El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, habló este jueves en El Puerto de Santa María (Cádiz) acerca de cómo ser feliz.
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| Conferencia del obispo Munilla - foto de Antonio Vázquez en La voz del Puerto |
La ponencia del obispo
Munilla se titulaba «Es sencillo ser feliz, lo difícil es ser
sencillo».
Aunque estuvo acompañado
por José Rico, obispo de Asidonia-Jerez, Munilla habló en un marco no
religioso: el ciclo de conferencias «Aula de Cultura» que patrocinan La
Voz de Cádiz y el diario ABC, ante las 300 personas que
las restricciones de aforo permitían en el Club de Playa El Buzo de El Puerto,
propiedad del Real Club de Golf Vista Hermosa. Otras muchas personas pudieron
seguir el acto a través de una pantalla en otra sala.
«Dios nos quiere dar la vida eterna, pero en esta vida también se puede ser feliz», añadió, apoyándose en las Bienaventuranzas.
«Sólo Dios nos puede
hacer plenamente felices», advirtió, puesto que los hombres tienen un deseo
de plenitud intenso, una plenitud que sin Dios no se alcanza.
«La gente busca la
felicidad sin Dios, es sustituir la causa por el efecto. Es una
impostura buscar la felicidad desligándola de Dios. No se puede sustituir a
Dios como si fuera una pastilla», advirtió.
El camino de hacerse sencillo
«Dios es sencillo, es
simple. Si nos hacemos sencillos recibiremos la felicidad. Si Dios es
sencillo. la vida es sencilla», añadió.
«Si quieres conocer a
Dios tienes que hacerte sencillo. El pecado es nuestro gran enemigo, lo ha
complicado todo. La redención es volver a la sencillez, a la humildad»,
explicó el obispo.
«Cuando vas poniendo
a Dios en el centro de tu vida cada vez necesitas menos y, por ende, consigues
ser feliz», prosiguió.
«Dios elige a los humildes. Dios nos hace humildes al elegirlo, es
un don de él. Somos niños
ante Dios. Según avanzas en la vida espiritual cada vez eres más dependiente de
Dios, cada vez más vas recibiendo», destacó el obispo.
«Dios
existe y no eres tú, relájate», comentó entre las risas del
público, según recoge la crónica de
La Voz de Cádiz. «Dios es amor y quien vive su amor irradia de alegría»,
finalizó el obispo.
Fuente: ReL






