La obra maestra de Victor Hugo esconde lo mejor y lo peor del ser humano
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| Photo Courtesy of Universal Studios |
Hoy se cumplen 155 años de la
publicación del último capítulo de «Los Miserables» de Victor Hugo. La gran obra maestra y una
de las mejores novelas del siglo XIX, donde el dolor, el sufrimiento, la
justicia y la misericordia llenan cada una de las páginas del libro.
En esta historia su protagonista,
un presidiario, Jean Valjean luchará toda su vida por mantener la virtud y se
ve llamado por la Misericordia. Su antagonista, Javert es un policía implacable
que dedica su vida a imponer y que se cumpla la ley. La misericordia divina
frente a la justicia humana. El compadecimiento frente a la frialdad. La norma
frente al espíritu.
«Los Miserables» es una obra que
encierra en sus letras lo que es realmente el ser humano.
Destacamos diez frases, diez
extractos en los que la Misericordia toma partido y aparece en la obra maestra
de Victor Hugo:
1. «Oh, Vos, ¿quién sois? El
Eclesiástico os llama todopoderoso; los Macabeos os nombran Creador; la
Epístola a los efesios os llama Libertad; Baruch os nombra Inmensidad; los
Salmos os llaman Sabiduría y Verdad; Juan os llama Luz; los reyes os nombran
Señor; el Éxodo os apellida Providencia; el Levítico, Santidad; Esdras,
Justicia; la creación os llama Dios; el hombre lo llama Padre; pero Salomón os
llama Misericordia, y éste es el mas bello de vuestros nombres.»
2. «No preguntéis su nombre a
quien os pide asilo. Precisamente quien más necesidad tiene de asilo es el que
tiene más dificultad en decir su nombre.»
3. «A los que ignoran, enseñadles
todo lo que podáis; la sociedad es culpable de no dar enseñanza gratis: es
responsable de la noche que produce. Este alma está llena de sombras, y allí se
comete el pecado. El culpable no es quien ha cometido el pecado, sino aquél que
ha hecho la sombra.»
4. «La dicha suprema de la vida
es la convicción de que somos amados, amados por nosotros mismos; mejor dicho
amados a pesar de nosotros.»
5. «Hay en el mundo dos clases de
seres que se estremecen profundamente: la madre que encuentra a su hijo perdido,
y el tigre que encuentra su presa.»
6. «Creyendo que no era amado, no
amaba.»
7. «Los que padecéis porque
amáis, amad más aún. Morir de amor es vivir.»
8. «En cierto grado de miseria se
apodera del alma una especie de indiferencia espectral y se ve a los seres como
a ánimas en pena.»
9. «La pupila se dilata en las
tinieblas, y concluye por percibir claridad, del mismo modo que el alma se
dilata en la desgracia, y termina por encontrar en ella a Dios.»
10 «El llanto es una de las
formas de la suprema dicha.»
Álvaro Real
Fuente: Aleteia






