ACN señaló que los cristianos de Segou no solo sufren hambre, sino que sufren ataques contra su libertad religiosa y que la violencia también dificulta el servicio pastoral de los sacerdotes
| Imagen referencial. Crédito: Trac vu / Unsplash |
Grupos extremistas islámicos en
Mali, en África occidental, están atacando a los agricultores cristianos y
musulmanes y destruyendo sus tierras, principal sustento alimentario de sus
familias, como un mecanismo para someterlos y forzarlos a unirse a sus filas.
La fundación pontificia Ayuda a
la iglesia Necesitada (ACN) denunció que el hambre sería la “nueva arma del
yihadismo para someter a la población” en Mali, luego de que fuentes locales
informaran que durante los últimos meses la situación de inseguridad en el país
está en aumento a causa de grupos extremistas islámicos.
Los informantes, que decidieron
permanecer en el anonimato “por motivos de seguridad”, señalaron a ACN que esta
problemática “afecta sobre todo a los campesinos”, pues los yihadistas les
impiden cosechar sus cultivos, principal sustento alimentario de sus familias.





