Cuando en el siglo IV, la Iglesia católica definió los libros canónicos del Nuevo Testamento, reconoció solamente cuatro evangelios: el de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Los demás son llamados evangelios apócrifos, pero, ¿cuál es la razón?
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| Albin Marciniak/East News |
Mucha gente conoce la historia de los abuelos de Jesús ,
Santa Ana y San Joaquín , celebrados el 26 de julio. Aunque son venerados por
la Iglesia católica, no hay ningún rastro de su existencia en los cuatro
evangelios canónicos (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) ni en los demás escritos del
Nuevo Testamento.
Lo mismo ocurre con el buey y el burro, compañeros
indispensables del Niño Jesús en los nacimientos navideños . Pero entonces,
¿cómo es que su historia es conocida por la tradición cristiana? Sencillamente,
porque está relatado en los evangelios apócrifos.






