La mejor forma de obtener esta gracia es conocer los peligros existentes
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| La pureza de corazón es una gracia que hay que pedir y que el demonio quiere arrebatar |
Sin embargo, son muchos los peligros y obstáculos a los
que se enfrenta el hombre de hoy para poder adquirir esta virtud. Y no hay
nada mejor que conocer los peligros, trampas y tentaciones que abundan en la
sociedad actual para poder luchar de manera efectiva por este gran objetivo
final de la pureza.
Como ya es habitual en él, el padre Ed Broom, oblato de
María Inmaculada y experto en temas de evangelización y divulgación, ofrece
en Catholic Exchange una lista con 5 puntos con
varios consejos para alcanzar la pureza de corazón sorteando todos los
problemas que hay hasta ella:
1. Los obstáculos principales
Todo ser humano tiene que luchar contra los tres obstáculos principales
para la vida espiritual, la santificación y la salvación eterna: el
diablo, la carne, y el mundo.
Dios permite que el diablo presente en ocasiones en la
imaginación de las personas imágenes impuras. Lo que corresponde hacer es
rechazarlas de inmediato. El mundo se esfuerza por presentar el glamour, la
falta de modestia, la impureza y el libertinaje sexual como algo totalmente
normal y aceptable.
Como resultado del pecado original los hombres nacen con
concupiscencia, un término que simplemente significa que la tendencia innata
hacia el pecado. Entre ellos se encuentra el del pecado capital de la lujuria,
que se puede definir de manera concisa como: “un deseo desordenado de
placer sexual".
“Buenas noticias: ¡con la gracia de Dios todo es
posible! Como nos recuerda San Pablo, en Cristo todos somos vencedores”,
recuerda el padre Broom.
2. La falta de pudor
La Virgen de Fátima afirmó en sus apariciones a los
pastorcitos que la mayoría de las almas se pierden para toda la eternidad
en los fuegos del infierno debido a la violación del sexto y noveno mandamiento.
Ambos se refieren a la virtud de la pureza, a la importancia de vivir la
castidad.
El sacerdote oblato recuerda que Nuestra Señora dijo que en
el mundo habría muchas modas donde no habría pudor y que ofenderían gravemente
a Dios. El Catecismo de la Iglesia Católica afirma que la modestia es la
guardiana de la virtud de la castidad. Por lo tanto, la inmodestia en todas sus
formas es la puerta por la cual, lamentablemente, se cometen muchos pecados de
impureza.
3. Teléfonos, redes sociales e internet
Todos ellos pueden usarse para el honor y la gloria de
Dios, para predicar la Buena Nueva del Evangelio y como herramientas eficaces para
la evangelización. Sin embargo, las redes sociales son un arma de doble filo.
Puede servir para un bien inmenso, pero también para causar un mal
incalculable.
San Ignacio enseña en Principio y Fundamento que
estamos llamados a usar la creación para el honor y la gloria de Dios y no
como un medio de nuestra perdición y destrucción eterna.
4. Pornografía
Una consecuencia obvia del asunto de Internet, el teléfono y
las redes sociales es la presencia y el uso omnipresentes de la pornografía. Muchos
han llamado a la pornografía la droga moderna. Con mucho, es el vicio y la
adicción más generalizada, influyente y dominante, especialmente para los
hombres, aunque también está aumentando su uso entre las mujeres. Su influencia
es devastadora.
¿Cuáles son entonces los efectos comunes del uso de la
pornografía?
a) Las personas se convierten en objetos. La persona ya
no es vista en su dignidad, sino como un objeto para ser visto, usado y
descartado. El Papa Francisco menciona el concepto de “sociedad del descarte”.
b) Mente contaminada. La mente, que debería ser el
asiento y el centro para absorber la verdad se convierte eventualmente en un
pozo negro de aguas residuales morales. En lugar de mirar al cielo, el individuo
enfoca sus ojos y atención en lo sórdido que pronto inunda todo su ser.
c) Escalada. Con frecuencia sucede con respecto a la
pornografía que cuanto más se ve, más se desea verla y en dosis más grandes.
