«La música es un don que Dios nos ha dado para a través de ella participar de la experiencia del cielo»
| Foto: Universidad San Dámaso |
El compositor Marco Frisina,
maestro de capilla de la catedral de Roma y autor de piezas como Anima
Christi y Jesus Christ, you are my life, afirma que la música
religiosa «debe llenar el corazón y no se puede permitir ser insípida»
«La música es la voz de la creación. En sí no es nada, son solo unas vibraciones que resuenan y percibimos, pero comunica cosas que las palabras solas no pueden decir, hasta el punto de que puede hacer llegar a nosotros los sentimientos religiosos más profundos», asegura Marco Frisina, maestro de capilla de la catedral de Roma, la basílica de San Juan de Letrán.







