El
Papa Francisco tiene su propio lenguaje. Giros de palabras, términos
inventados, incluso le da otro sentido a algunas palabras ya existentes, pero
hay cinco de ellos que utiliza desde el comienzo de su Pontificado y que debes
conocer
El
Papa Francisco tiene un pequeño diccionario para dirigirse a los fieles de
manera directa y sin rodeos. Son los popularmente conocidos “bergoglismos” que
hacen alusión a su apellido: “Bergoglio”. Francisco, incluso desde antes de ser
elegido Sumo Pontífice ya hacía uso de estos vocablos en Argentina para
evangelizar a la población, aunque si bien estos vocablos seguramente son bien
entendidos en su país natal, incluso en muchos otros de América Latina, fueron
completamente una novedad para el resto del mundo y provocó alguno que otro
dolor de cabeza a los traductores que intentan descifrar sus discursos, pues
sin importarle los cánones que hace la Real Academia Española para el uso del
español, Francisco en ocasiones va incluso más allá y crea sus propias palabras
para hacerse entender mejor.
A
continuación, una lista de los “bergoglismos” más usados por el Santo Padre
Francisco:
Balconear
Es
un término argentino, concretamente criollo, que significa: atisbar, observar,
mirar o contemplar el paso de la gente desde una ventana, balcón o terraza. El
Papa Francisco ha reinventado este verbo para explicarnos cuál debe ser nuestra
actitud si queremos seguir el camino de Jesús. Se lo dice especialmente a los
jóvenes, tal y como les dijo en la JMJ de Brasil en 2013: “Por favor, no
balconeen la vida, métanse en ella. Jesús no se quedó en el balcón, se metió;
no balconeen la vida, métanse en ella como hizo Jesús”. El Papa Francisco
quiere explicar con esto que el cristiano no es un espectador, que observa
desde el balcón lo que sucede a nuestro alrededor, sino más bien todo lo
contrario, el cristiano es el protagonista de su vida y debe dar testimonio.
Primerear
La
primera vez que usó esta palabra fue en su primera exhortación apostólica
Evangelium gaudium (La alegría del Evangelio) durante su primer año de
Pontificado. El Papa Francisco introdujo el verbo “primerear” bajo el
significado de “tomar la iniciativa”, “adelantarse”, en la tarea evangelizadora
y de apostolado que a todos nos toca desempeñar. Además, es curioso saber que
es un verbo que se usa mucho en Argentina en el lenguaje futbolístico.
“La
Iglesia en salida es la comunidad de discípulos misioneros que primerean, que
se involucran, que acompañan, que fructifican y festejan. «Primerear»: sepan
disculpar este neologismo. La comunidad evangelizadora experimenta que el Señor
tomó la iniciativa, la ha primereado en el amor (cf. 1 Jn 4,10); y,
por eso, ella sabe adelantarse, tomar la iniciativa sin miedo, salir al
encuentro, buscar a los lejanos y llegar a los cruces de los caminos para
invitar a los excluidos. […] ¡Atrevámonos un poco más a primerear!”.
En
el Domingo de Resurrección del año 2016, volvió a usar este término. En este
caso sugirió que como María, debíamos aprender a “primerear”, es decir, ser los
primeros en experimentar la Gracia del Resucitado.
Misericordiar
El
Papa Francisco se permitió inventar este verbo tras darse cuenta de las
dificultades que presentaba la traducción del lema de su escudo para su
pontificado: "Miserando atque eligendo". El gerundio latino miserando
es intraducible en italiano y en español. Es por eso que al Papa se le ocurrió
traducirlo con otro gerundio que no existe: Misericordiando". Desde ese
momento, lo emplea a menudo durante sus homilías y discursos. Ejemplo de ello
es cuando en 2019 durante su Visita Pastoral a la diócesis italiana de Albano,
en la Provincia del Lacio invitó a “dejarse misericordiar por Dios”, es decir,
dejar que el Señor tenga compasión por nosotros ante nuestros pecados y
nuestras desobediencias.
Cariñoterapia
La
palabra “cariñoterapia” fue una expresión que el Papa Francisco utilizó por
primera vez durante su Viaje Apostólico Internacional a México en febrero de
2016, durante su visita a niños enfermos de cáncer en el Hospital infantíl
Federico Gómez. Francisco utilizó este término para explicar que no es
suficiente únicamente el suministro de medicamentos a quienes los necesitan,
sino también darles muestras de cariño, con el objeto de optimizar su
tratamiento: “A todas las personas que no sólo con medicamentos sino con «la
cariñoterapia» ayudan a que este tiempo sea vivido con mayor alegría. Tan
importante «la cariñoterapia». ¡Tan importante! A veces una caricia ayuda tanto
a recuperarse”.
Desde
entonces, ha usado en varias ocasiones este término, especialmente durante sus
homilías en Casa Santa Marta.
Cultura del descarte
El
Papa Francisco recalca constantemente el valor que se le debe dar a la vida
humana, pide un trato cuidadoso con los enfermos terminales y nos habla siempre
de la importancia de acompañar y cuidar a las personas que sufren. También nos
pide que no descartemos al enfermo, al pobre, al que debemos cuidar y a los
ancianos. Con todo ello nos pide que luchemos y nunca practiquemos la llamada
“Cultura del Descarte”, es decir, no descartar o lo que es lo mismo, no
marginar a estos nuestros hermanos.
Con
este término - que ha usado centenas de veces - Francisco nos quiere poner la
triste realidad de frente, en la que en la actualidad un gran porcentaje de la
población se ve excluida y marginada: sin trabajo, sin futuro, sin salida. Se
considera al ser humano como un bien de consumo, que se puede usar y luego
tirar. Es por eso que el Papa Francisco nos recuerda que todos somos Hijos de
Dios, todos tenemos los mismos derechos y todos somos igualmente validos
independientemente de la etapa de nuestra vida en la que nos encontremos y en
el estado social al que pertenezcamos. Debemos ayudar al que sufre, no
ignorarlo ni descartarlo.
Mireia
Bonilla – Ciudad del Vaticano
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