d) Desensibilización. El consumidor de pornografía se
vuelve cada vez más insensible a lo que es puro, noble, bueno y digno de
alabanza. Su mente, corazón y emociones se van endureciendo.
e) Adicción. Considerada como la droga moderna, la
pornografía puede convertirse fácilmente en una adicción rápida y entre
personas cada vez más jóvenes. Los estudios han demostrado que puede ser más
poderoso que la adicción a ciertas drogas.
f) Del pecado al pecado. Aún más, la adicción a la
pornografía puede conducir fácilmente a pecados reales contra la pureza:
masturbación, fornicación, prostitución, adulterio, incesto, actos
homosexuales, etc. Estas acciones también pueden volverse altamente adictivas.
g) Ruptura de las familias. Una consecuencia muy grave
de la entrada masiva de la pornografía es que muchas familias se han roto en
pedazos debido a su consumo. Jesús dijo en el Sermón de la Montaña: “Habéis
oído que se dijo: No cometerás adulterio. Pero yo les digo que todo el que mira
a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón”.
Lo que Jesús realmente está diciendo es que un hombre casado
que está viendo pornografía intencionalmente está cometiendo un acto de
infidelidad, un acto de adulterio mental y emocional contra su esposa.
h) Odio a Dios. Santo Tomás de Aquino afirmó que a
menudo sucede que quienes se han entregado totalmente al pecado de la lujuria y
la impureza terminan odiando a Dios. ¿Será que muchos jóvenes de hoy han
rechazado la Iglesia, los sacramentos y una vida de oración debido a la
esclavitud y la adicción a algún pecado sexual con la pornografía como motor?
i) Tristeza. El padre Broom relata cómo a menudo sucede
que hay padres que miran una foto de sus hijos cuando hicieron su Primera
Comunión y el niño irradiaba inocencia, pureza y alegría en todo su ser. Ahora
que han pasado los años y su inocencia ha sido destruida debido a la exposición
y el uso de la pornografía, esa alegría ha desaparecido y una tristeza lúgubre
llena su semblante. ¿El culpable? Para este religioso está claro: ¡la
Pornografía!
j) Peligro de condenación eterna. Lo más grave y serio
es que una vez que una persona se ha abandonado totalmente al vicio de la
pornografía y la impureza, si muere en este estado sin signos de
arrepentimiento, existe la posibilidad real de perder la Presencia y Visión de
Dios para toda la eternidad. ¡Nuestra Señora de Fátima advirtió al mundo hace
100 años que los pecados de la carne son la razón principal de la pérdida de
almas en la eternidad!
5. La cultura de las relaciones sexuales y los noviazgos
prematuros
Para terminar, este sacerdote indica que la sociedad
moderna que promueve los noviazgos tempranos, prematuros e inmaduros milita
fácilmente contra la virtud de la pureza. La Biblia enseña que hay un tiempo
para todo. Esto incluye un momento y un lugar para que las personas establezcan
un noviazgo que conduzca al matrimonio. También significa que el tiempo y el
uso adecuado de la sexualidad tienen lugar solo en el contexto del Sacramento
del Santo Matrimonio.
Es triste decirlo, toda la idea de vivir juntos, la
convivencia en el mismo hogar es realmente una grave epidemia que está
invadiendo a toda la sociedad. La sexualidad tiene su lugar propio sólo entre
un hombre y una mujer casados sacramentalmente en la Iglesia en la que ambos
se entregan como un don de amor y con la apertura a la vida, es decir, la
apertura a la procreación, a tener hijos como un verdadero regalo de Dios.
El padre Broom llega a la conclusión tras analizar todos
estos puntos que “con nuestra conciencia y conocimiento de estas posibles
trampas y escollos, como valientes soldados de Jesús y María, podemos estar
vigilantes, orantes y enérgicos, y eventualmente ganar la batalla de vivir la
Beatitud: ‘Bienaventurados los puros de corazón, porque ellos verán a
Dios’. Entonces nuestra recompensa será contemplar la visión beatífica del
rostro de Dios para siempre en el cielo. ¡Que el Corazón puro e Inmaculado de
María sea nuestro refugio seguro en el tiempo y para siempre!”.
Fuente: ReL






