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Foto referencial. Crédito: Pixabay. |
El P. Suresh Purification, coordinador
del Ministerio del Rosario en la Diócesis de Rajshahi, en el norte de
Bangladesh, dijo a UCA
News que cada año organizan varias actividades para promover la
devoción al Rosario y el amor a la Virgen María.
“No solo en octubre, sino durante
todo el año organizamos programas y encuentros de oración. La gente ama a María
y creen que ella escucha sus oraciones. Ayudamos a las personas a darse cuenta
de cómo pueden ser bendecidas orando a María”, dijo el P. Purificación.
Palma dijo que tiene “a la Madre
María en alta estima” y que “reza el Rosario todas las noches”. “Heredamos esta
tradición de nuestros antepasados y estamos felices de continuarla”, explicó.
Por su parte, el P. Elías Palma,
director nacional de los Ministerios de la Familia de la Santa Cruz, explicó
que en cada diócesis un equipo trabaja “con varios grupos de edad”, de los que
nacen “vocaciones religiosas”.
Explicó que en cada programa,
distribuyen rosarios, libros de oraciones, calendarios, retratos y estatuas de
la Virgen María para animarlos a seguir rezando el Rosario.
En octubre, mes que la Iglesia
Católica dedica al rezo del Rosario, Francisca Palma dijo que se une a cientos
de mujeres, hombres y niños en las aldeas aledañas a su parroquia para rezar de
puerta en puerta cada misterio del Rosario. “Me he unido a varios rezos del
rosario en los pueblos con mi hijo y mi hija. La gente viene a rezar
voluntariamente y asiste activamente”, dijo.
Además, señaló que este mes han
estado rezando el Rosario en comunidad “con intenciones especiales: por el fin
de la violencia contra la mujer, por la paz en el mundo y el bienestar de la
humanidad”. En relación a la violencia, Palma se refirió al alarmante aumento
de violaciones a mujeres en el país.
Por su parte, Shyamoli Halder,
madre de 42 años y miembro de la Catedral de San Patricio, ubicada en la
Diócesis de Barishal, dijo que en octubre suelen congregarse con los demás
fieles para rezar la oración mariana en comunidad, ya sea en un santuario, con
la familia o en la iglesia parroquial.
Esta práctica devocional “es
parte de la rutina familiar diaria”, dijo Halder y animó a las familias a rezar
el rosario si aún no lo han hecho.
Sin embargo, Francisca Palma
lamentó que el interés por el Rosario esté disminuyendo. “No todos están
interesados en el rezo del rosario. A veces, vemos personas que se van del
lugar en medio de la oración”, dijo.
Para ella, se debe a que los
“padres no rezan ni ofrecen educación moral a los niños, y a veces no les
gustan los líderes religiosos y no escuchan su llamado para rezar”. Sin
embargo, considera que la crisis
se puede manejar “si las familias, las comunidades y las parroquias desempeñan
su papel correctamente”.
Por su parte, el P. Palma dijo a
UCA News que la caída del interés se debe a la agresividad de los medios
modernos. “Es cierto que las oraciones familiares han disminuido debido a la
modernidad, los medios de comunicación y la vida ocupada de las personas. Hemos
continuado nuestro movimiento para mantener la oración en nuestras familias”,
afirmó.
Historia del Santo Rosario en
Bangladesh
En la década de 1950, el
movimiento del rosario familiar comenzó a extenderse en Bangladesh gracias al
sacerdote irlandés de la Santa Cruz, el P. Patrick Peyton (1902-1992), llamado
“el sacerdote del Rosario” por dedicar toda su vida a promover su rezo en todo
el mundo.
El P. Peyton, cuya frase más
recordada es: “La familia que reza unida permanece unida”, visitó Pakistán
Oriental, ahora Bangladesh, en 1955 y predicó en dos parroquias de la
Arquidiócesis de Dhaka sobre la importancia de rezar el Rosario.
Desde entonces, las diócesis
católicas se esforzaron en extender esta devoción. Actualmente, las ocho diócesis
católicas de Bangladesh tienen santuarios marianos, donde las personas acuden
regularmente para orar y venerar a la Virgen María.
La Congregación de la Santa Cruz,
orden religiosa más grande de Bangladesh, se encargó de continuar la misión del
P. Peyton a través de los Ministerios de la Familia de la Santa Cruz (HCFM),
que están distribuidos en las parroquias diocesanas bajo el nombre de
“Ministerios del Rosario”.
Vivir entre una mayoría musulmana
De los 166 millones de habitantes
que tiene Bangladesh, el 90% son musulmanes. Luego siguen los hinduistas. En el
país solo hay 600 mil cristianos, de los que 380 mil son católicos.
Según el informe
de 2018 de la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada
(ACN), al ser los cristianos una minoría, los musulmanes, desde el Estado,
suelen discriminarlos por su fe, y grupos terroristas islámicos suelen
atacarlos y amenazarlos de muerte.
Según ACN, los musulmanes también
los segregan por sus raíces indígenas, pues según la constitución del país, las
minorías étnicas y religiosas tienen solo derechos limitados. Además, suelen
ser víctimas del robo de tierras, deben tolerar injusticias en las escuelas
públicas y a la hora de buscar empleo.
En ese contexto, la Iglesia
Católica es la única institución que intercede en favor de sus derechos y
defiende el libre ejercicio de la religión. También, promueve la educación,
sanidad y el diálogo interreligioso, pues cada año asisten 100 mil alumnos a
las escuelas católicas, de los que la mayoría son musulmanes, dijo ACN.
Pese a que esta continua
persecución amenaza el libre ejercicio de la fe en Bangladesh, desde hace más
de 50 años el Rosario es la forma más común de oración vespertina en las
familias católicas y suele estar liderado por las madres.
Fuente: ACI Prensa