Compasión
de los obispos de Sudáfrica
El
cardenal Peter Turkson instó a los pastores de la Iglesia y a sus
colaboradores, en esta época de pandemia de COVID- 19 y en las secuelas de la
misma, a prestar “especial atención a las sutiles necesidades pastorales de sus
comunidades”.
El
prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano
Integral, celebró una videoconferencia el martes 9 de junio
de 2020 sobre el tema: “Preparando el futuro a través de las Iglesias locales
en el tiempo de COVID-19”. Radio Vaticana ofrece una síntesis de su
intervención.
Aloysius
John, secretario general de Caritas Internationalis, también presentó el
trabajo que la organización está haciendo en colaboración con el dicasterio.
El
cardenal Turkson se refirió a los casos de “estigmatización” por temor al
contagio del coronavirus: “Además de la alimentación de las personas
vulnerables, existen otros problemas sutiles (relacionados con la COVID-19)
como la estigmatización. No se habla mucho de ello, pero en Sudáfrica, por
ejemplo, es una preocupación. Se está expulsando a la gente de sus casas porque
se sospecha que tienen COVID-19 y se teme que puedan contaminar a otras
personas. La estigmatización es algo a lo que nos enfrentamos como dicasterio
también”.
Papel de la Iglesia
Destacó
el papel de la Iglesia en la lucha contra estas manifestaciones de hostilidad.
El cardenal ghanés señaló que, si bien todas las obras de caridad en las que
participa la Iglesia son “necesarias”, la pandemia de COVID-19 es un “fenómeno
mundial” con consecuencias “sociales”, por lo que “la Iglesia debe encontrar
formas innovadoras de difundir información correcta cuando se enfrenta a un
discurso discriminatorio, al odio e incluso a la estigmatización”.
En
entrevistas recientes –recordó el cardenal Turkson–, el obispo sudafricano de
la diócesis de Aliwal, Joseph Kizito, habló de cómo los líderes de la Iglesia
en el país están luchando contra el estigma asociado al coronavirus.
No
obstante, señaló que la estigmatización no sólo es un problema en Sudáfrica: en
muchos países se han producido incidentes en los que los nombres de personas
curadas han circulado en los medios de comunicación social, con el resultado de
que la sociedad ha empezado a rechazarlos. El personal médico que trabaja con
pacientes de COVID-19 también ha sido objeto de discriminación.
En
cuanto al luto, el cardenal también se refirió a las numerosas familias que han
perdido a sus seres queridos y que no han podido dar una despedida y un funeral
adecuados a un pariente: “La Iglesia debe estar cerca de estas familias”.
Destacó
este aspecto de la atención pastoral: “Expresando su simpatía a los que han
perdido a sus seres queridos… Los entierros se están llevando a cabo en estos
días en circunstancias terribles. Las familias no tienen la oportunidad de
estar al lado de sus seres queridos, incluso cuando mueren y son enterrados”.
“No ceder ante el temor”
Por
último, con respecto al temor a la enfermedad y a las consecuencias del
confinamiento, el cardenal Turkson volvió a dar un ejemplo de Sudáfrica: en la
fiesta de Nuestra Señora de Fátima, el 13 de mayo, los obispos de Sudáfrica
escribieron una carta en la que animaban a los fieles a no ceder al temor al
coronavirus, especialmente durante el confinamiento.
Ofrecieron
algunas palabras de compasión para los que sufren esta crisis de salud y
algunas recomendaciones para enfrentarla: “Nuestros corazones están con todos
los que están deprimidos. Entendemos el miedo. La Iglesia considera que cada
uno de ellos es infinitamente precioso. Somos ramas vivas de la Vid. (Dios)
está íntimamente dentro porque no podemos encerrarlo fuera”.
Hélène
Ginabat
Fuente:
Zenit






