“Las
Naciones Unidas no son perfectas y no siempre han estado a la altura de su
nombre e ideales, y se han perjudicado a sí mismas cuando los intereses
particulares han triunfado sobre el bien común”, advirtió la autoridad del
Vaticano.
Por
primera vez en la historia, la Asamblea General de las Naciones Unidas es
virtual debido a las restricciones sanitarias por el COVID-19. Por ello, los
líderes mundiales envían videos grabados.
El
Papa Francisco también enviará un video mensaje esta semana, según confirmó la
oficina de prensa de la Santa Sede.
Por
su parte, el Cardenal Parolin dijo en su video mensaje que los países han
mirado a la ONU con la expectativa de que la organización “no solo afirme los
ideales sobre los que se fundó, sino que trabaje con una determinación cada vez
mayor para hacer realidad estos ideales en la vida de cada mujer y hombre”.
“Desde
su reconocimiento como miembro Observador en 1964, la Santa Sede ha apoyado y
asumido un papel activo dentro de las Naciones Unidas. Los Pontífices han
hablado ante esta Asamblea General instando a esta noble institución a ser un
'centro moral' donde cada país se sienta como en casa, donde la familia de
naciones se reúne y donde la comunidad internacional, en un espíritu de
fraternidad humana y solidaridad, avance con soluciones multilaterales a los desafíos
globales”, dijo el Secretario de Estado Vaticano.
La
misión de la Santa Sede en las Naciones Unidas es una parte importante de su
trabajo diplomático porque tiene como objetivo comunicar los siglos de
experiencia de la Iglesia Católica para ayudar a la ONU a lograr la paz, la
justicia, la dignidad humana, la cooperación y la asistencia humanitaria.
Recientemente,
el Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, Mons.
Gabriele Caccia, expresó su profunda preocupación porque la Asamblea General de
la ONU incluyó una referencia a los “derechos reproductivos” en una resolución
sobre la lucha contra la pandemia de coronavirus.
“En
particular, la Santa Sede rechaza la interpretación que considera el aborto o
el acceso al aborto, el aborto selectivo por sexo, el aborto de fetos
diagnosticados con problemas de salud, la subrogación materna y la
esterilización como dimensiones de la 'salud reproductiva' o como parte de la
cobertura universal de salud”, dijo el arzobispo Gabriele Caccia a la ONU el 11
de septiembre.
En
esa ocasión, Mons. Caccia criticó también esa resolución por la “exclusión de
las organizaciones religiosas de la lista que desempeñan un papel importante en
respuesta a la pandemia” y la falta de consenso en la adopción de la resolución.
Traducido y adaptado por Mercedes De La Torre. Publicado originalmente en CNA
Fuente:
ACI Prensa






