Evangelio
según Lucas 9, 1-6
En
aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad para expulsar
toda clase de demonios y para curar enfermedades. Luego los envió a predicar el
Reino de Dios y a curar a los enfermos.
Y
les dijo: “No lleven nada para el camino: ni bastón, ni morral, ni comida, ni
dinero, ni dos túnicas. Quédense en la casa donde se alojen, hasta que se vayan
de aquel sitio. Y si en algún pueblo no los reciben, salgan de ahí y sacúdanse
el polvo de los pies en señal de acusación”.
Ellos se pusieron en camino y fueron de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio y curando en todas partes.
PALABRAS
DEL SANTO PADRE
La
autoridad, el discípulo la obtendrá si sigue los pasos de Cristo. ¿Y cuáles son
los pasos de Cristo? La pobreza. ¡De Dios se hizo hombre! ¡Se abajó hasta el
abismo! ¡Se desnudó! Pero se revistió de aquella pobreza que conduce a la
mansedumbre, a la humildad. El Jesús pobre y humilde que va por los caminos
para sanar a los enfermos. Es así que un apóstol con esta actitud de pobreza,
de humildad, de mansedumbre, es capaz de obtener la autoridad para decir:
"Conviértanse", para abrir los corazones. (Santa Marta 7 de febrero
de 2019)
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