y se desbordó, con listas de espera. Así que hicimos
otro. También un encuentro diocesano de entrenamiento Alpha. Y empezamos a
organizar Retiros de Emaús en
la diócesis de Jaén".
En 2020 nació en Conferencia Episcopal una "comisión de
Primer Anuncio". Impulsándola desde el inicio estaban, entre otros, Juan
Ignacio Damas y el joven obispo auxiliar de Barcelona, Toni Vadell,
que moriría de cáncer
dos años después, con 49 años. Ya había un núcleo de obispos que entendían
la importancia del tema para renovar la Iglesia.
Discipulado y madurez para
evangelizar
Juan Ignacio Damas, y muchos responsables de evangelización en
Jaén y en otras diócesis, fueron viendo que el Primer Anuncio forma parte de un
proceso que "debería seguir todo aquel que quiere seguir a Jesús". El
proceso tiene estas fases:
Muchos se han preguntado qué pasa cuando una diócesis en esta dinámica novedosa cambia de
obispo. La experiencia de Jaén es que el nuevo obispo, Sebastián Chico,
que llegó en 2022 con 55 años, "se subió al tren porque el tren ya estaba
en marcha y al obispo le gustó la marcha del tren", señala Damas, que unos
meses después sería nombrado vicario general.
No detuvieron el ritmo. A un primer Encuentro Gaudium de
Conversión Pastoral acudieron 240 personas de 20 parroquias. Al
segundo, el doble.
"Y en 2022-2023, usando las mismas plataformas que habíamos generado en
las reuniones sobre el Sínodo, la usamos para trabajar la conversion pastoral.
Ahora tenemos en Jaén una
única delegacion de Primer Anuncio, Conversión y Catequesis, porque va todo
unido. La conversión pastoral de la diócesis y de la parroquia está
para propiciar la conversión de las personas", detalla Damas.
Y van a insistir. "Tenemos un plan pastoral de cuatrienio,
que insiste en hacer hincapié en la conversión pastoral. Cada año, con un
énfasis distinto: primer
anuncio, discipulado, corresponsabilidad y misión, esos 4 temas".
Curas novatos y laicos
entusiastas
Damas mira a los "novatos" en la sala cuando habla,
sacerdotes y laicos a los que les han encargado recientemente un cargo de
'Evangelización' o 'Primer Anuncio' o 'Cambio Pastoral'. "A los que estáis
empezando, os digo: ¡no
tengáis miedo! Equivocaos, pero haced algo, vale la pena ser audaces. Luego
ya se irá cuadrando lo que encaja mejor", exhorta.
Pero también detalla lo que se ha podido comprobar ya. Para
empezar, que "el
Primer Anuncio es generador de conversión pastoral": uno empieza
anunciando el kerigma, y luego eso lleva a transformar las estructuras.
"No pensemos sólo en el Primer Anuncio sin pensar también en lo que viene
después", insiste.
Lo que 'viene después' es acompañar al cristiano: "Cada creyente debe aprender a dar
testimonio de su fe, a poder hablar de Dios con otros, y eso es
complementario a crear espacios comunitarios de acogida".
"Hemos creado un taller de evangelización para laicos y otro
para el clero. Es fundamental el papel de los laicos, los laicos tienen una ilusión tremenda y a veces los curas
son los más desanimados", constata.
Dificultades: curas
desconfiados, fieles que sólo picotean
Por supuesto, en estos años se han localizado dificultades. Por un
lado, los que no están
convencidos de que valga la pena hacer Nueva Evangelización. Son los
que dicen: 'yo toda la vida ya he hecho Primer Anuncio, ¡con mis homilías!'.
Pero es evidente que esas homilías no han bastado.
"También hay gente a la que hay que animar a que sea más audaz. Otro
reto es que el método alimente a la parroquia, y no sólo al mismo método. Y
otra dificultad la vemos en esos fieles
que van de retiro en retiro, de curso en curso, a tener experiencias
de Dios, pero sin llegar nunca a integrarse ni comprometerse en nada".
En el mismo encuentro, recogiendo la experiencia de muchos años,
habló el sacerdote Jesús
Úbeda, vicario de Evangelización de la diócesis de Getafe (y anfitrión
del encuentro).
"Este camino se hace caminando. El propio camino nos enseña y
nos hace arriesgar y corregir. Pero podemos confiar en el Primer Anuncio. La persona tocada y transformada
por ese anuncio es la que, encendida, le insiste al sacerdote y a la
parroquia. El anuncio genera el deseo. Estás conociendo a una Persona, Cristo,
a la que puedes conocer más y más, tener una relación personal con Él. Y eso
nunca se acaba", señaló Úbeda.
Pablo J. Ginés
Fuente: Religión en Libertad






