El Obispo de Córdoba (España), Mons. Demetrio Fernández, recordó que el demonio existe y que solo se le puede vencer con el poder “de la gracia que viene de Dios, con la oración, el ayuno y la limosna”
![]() |
| Imagen referencial. Créditos: Pixabay |
“Tiempo de preparación a la gran
fiesta anual de la pasión y muerte de Jesucristo, que culmina en la
resurrección, de donde brota el don del Espíritu Santo. Son cuarenta días de
preparación y cincuenta días de celebración”, señaló.
El Prelado resaltó que la
Cuaresma se trata de “una subida o escalada, que lleva consigo esfuerzo y
ascesis, para remontarnos a una meseta de vida cristiana y experimentar el gozo
de la nueva vida del Resucitado, que nos da el Espíritu Santo”.
Además, resaltó que las pautas
para esta reflexión que da la Iglesia son el ayuno, la oración y la limosna,
que van juntos y “constituyen como un trípode permanente, que en este tiempo ha
de intensificarse”.
“Abriendo nuestro corazón a Dios
(oración) nos capacitamos para el ayuno de nuestros vicios e incluso de tantas
cosas buenas que nos entretienen y nos impiden crecer, y de esta manera nos
capacitamos para ser más generosos con nuestros hermanos que sufren, que
necesitan nuestra ayuda”, agregó.
El Prelado recordó que este
primer domingo de Cuaresma es el domingo de las tentaciones de Jesús, donde se
retira al desierto, “llevado por el Espíritu Santo, para ser tentado, para ser
puesto a prueba”.
“La vida entera de Jesús y
nuestra propia vida es una vida sometida continuamente a la prueba. No hemos de
temer las pruebas y las tentaciones, las crisis de crecimiento y las pruebas
que Dios va señalando en nuestra vida. Miremos a Jesucristo”, indicó.
Mons. Fernández resaltó que Jesús
no necesitaba ser puesto a prueba, pero “dejó que el enemigo lo tentara para
poder derrotarlo y enseñarnos a nosotros cómo hemos de actuar en nuestra lucha
contra Satanás”.
“El demonio es muy listo. Y nos
tiene engañados haciéndonos creer que no existe, que no actúa, que es un mito.
Y mientras tanto él está encizañando, tirando de nosotros hacia el mal,
queriéndonos apartar de Dios continuamente”, añadió.
En sintonía con las palabras del
Papa Francisco, el Prelado recordó que el demonio existe y “está continuamente haciendo
su labor”, por lo que debemos estar “alerta para no dejarnos engañar”.
“En el programa de Jesús, un
capítulo importante es su lucha frontal contra el demonio. Desde el comienzo de
su ministerio, se retira cuarenta días para luchar contra él. Y lo vence por la
oración y el ayuno, por la escucha de la Palabra, por el rechazo frontal sin
admitir negociaciones.”, recordó.
Mons. Fernández señaló que, en
este tiempo de Cuaresma, la Iglesia pone desde el primer domingo el trabajo
fundamental de luchar contra Satanás.
“Si la vida es una lucha
permanente, debemos saber quién es el enemigo para emplear los medios
adecuados. De lo contrario, iremos de derrota en derrota. Nuestra lucha no es
contra los poderes de este mundo, sino contra los espíritus del mal (Cf. Ef
6,12), nos recuerda san Pablo”, remarcó.
Finalmente, indicó que solo se
puede vencer al enemigo con el poder “de la gracia que viene de Dios, con la
oración, el ayuno y la limosna”.
“Manos a la obra, la Cuaresma es
tiempo de ejercicio, de lucha, de ascesis. Y no es una lucha en solitario, sino
una lucha solidaria, con toda la Iglesia y en favor del mundo entero. La
victoria está asegurada”, concluyó.
Fuente: ACI Prensa






